Bukele, ese fenómeno de Twitter que se expande por Latinoamérica

Bukele, ese fenómeno de Twitter que se expande por Latinoamérica

En Twitter, “territorio político digital” por excelencia, el presidente salvadoreño Nayib Bukele es fenómeno de interés por cuenta de su narrativa de seguridad punitiva. Su discurso ya trascendió la esfera doméstica y galopa por Latinoamérica como insumo para criticar la gestión de mandatarios locales e impulsar aspiraciones electorales. Esto es parte de los hallazgos que arrojó un análisis realizado a más de 15 millones de menciones sobre el modelo de seguridad de Bukele en 16 países. En medio del eco de esta celebridad digital, los derechos humanos no suenan con suficiente volumen.

Por: Glenda Girón en Mala Yerba

Investigación digital: Laura Rodríguez Salamanca 

«No me importa lo que digan los organismos internacionales», se le ve reclamar al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en un video que publicó el 4 de abril de 2022 en su cuenta de Twitter. A manera de titular, agregó cuatro palabras: “Mensaje a los criminales”.

En esa alocución les habla a dos destinatarios:  la comunidad internacional, a quien le propone ir a El Salvador a «llevarse a esos pandilleros (…) Se los entregamos todos al dos por uno». Y desde su atril, respaldado por el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, también se dirige a las pandillas con un ultimátum: “No va a haber un tiempo de comida en las cárceles, uno, a ver cuánto duran sus homeboys ahí adentro. Les juro por Dios que no van a comer un arroz, y vamos a ver cuánto tiempo duran”.

Esta amenaza marcó un punto de inflexión en el comportamiento de la difusión de mensajes favorables al modelo de seguridad del presidente Bukele en esta red social. Antes de la publicación de ese tuit, la conversación sobre su política de lucha contra el crimen basada en el castigo se había mantenido mayormente dentro de la esfera local. Pero el discurso que publicó ese día dio pie para que las narrativas pro-Bukele empezaran a exportarse fuera de El Salvador.

Este es uno de los hallazgos que arrojó un análisis de datos realizado por Laura Rodríguez Salamanca, fact-checker e investigadora digital colombiana de Las Lupa Digitales del Inspiratorio. Durante cuatro semanas, revisó más de 15 millones de menciones (publicaciones originales, comentarios y retuits) en Twitter sobre el modelo de seguridad de Bukele; específicamente, la conversación registrada en 16 países de Latinoamérica entre el 1 de diciembre de 2021 y el 22 de mayo de 2023.

En este periodo, se encontró que los contenidos a favor de las políticas de seguridad del presidente salvadoreño predominan en la conversación en comparación con afirmaciones críticas de su gestión o que piden que se respeten los derechos humanos. De acuerdo con el análisis de datos, su figura y las afirmaciones favorables a sus políticas de seguridad han sido exportadas y utilizadas en más de 10 países de la región como insumo para criticar la gestión de mandatarios locales y para impulsar candidaturas electorales. Además, los mensajes emitidos directamente desde la cuenta de Bukele son clave en la expansión de su discurso en la región.

Una voz que pesa

Twitter es un “territorio político digital”, como reseñó en 2019 el estudio de comunicación política a cargo del académico chileno Nicolás Freire Castello. “No solo puede entenderse como una herramienta para el despliegue de la acción política, sino que también reúne características que le permiten constituir un espacio ad hoc”, anotó en una de sus conclusiones. Es decir, es perfectamente adecuado para ser una plaza pública.

La cuenta @nayibbukele en esta red social, creada en febrero de 2009, tiene más de cinco millones de seguidores. Bukele asumió la presidencia de El Salvador en junio de 2019 bajo la bandera del partido de derecha Gran Alianza por la Unidad Nacional, GANA. Sin embargo, antes fue elegido alcalde de la capital, San Salvador, y del municipio de Nuevo Cuscatlán, como candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, partido de izquierda formado por la exguerrilla salvadoreña.

El mandatario ha basado su personalidad política en el uso de redes sociales. Tiene 6,3 millones de seguidores en TikTok y 5,1 millones en Instagram. Pero Twitter es la plataforma digital en la que ha ido más allá al convertirla en tarima para ejercer el poder ejecutivo. La usó, por ejemplo, para despedir personal cuando asumió la presidencia, para ejercer presión sobre jueces en casos de interés público, para demandar acciones fiscales en contra de líderes de oposición y para dar indicaciones explícitas al poder legislativo sobre leyes a aprobar o modificar.

En el caso de su política de seguridad, los resultados de la base de datos apuntan a que esta red social le ha servido a Bukele como megáfono para difundir su discurso en toda la regiónSus tuits, anuncios y declaraciones sensacionalistas sobre el encarcelamiento y la militarización han detonado picos de conversación favorables al oficialismo en esa red social en varios países. 

