Gobernador de “a mentis”
Allí, donde por más de cuatro horas los acarreados esperaron los breves 5 minutos que les “concedió” el reverde niñete, acompañado de un desesperado y cada vez más ilegítimo alcalde, Fernando CACA, le regateo y rogó a la gente aceptar los uniformes, posó para unas cuantas selfies y se fue corriendo perseguido por tantas culpas y porque gritaron: “¡Hay vienen los maestros!”.











