El consumo de tortilla podría llegar a producir cáncer

“A veces, queremos comer verduras como éstas y no es necesario comprarlas si uno mismo las tiene sembradas y las puede venir a cortar, para no tener que gastar dinero”, observó Juana.

El 90 por ciento del consumo de tortilla en México es de maíz transgénico, lo que científicamente comprobado puede producir células cancerígenas.

La organización Otros Mundos A.C junto Amigos de la Tierra México y Mujeres y Maíz A.C realizaron el pasado mes de septiembre el Festival del Maíz de las Mujeres en San José Buenavista, comunidad del municipio de San Cristóbal de las Casas, en Chiapas, honrando el gran papel que juegan las campesinas en la protección de nuestra Soberanía Alimentaria.

En el acto denunciaron que el maíz transgénico está amenazando las 64 especies nativas de este cereal que existen en México, con pláticas informativas y la representación de la obra de teatro “Ya ni pal Maíz hay Maíz” del colectivo Los Zapayasos.

“Recientemente salió un artículo donde se decía que el 90.4 de las tortillas y el 82% de las tostadas que se venden en México contienen maíz transgénico entonces ya el consumo de maíz transgénico es muy alto aquí”, informó Celia Díaz, integrante de Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra, a los y las participantes en el evento. Agregó que “uno de los problemas que conlleva son los probables cancerígenos porque dentro del grano del maíz transgénico hay presencia de glifosato, que es un probable cancerígeno”.

Hay 1.6 mil millones de campesinas en el mundo, pero sólo el 2% de las tierras les pertenecen. [Fuente: Women’s World Summit Foundation (WWSF, 2007)] Para conocer de cerca el trabajo de las mujeres en el campo, realizamos un recorrido en las parcelas de las compañeras de San José Buenavista, quienes nos compartieron sus conocimientos.

Antonia, habitante de la comunidad, llevó a visitantes de Amatenango del Valle, un municipio de Chiapas ubicado a una hora de San Cristóbal de las Casas, a conocer sus numerosos nopales y sus árboles de durazno alrededor de los cuales hace crecer chilacayotes (pequeñas calabazas).

“A veces, queremos comer verduras como éstas y no es necesario comprarlas si uno mismo las tiene sembradas y las puede venir a cortar, para no tener que gastar dinero”, observó Juana, de Amatenango, interesada por las prácticas agrícolas de Antonia que difieren de las de su pueblo de tierra caliente, donde siembra calabazas grandes en lugar de chilacayotes.

El recorrido era abierto a todos los participantes, también del area urbana de San Cristóbal de las Casas, curiosos de conocer de dónde vienen los productos agroecológicos que se consumen en la ciudad y cómo se construye día con día la Soberanía Alimentaria en los Altos de Chiapas.

En México está prohibido sembrar maíz transgénico, sin embargo, se importan millones de toneladas cada año, principalmente de Estados Unidos.

 

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