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Para el caso, tras la publicación de su discurso con la amenaza de eliminación de la alimentación en las cárceles, se produjeron 51.089 menciones en Twitter sobre el tema. Medios de comunicación y usuarios en Colombia, Ecuador, Chile y Panamá replicaron sus afirmaciones.

Además, el 16 de octubre de 2022, luego de que el mandatario apareció en un video diciendo que “son más importantes los derechos humanos de la gente honrada” que los de los delincuentes, se produjo un pico de 59.065 menciones al tema. Las palabras de Bukele fueron amplificadas por medios de comunicación en Venezuela, Colombia, Chile, Perú, Argentina, Ecuador y México y produjeron que su imagen empezara salir de la burbuja digital de conversación de los usuarios de derecha.

De hecho, la base de datos revela que esas declaraciones del mandatario no solo circularon en esa época, sino que se han seguido reciclando y difundiendo meses después en diferentes formatos.

Otro ejemplo se pudo ver el 31 de enero de 2023. Ese día, Bukele transmitió desde su perfil de Twitter la inauguración del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), “la cárcel más grande de todo América”. La difusión de imágenes, en las que el mandatario recorre a pie el penal, con capacidad para 40.000 reos, generó 76.312 menciones en países de toda la región.

Pese a que estos números ya marcaban tendencia, la disparidad discursiva a favor de Bukele se terminó de consolidar entre el 24 de febrero y el 12 de marzo de 2023. El día 24, el presidente difundió en su cuenta de Twitter un video con formato cinematográfico en el que 2.000 presos eran trasladados al CECOT. Las imágenes de un río de hombres con la cabeza afeitada y semidesnudos que corren el penal descalzos y agachados dieron la vuelta a toda Latinoamérica, generando 89.516 interacciones. Así se posicionó la imagen de una criminalidad deshumanizada, masiva, sin rostro específico.

 

El 1 de marzo, el mandatario salvadoreño publicó un video en el que el presidente de Colombia, Gustavo Petro, criticaba el encarcelamiento masivo propuesto por Bukele y se refería al país como un “campo de concentración”. Bukele etiquetó al mandatario colombiano para responderle: “Los resultados pesan más que la retórica. Deseo que Colombia en realidad logre bajar los índices de homicidios, como lo hemos logrado los salvadoreños”.

Este mensaje inició un duelo de tuits que se extendió hasta el 12 de marzo e incrementó en 400% el volumen usual de las menciones sobre el modelo de seguridad de Bukele y exportó el tema a toda la región. Sin embargo, al analizar con detalle la conversación, se observa que la disputa no inclinó la balanza narrativa en contra de Bukele, sino que terminó de consolidarlo como una figura regional.

De este modo, además, se instaló con fuerza en la conversación de la región la dicotomía Bukele (descrito como líder que combate con efectividad la criminalidad y que “resuelve”) vs. Petro (presentado como aliado de los criminales e ineficiente).

En la siguiente gráfica se puede ver el incremento del tamaño de la conversación producido por la guerra de tuits entre los dos mandatarios. Los mensajes se emitieron principalmente desde Colombia y El Salvador, pero también llegaron y fueron escritos desde Chile, Argentina, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, Honduras y México.

Moisés Castellanos, estratega en comunicación política, explica que el discurso de Bukele apela a lo que “en programación neurolingüística se llama estrategia de construcción del enemigo”. Como parte de esa narrativa, explica que en sus mensajes “se ha borrado la diferencia entre los defensores de los derechos humanos y los pandilleros” porque quienes “humanizan” a sus “enemigos” no pueden ser sus amigos. Una vez identificado el enemigo, afirma Castellanos, se arma una caja de resonancia cuyo objetivo es hacer ver mal a determinada parte de la población.

Las publicaciones que se pueden identificar como detonantes de las conversaciones favorables al modelo de seguridad del mandatario tienen en común que Bukele es el emisor. Las imágenes de las cárceles y de personas privadas de la libertad que publica en su perfil son las mismas que usan los medios de comunicación y usuarios latinoamericanos para referirse al tema. Esto le da control sobre la representación y la reproducción del discurso sobre su modelo.

De hecho, la estética de esas imágenes difundidas por el gobierno no se corresponde con la que durante más de dos décadas se han visto en medios de comunicación salvadoreños sobre las pandillas. La razón, señala Castellanos, es que ese material no está dirigido al público nacional: “Él, Bukele, sabe que lo único que puede destruir su comportamiento comunicacional es lo que venga del exterior. Por ejemplo, si todos los presidentes de Centroamérica comenzaran a opinar sobre la base de la violación a los derechos humanos o si pusieran sus estructuras comunicacionales a hablar de lo que en realidad pasa en su vecino El Salvador, eso fuera un daño rotundo a su estructura”.

