Tierra, me ves partir (*)
Las estadísticas dicen que cada año decenas de miles de personas ingresan a México sin documentos migratorios, la mayoría provenientes de Honduras. Pero los dígitos no explican las razones del éxodo, de la miseria y la violencia que literalmente se respira en sus países de origen. Para quienes se fueron de allí y los que alistan su partida, la ausencia de futuro no deja opciones: quedarse a morir despacio, o jugarse la vida en un viaje al infierno. Progreso, Honduras.- José Luis se coloca su prótesis en la pierna, se pone su camisa de solo una manga y se enreda un […]





