Don Rey, último nievero de Acala

Don Rey el nevero que recorre las calles de Acala. Foto: Juan Herrera

*Don Rey es conocido por varias generaciones de habitantes de Acala, suele recorrer las calles del municipio con su carreta, se hace escuchar con un ¡Nieve! acompañado del sonido de una corneta.


Reynaldo Aguilar Velázquez, nievero de 89 años, originario de Tzimol quien en la actualidad radica en el municipio de Acala, se ha dedicado a esta actividad desde hace más de 50 años, contó que, al quedarse huérfano empezó a trabajar a temprana edad, cuando tenía 13 “se echó andar”.

“Don Rey” como es conocido en Acala, se fue a Arriaga, después a Juchitán en Oaxaca, cuando regresó a Chiapas estuvo en Tapachula y el Puerto de San Benito, contó que cuando no le gustaba la finca cafetera o algodonera en la que trabajaba se iba a otra.

Aguilar Velázquez añadió que, estuvo 12 años en Tuxtla Gutiérrez, entre las actividades que realizó fue ser zanjero y estar en obras de drenaje, cuando llegó a Acala tenía 36 años puso una paletería la cual no funcionó, pero como sabía trabajar con la nieve se dedicó a esta actividad.

Mi vida era muy libre, pero me vine ya para acá, pepené mi trabajo, ya estoy grande y no lo dejo, expuso el nievero.

Don Rey compartió que, para preparar un bote de unos 30 litros invierte cerca de 200 pesos en materiales como: hielo, sal, azúcar, cremola y la fruta que casi siempre es piña, los cuales compra en Tuxtla Gutiérrez.

Añadió que, sabe hacer otra nieve a la que llama enmantecado y ninguna otra persona en Acala lo realiza, su base es la leche, aunque ya lo implemento no le resultó porque las personas no quieren pagar un mínimo de 15 pesos, y las que suele hacer cuestan 6 y 7 pesos.

Con la bendición de dios me queda unos mis centavitos, queda para la comidita, no va uno a decir que se hace uno rico. En antes allá en Tuxtla hubo dos personas que con esto pararon sus casas de media cuadra, se llaman Pedro Ramos y el otro Antonio Ramos, contó el nevero.

Aguilar Velázquez recorre las calles de Acala, dos o tres veces a la semana, añadió que cargar con casi 90 años y su carreta donde lleva su producto no es fácil, pero está acostumbrado a trabajar y le da alegría salir.

El nievero suele salir a las 9 de la mañana, va a la Parroquia de San Pablo Apóstol (iglesia principal), después se dirige al mercado, posterior a ello al parque, de nuevo regresa al mercado y se dirige a la iglesia de San Isidro y luego toma camino para su casa.

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Don Rey compartió que, conoció a todos los neveros de Acala y Tuxtla Gutiérrez, además reconoció que Sósimo García “El Juchi”, es uno de los nieveros tradicionales de la capital chiapaneca.

Ya murieron los nieveros de Acala, estaba un tal llamado Álvaro, Ramón, Mundo, eran unos cinco, de los neveros viejos nada más quedo yo, ahora hay bastantes, pero vienen de afuera, comentó Don Rey.

Personas se han acercado a Don Rey para pedirle trabajo, aunque nunca se ha negado les dice que no van a aguantar caminar por las calles, ya que él ha observado que en la actualidad acostumbran a trabajar unas horas, cuando antes laboraban de sol a sol para ganar un poco, aunque en ese entonces todo era barato.

Esos muchachos que les digo, estas horas (01:00 pm) llegan, uno le pregunté que, si iba a volver a salir y me dijo que no, que le dolía sus brazos y pantorrillas y le dije como pue yo salgo ya vengo entrando la noche cuando me agarra la tarde, no vengo a las 12 o 1 de la tarde, me dijo que yo ya estoy acostumbrado, dijo el nievero.

Aguilar Velázquez compartió que, cuando él inició en esta actividad, los nieveros salían a vender y cargaban el bote de nieve en la cabeza, algo que ahora ya no se ve.

También, hay personas que se acercan para pedirle que les enseñe a preparar nieve, siempre se ha mostrado disponible y sin cobrar un solo peso, pero sí les exige que lleven su bote especial para la nieve y los materiales.

Por otro lado, Don Rey dijo que su trabajo le ha dado mucho, 5 meses atrás estuvo muy enfermo, a su casa llegó un joven y le dijo que no podía ayudarlo de otra manera más que tomarle unas fotos y con eso los acaltecos le ayudarían.

Fue así como a través de las redes sociales, una familia que vivía en Acala y se fue a trabajar a Estados Unidos se enteró de que estaba enfermo, decidieron ayudarlo, otras personas también le brindaron ayuda económica como despensa.

Ya estoy más que bueno y ando trabajando, ya estoy grande, pero sigo, aunque sea uno mis 100 pesos ando en mi bolsa, finalizó Don Rey.

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