El éxito y la importancia de los mensajes publicados por Bukele en la conversación sobre su modelo de seguridad en la región es tal que ocho de las 10 publicaciones más retuiteadas en la conversación sobre su modelo de seguridad son de su autoría. Las dos entradas restantes son un sondeo que compara a Petro con el mandatario salvadoreño y una pregunta velada para favorecer la conversación de apoyo a su modelo de seguridad.

 Desequilibrio narrativo

El desequilibrio que favorece al discurso oficialista en Twitter no solo se atribuye a la cuenta de Bukele. También se explica por la participación y amplificación de otros perfiles en la región, especialmente usuarios y políticos de derecha y medios de comunicación que replican las afirmaciones del mandatario sin contrastarlas.

En el periodo cubierto por esta investigación resalta que de las 12 cuentas que más produjeron contenido sobre el tema, solo una difundió información crítica. Las demás produjeron exclusivamente información a favor del bukelismo.

En cuanto a medios de comunicación, destaca el caso de Semana, una revista colombiana que ha entrevistado a funcionarios del gobierno salvadoreño y publicado artículos basados en los tuits del mandatario, algo que hacen los medios oficialistas salvadoreños. El 11 de marzo de 2023, este medio le dio la portada de su publicación semanal impresa, que tituló “El milagro Bukele”.

El peso en la conversación de las publicaciones de este medio de comunicación es tal que seis de sus artículos a favor de Bukele figuran entre los 20 enlaces más compartidos en Twitter en todo el periodo de este análisis. Además, los vínculos al sitio web de Semana fueron los terceros más compartidos en la conversación, después de los enlaces del propio Twitter y de Facebook. Aparece en 106.895 menciones.

 

Castellanos reconoce que la estrategia comunicacional de Bukele ha sido tan efectiva que casi ha destruido la posibilidad de equidad narrativa: “No se puede competir con ellos. Primero, porque son gobierno, tienen todos los recursos. Colocarse en la posición que tienen a cualquiera le tomaría por lo menos diez años de trabajo”, estima.

“Nosotros hicimos una investigación de cuánto tarda el gobierno salvadoreño en posicionar un mensaje a nivel nacional si ocupa el 100% de su estructura comunicacional: 16 horas. Luego, hicimos un vaciado para saber cuánto tarda todo el que no está a favor del gobierno, con sus estructuras comunicacionales vigentes, en posicionar un mensaje en el ecosistema actual. Tomaría 456 horas”, resume Castellanos.

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¿Un Bukele para Latinoamérica? 

El discurso oficialista de la eficacia de “la mano dura” de Bukele y del encarcelamiento masivo para combatir la inseguridad y el crimen se ha exportado por lo menos a 16 países de la región. En la mayoría de estos se ha utilizado con dos objetivos principales: hacer comparaciones que desfavorecen la gestión de mandatarios locales y promover candidaturas electorales.

En Chile, por ejemplo, la investigación indica que las narrativas a favor de las políticas anticrimen de Bukele se han usado para atacar la gestión en seguridad del presidente Gabriel Boric y se utilizaron para criticar la propuesta de reforma constitucional, que fue rechazada en las urnas en septiembre de 2022.

Guatemala celebró sus elecciones presidenciales y regionales el 25 de junio de 2023. Durante la campaña electoral, los candidatos Carlos Pineda (quién fue expulsado de la contienda por el Tribunal Superior Electoral), Zury Ríos, Amílcar Rivera y Sandra Torres propusieron abiertamente seguir los pasos de Bukele en su país.

 

Así también lo hizo Sebastián Arzú, quien compitió por la alcaldía de Ciudad de Guatemala apelando a la “mano dura” y a la activación de la pena de muerte.

En Argentina, donde las elecciones presidenciales están previstas para el 27 de octubre de 2023, los precandidatos presidenciales Javier Milei y Santiago Cúneo, ambos de ultraderecha, han propuesto emular la política de seguridad implementada en El Salvador.

“Existe hoy un ejemplo, una referencia de éxito de un país muchísimo más complejo que el nuestro en materia de inseguridad y de delito, que ha resuelto su complejo con una persona que simplemente y desde lo más básico llegó al poder en El Salvador para hacer lo que dijo que iba a hacer. Lo hizo con éxito y hoy es ejemplo para toda América”, dijo Cúneo sobre Bukele en una entrevista.

En Colombia, el precandidato a la alcaldía de la ciudad de Cali Jaime Arizabaleta ha sido uno de los usuarios de Twitter que ha impulsado la conversación a favor de Bukele en Colombia. Ha usado su figura para criticar al presidente Petro y publicó un video proponiendo “iniciar la construcción de una megacárcel” al “estilo Bukele” de resultar electo en los comicios de octubre de 2023.

