SPYCI apoya a familia ódami para obtener actas de nacimiento y traslado de cuerpo de niño a su comunidad

SPYCI apoya a familia ódami para obtener actas de nacimiento y traslado de cuerpo de niño a su comunidad
Foto. Raíchali
*Este trabajo fue publicado originalmente en Raíchali que forma parte de Territorial Alianza de Medios. Aquí puedes consultar su publicación.
El reclamo de Micaela Baiza es que no comprendió los motivos por los que su hijo fue trasladado hasta Chihuahua, por qué tenía tubos desde su nariz, por qué le decían que tenía agua en el cerebro. No había una persona que le explicara, pero al momento de recibir el informe que conoció a través de la persona externa que le ayudó con la interpretación para explicarle la situación, que sólo quedaba esperar a que sus órganos se apagaran, ella se lo quería llevar, así le dijo el doctor.
Por Raíchali
Micaela Baiza Solís, madre del bebé que falleció esta semana en el hospital Infantil a los cinco años, Ángel Ramón J.B, no tenía acta de nacimiento ni tampoco su hijo.
De acuerdo con un reporte institucional de la Secretaría de Pueblos y Comunidades Indígenas se acercó con Micaela Baiza el 4 de febrero, cuando el niño ya había fallecido y el personal del área de Trabajo Social del hospital Infantil les notificó que ella no contaba con acta de nacimiento.
“Ante esta situación, se gestionó su registro extemporáneo, logrando la generación de su respectiva acta de nacimiento. Posteriormente se solicitó al Registro Civil la carga del acta de nacimiento del menor Angél Ramón J.B. al sistema, con la finalidad de generar su CURP y permitir la elaboración del acta de defunción con los datos completos de identidad y filiación”, detalla el reporte.
Una vez que registraron oficialmente a Micaela y su hijo, la SPYCI solicitó a la instancia de Asistencia Social, la expedición de una carta de trámites para el debido registro de Micaela Baiza Solís.
El jueves 5 de febrero, personal de la SPYCI tuvo por primera vez acercamiento institucional con Micaela Baiza Solís durante el proceso y la llevó a la Estancia Temporal de la misma dependencia estatal.
El 6 de febrero Micaela Baiza Solís quedó formalmente registrada ante el Registro Civil y continuaron con los trámites funerarios para la recuperación del cuerpo y el traslado de ambos a su comunidad de origen, Rancho Los Julianes.
El traslado hacia el municipio es por parte del Instituto Nacional para Pueblos Indígenas (INPI) y los gastos funerarios por parte de la Secretaría de Pueblos y Comunidades Indígenas, indica el reporte oficial.

“Cabe señalar que no fue necesario el apoyo de intérprete, ya que la ciudadana se comunicó de manera adecuada en idioma español, sin presentar barrera de lenguaje”, asegura la dependencia estatal en su informe.
Sin embargo, el reclamo de Micaela Baiza es que no comprendió los motivos por los que su hijo fue trasladado hasta Chihuahua, por qué tenía tubos desde su nariz, por qué le decían que tenía agua en el cerebro.
No había una persona que le explicara, pero al momento de recibir el informe que conoció a través de la persona externa que le ayudó con la interpretación para explicarle la situación, que sólo quedaba esperar a que sus órganos se apagaran, ella se lo quería llevar, así le dijo el doctor.
El médico le pidió que no se lo llevara porque estaba intubado y la enfermedad era muy grave. Micaela no entendía completamente, ella quería llevarse a su hijo para estar con él, creía que los médicos le contaban mentiras y le querían matar su hijo porque no entendió bien el la explicación médica y el nivel de gravedad. Con el intérprete comprendió mejor lo que sucedía.
El presidente interino de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), Alejandro Carrasco Talavera, explicó en entrevista con Raíchali, que una persona intérprete de lengua indígena debe hacer su trabajo conforme a su cultura, su idiosincracia.
“Porque a veces tú vas a decir: ‘oye, el expediente se habló de la posibilidad de de realizar una diálisis y hay gente que, a veces uno entiende el lenguaje técnico y se necesita mucha especialización, hay que saber explicarlo (…) no es nomás traducir, es cómo traducirlo a la lengua de las personas, justo en la formación de (intérpretes) ellos”.

Alejandro Carrasco fue entrevistado en el cierre del curso de profesionalización y certificación de intérpretes de lenguas indígenas para la atención en los servicios públicos, del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), realizado en las instalaciones de la CEDH el pasado jueves 5 de febrero.
Respecto del programa, el presidente interino considera que esos programas son “importantísimos también, es así que que entra de la propia comisión, que participó activamente”.
“La idea es que sigamos nosotros con el personal y que cada vez participe más gente perteneciente a pueblos y comunidades indígenas (…) y contratar gente que hable no nada más una de las cuatro lenguas originarias, sino también de las poblaciones que están aquí de otros estados que son muchísimas (…) es la la siguiente fase de todo este proceso”.







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