Medios digitales de Guerrero: forjarse en la precariedad

Un reportero en Chilpancingo cubre un hecho violento en estos días de contingencia sanitaria. Fotografía: José Luis de la Cruz.

Los principales portales digitales fueron creados por reporteros y son éstos quienes están al frente de estos esfuerzos periodísticos

Texto: Margena de la O por Amapola 

Fotografía: José Luis de la Cruz

Chilpancingo

La cara más nueva de los medios de comunicación en Guerrero es la de los portales digitales fundados, en su mayoría, por periodistas que se ubican en la primera línea de la información, lo que significa un revés a la génesis de los medios tradicionales.

Esas dos particularidades, formato digitalizado y periodistas en el timón, conceden ciertas ventajas en estos tiempos de contingencia por la Covid-19, sobre todo si se considera que hacer llegar la información no requiere de gastos cotidianos como la impresión de un periódico. Además, quienes nutren de información son los mismos socios del medio.

Esa es una de las valoraciones de Ángel Galeana, coordinador de Réplica, portal digital con base en Chilpancingo. “Los medios digitales que estamos empezando lo hacemos de cero, sin recursos”, comenta al evaluar cómo enfrentan esta cobertura sanitaria.

En algo coincide con él Samuel Mendoza, director de Ahora Guerrero, otro portal de noticias con especial énfasis en la ciudad de Chilpancingo, al mencionar que uno de los principales proveedores de información para sus noticias es la que se genera en el mismo ecosistema digital.

Cuando los medios de comunicación nacen en un esquema precario, sus avances e ingresos económicos se miden distinto. Galeana admite queaun cuando cumplieron la meta de su primer año, celebrado apenas el 8 de abril, de lograr un ingreso económico y asignarse un pago, los tres reporteros que son socios del medio, incluido él, no tienen más garantía. “No tenemos para pagar gente (más reporteros), oficinas, pero digamos que no nos frenó”, comenta.

Carlos Navarrete es otro de los socios de Réplica y resume así este punto: “Si bien no tenemos complicaciones, no tenemos seguridad social y yo no tendría capacidad de pagar un internamiento en una clínica privada”, en caso de enfermar ahora.

Mendoza dice que justo esa la razón por la que junto con su socio –son dos los miembros del proyecto –se reservan salir de manera cotidiana.

Existe inseguridad económica y social, porque aun cuando algunos tienen ingresos fijos, basados de manera principal en publicidad oficial, no se pueden garantizar otros elementos que son fundamentales para los periodistas.

Hay quienes, aun cuando la digitalización de sus medios les concede algunas ventajas, no pueden darse ni siquiera la licencia de guardarse, por su condición de empleado.

Alejandro Ortiz es jefe de Información de Bajo Palabra, uno de los primeros medios digitales en Guerrero, y tiene a cargo tres reporteros en Acapulco y Chilpancingo que, al igual que él, realizan sus coberturas con los insumos de protección que ellos mismos consiguen. A ninguno de ellos tampoco les han asignado servicio médico.

Él, un reportero a ras de suelo, sabe que con estas condiciones no puede enviar a sus compañeros a coberturas que impliquen más riesgo que la pandemia misma. “Yo no puedo decir: hay esto en el hospital. Cómo los mando si no hay material necesario”. La semana pasada ocurrió una protesta en el Hospital General Raymundo Abarca Alarcón de Chilpancingo, donde los mismos trabajadores pedían más personal médico para el área Covid-19, a la que no acudió ni envió a ninguno de los otros reporteros.

Para aligerar los riegos a su familia, Ortiz decidió junto a su esposa que ella y su hijo lleven el confinamiento fuera de Chilpancingo, la ciudad donde radican, justo porque él debe salir todos los días a hacer reportería. Cumplieron un mes sin verse.

Quienes coordinan los proyectos digitales conciben como la mayor de sus desventajas el impedimento físico por las restricciones sanitarias, porque no pueden hacer una reportería más profunda en las ciudades y menos salir fuera de ellas.

En el caso de Ahora y Réplica, esas restricciones para la cobertura, impactan en sus proyectos.

Mendoza dice que en Ahora suspendieron su plan de acondicionar la oficina para grabar y editar nuevos contenidos visuales. Galeana expone que en su equipo está detenido el plan de trabajos periodísticos multimedia más amplios, porque no pueden salir a otros lugares, y que aún evalúan el plan de este año de sumar a colaboradores.

Los periodistas que coordinan los equipos de estos nuevos medios digitales en Guerrero, además de ser quienes generan la información, también organizan y nutren los portales, se encargan de las redes sociales y todas las funciones adicionales.

En el estado hay muchos medios digitales más con sus necesidades para sobrellevar esta pandemia, Amapola. Periodismo transgresor también las tiene, pero se han citado a algunos casos a manera de muestra.

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