Avifauna única del sistema lagunar La Joya Buenavista, Tonalá

Laguna de La Joya, Buenavista. Cortesía: Turiméxico.

*Los sistemas lagunares costeros proveen una fuente de alimento y refugio para una elevada diversidad de aves. Galicia, Romero, López y Mera llevaron a cabo un estudio de la riqueza y abundancia de especies de aves en el sistema lagunar La Joya Buenavista, Estado de Chiapas, para obtener datos de tres hábitats Laguna, Canal y Bocabarra.


Michael T. Galicia García, Emilio I. Romero Berny y Jesús M. López Vila del Centro de Investigaciones del Instituto de Ciencias Biológicas junto con Ghelen Mera Ortiz del Programa de posgrado del Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), realizaron un estudio de evaluación en el sistema lagunar La Joya Buenavista (LJB) se localiza en el municipio de Tonalá, Chiapas. http://www.scielo.org.mx/pdf/era/v6n17/2007-901X-era-6-17-317.pdf

La avifauna y las variables que definen sus atributos ecológicos han obtenido especial relevancia, al tratarse de un grupo con potencial bioindicador y con posibilidad de manejarse bajo un esquema de sustentabilidad mediante el aviturismo. En los sistemas lagunares costeros de Chiapas, pocas investigaciones sobre avifauna han orientado a determinar la riqueza de especies y la dinámica espacio – temporal de estos organismos.

Galicia, Romero, López y Mera dicen que las aves desempeñan un papel clave en la dinámica de los ecosistemas acuáticos, cumplen diversas funciones en su estructura trófica o como agentes modificadores del ambiente al aportar materia orgánica y nutrientes a los cuerpos de agua. Los humedales localizados en las zonas intermareales representan un espacio para muchas aves, los utilizan de forma permanente o estacional, como sitios de refugio, alimentación y anidación, siendo áreas de concentración para especies migratorias.

El cuerpo lagunar del LJB comprende tres humedales principales interconectados Cabeza de Toro, La Joya y Buenavista. El sistema se encuentra impactada por la expansión de áreas agropecuarias, urbanas y extracción selectiva de manglares. Se caracterizó la avifauna con relación al hábitat: Laguna, Canal y Bocabarra.

Galicia, Romero, López y Mera solo tomaron en cuenta organismos en vuelo. Por cada hábitat se determinó la composición, riqueza y abundancia relativa especifica de la comunidad de aves. Se registraron 69 especies de aves, pertenecientes a 58 géneros, 31 familias y 16 órdenes, con un total de 1 701 registros visuales.

Especie Passeriformes. Cortesía: Proprofs.

Los órdenes mejor representados fueron los Charadriiformes con 17 especies y los Passeriformes y Pelecaniformes, cada uno con 14. Las familias de aves con mayor número de variedades fueron Ardeidae, Scolopacidae y Laridae. El resto de las familias presentó entre una y cuatro. Las más importantes en abundancia fueron Pelecanus occidentalis con 216 registros, Phalacrocorax brasilianus con 190 e Himantopus mexicanus con 146. Se reportan 15 con un solo registro visual durante el periodo de muestreo. Afirman Galicia, Romero, López y Mera.

Especie Pelecanus occidentalis. Cortesía: Nature photo.

La riqueza específica y la abundancia relativa mostraron patrones diferentes en los tres hábitats muestreados. Para la Laguna se observaron 50 especies, seguida del Canal con 35 y Bocabarra con 26. Corresponde al al 9.9% del total de aves del estado de Chiapas y al 18.8% de la región Planicie Costera del Pacífico.

La mayor abundancia de especies correspondió al componente avifaunístico acuático, asociado con la diversidad de ambientes intermareales como los manglares, playas y lagunas costeras. Con respecto a la categorización de la abundancia, un mayor porcentaje son no comunes. Se reporta un menor porcentaje de aves migratorias con respecto a las residentes.

Para Galicia, Romero, López y Mera los resultados sugieren que la variación espacial en la riqueza y abundancia de especies puede estar relacionada con los recursos que ofrece cada tipo de hábitat, como la disponibilidad de alimento o sitios de refugio, con efecto en la distribución y estructura de la comunidad.

Recomiendan extender el muestreo de la avifauna hacia una escala espacial más fina y una temporal más prolongada, relacionando los atributos de la comunidad con variables bióticas y abióticas que permitan comprender la dinámica de conectividad entre hábitats e incorporar estas consideraciones ecológicas en el manejo del sistema.

http://www.scielo.org.mx/pdf/era/v6n17/2007-901X-era-6-17-317.pdf

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