 

En Ecuador, por su parte, la figura de Bukele se ha usado para hacer comparaciones y críticas a las medidas implementadas por el presidente Guillemo Lasso para enfrentar la crisis de inseguridad en cárceles y calles vinculadas a disputas por el control del negocio del narcotráfico. Además, Jan Topic, candidato a las elecciones presidenciales del 20 de agosto de 2023, ha expresado su «admiración» por las políticas de Bukele.

Fermín Vaca, periodista político del medio digital Plan V, de Quito, en Ecuador, desde su experiencia ha identificado que Bukele se ha convertido en un modelo “que ha inspirado los populismos de derecha en los candidatos”. Estos sectores son los que, indica Vaca, “tradicionalmente han apelado a la mano dura, a la represión como solución de los problemas de inseguridad y, en general, no les ha dado resultados”.

Vaca coincide con las demás fuentes en que la narrativa de “efectividad” creada alrededor del modelo de seguridad de Bukele ha dejado un vacío en el que no se debate la posibilidad de que sea “violador de derechos humanos”.

“Lo que se vende desde los sectores que lo admiran a él es que si uno recupera los barrios controlados por el crimen organizado, por las pandillas, entonces ya no va a haber robos y ya no va a haber extorsiones, la idea de encerrarlos a todos en un penal enorme les parece brillante”, explica.

En el siguiente mapa puede conocer con más profundidad los casos de los 16 países analizados en el continente. El gráfico incluye descripciones de la instrumentalización del discurso a favor de Bukele y una lista de los perfiles que han impulsado esa conversación a nivel local en Twitter.

Pero la migración del discurso de Bukele no se ha quedado solo en Twitter. En el rastreo se encontraron registros de protestas en Colombia, Guatemala, Chile y Perú, en las que los manifestantes han entonado arengas y portado carteles pidiendo un Bukele local o que este mandatario gobierne su país. También llaman la atención videos de colombianos dedicándole versos musicales, mexicanos componiendo corridos en su nombre y argentinos invitándole a comer asado.

Lab-Dat, una consultora salvadoreña que hace estudios de redes sociales, analizó los sentimientos de los comentarios a un video de YouTube en el que un vocero de grupos al margen de la ley pedía clemencia y perdón. La firma encontró elementos similares a los hallados en esta investigación: “Se observa la tendencia a manifestar que se necesitan más presidentes como el de El Salvador para corregir el problema de la delincuencia en otros países. Generalmente, los usuarios que hacen estos comentarios expresaron ser de otros lugares”.

Además, el modelo punitivo del gobierno salvadoreño se ha empezado a traducir a políticas en otros países. Honduras es un caso particular. Pese a que el tamaño de la conversación en Twitter durante el periodo de análisis era menor que en otros países como Colombia o Chile y a que el gobierno de Xiomara Castro, de izquierda, rechazaba la militarización, las políticas de Bukele han empezado a ser emuladas por el ejecutivo.

Desde el 6 diciembre de 2022, se declaró estado de excepción parcial en las zonas más inseguras de las ciudades y en junio se inició la militarización de las prisiones. Este último evento fue anunciado por José Manuel Zelaya Castro, hijo de la presidenta Xiomara Castro y secretario de Defensa, con imágenes similares a las que publica Bukele.

Desde El Salvador, Íngrid Escobar, directora de Socorro Jurídico Humanitario, una organización que brinda asesoría legal a las personas que se consideran víctimas del régimen de excepción, dice que el fenómeno se explica porque el presidente salvadoreño ha sabido aprovechar la urgencia de una respuesta a la violencia criminal en la región.

“El gobierno de El Salvador y su maquinaria propagandística ha hecho que en la comunidad internacional cale más la necesidad de erradicar el fenómeno de las pandillas y sí, hay efectividad, pero únicamente en la captura masiva de gente; más no en el hecho de hacer justicia”, advierte Escobar.

El 20 de agosto de 2023, mientras los ecuatorianos eligen en las urnas al presidente y a más de 100 asambleístas, se espera que se realice la segunda vuelta presidencial en Guatemala. En octubre, se llevarán a cabo las elecciones locales en Colombia y las presidenciales en Argentina. En esos escenarios, es posible que siga sonando el apellido Bukele en propagandas electorales digitales, televisivas y en vallas publicitarias. Así la narrativa que se potenció en mensajes de Twitter recorrerá la región en otros formatos. El eco de su figura será mayor si logra reelegirse en 2024 pasando por encima de la Constitución salvadoreña.

Fundación Interpreta facilitó el acceso a los datos para esta investigación, que se hizo como una iniciativa de Las Lupas Digitales del Inspiratorio.org

NOTA: Tanto el crédito de la portada como el de las piezas para redes sociales es de Emii

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