Organizaciones civiles de Chiapas rechazan presas y represas por desplazar a pueblos indígenas

Conagua aceptó verbalmente haber otorgado un permiso de explotación, lo hizo violando la ley de aguas nacionales. Foto: Radio Expresión

* En Chiapas se encuentran casi 100 proyectos de represas que existen en nuestro estado.

* Exigen la cancelación de la ampliación del proyecto Chicoasén II y la Angostura que impactará al pueblo Zoque; de los 19 proyectos de minihidroeléctricas

En el marco del Día Internacional de Acción contra las represas  y en defensa de los ríos y los pueblos, organizaciones civiles expresaron su rechazo a los proyectos del modelo extractivo en el estado de Chiapas, por lo que se unieron a manifestaciones y actividades que se realizaron en América Latina

Hoy para nosotros y nosotras es un día para pronunciarnos contra los casi 100 proyectos de represas que existen en nuestro estado. Exigimos la cancelación de la ampliación del proyecto Chicoasén II y la Angostura que impactará al pueblo Zoque; de los 19 proyectos de minihidroeléctricas entre los cuales 4 están en Pijijiapan, en la Costa; rechazamos la reactivación del proyecto Itzantún que afectaría al pueblo Tsotsil de Huitiupán en el norte del estado; los proyectos que afectarán la cuenca del Usumacinta y a los pueblos de Chiapas y de Guatemala; los proyectos que se pretenden instalar en el río Cuilco que atraviesa varios municipios de la Sierra. Nos hermanamos con los pueblos de Guatemala que se oponen a los proyectos Pojom I y II porque ellos defienden los ríos que alimentan nuestro río Santo Domingo.

La organización Otros Mundos A.C/ Amigos de la Tierra explicaron las consecuencias de realizar represas, lo que inició en el siglo pasado como una técnica para la generación de energía y el abastecimiento de agua, en este siglo fue avanzando hacia la multiplicación sin límite de represas de todos tamaños, desde las grandes obras hasta las llamadas «minihidroeléctricas», impulsadas por políticas del Banco Mundial y otras instituciones financieras internacionales de supuesta «cooperación» y «desarrollo», por las reformas estructurales neoliberales de los Estados corporativizados, los discursos de «energía sustentable» y la creación de «mecanismos de desarrollo limpio». Actualmente, las represas son responsables del embalsamiento de más del 60% de los ríos del mundo y del desplazamiento de 185 mil habitantes de pueblos indígenas y campesinos de México.

La generación de energía en el mundo ha incrementado en los últimos años. Varias organizaciones y movimientos de Chiapas y México hemos demostrado que se debe a un modelo energético pensado para responder a las necesidades de las empresas, más no de los pueblos, para quienes la energía sigue siendo un privilegio, no un derecho. Este modelo energético sustenta el extractivismo que mercantiliza y privatiza los bienes comunes naturales, poniendo dueño y precio a cada elemento de nuestros territorios para que las empresas se enriquecen: a los ríos para producir energía hidroeléctrica; al viento para generar energía eólica; a la tierra para extraer hidrocarburos y expandir monocultivos para el agronegocio; a los volcanes para producir energía geotérmica; al mar para proyectos de extracción de hidrocarburos o fosfatos offshore; a los genes de las plantas para la industria farmacéutica; y por último a nuestros cuerpos, convertidos en mano de obra barata para las empresas extractivas. Todos estos proyectos se imponen bajo un discurso de desarrollo y modernidad para legalizar el despojo, judicializar y criminalizar a los habitantes de los pueblos que defienden su vida, su territorio, su historia, su memoria, y su cultura milenaria.

Este Día de Acción Mundial, los pueblos de Chiapas celebramos al agua y a los ríos, agradecemos toda la vida que nos otorgan, porque por los ríos tenemos nuestro maíz y nuestro alimento. Celebramos los ciclos completos del agua porque cuando llueve hacemos fiesta y sabemos que la vida se reproducirá, agradecemos a los bosques porque por ellos nuestros ríos se recargan. Los pueblos sabemos de la importancia de que un río corra, que esté limpio, sano y alegre.

Repudiamos los proyectos que acompañan las Zonas Económicas Especiales (ZEE) en la región Sur-Sureste de México, como el gasoducto Itsmo-Guatemala, los corredores turísticos de la región Costa y la ampliación del proyecto Puerto Chiapas. No queremos más falsos discursos de empleo y desarrollo económico.

Este día también nos pronunciamos contra el borrador del nuevo proyecto de Ley General de Aguas, conocido como «Ley Pichardo», que profundiza la desigualdad entre población y sector privado en materia de acceso al agua en el país, al poner el Estado al servicio de las empresas. El uso industrial de las aguas nacionales incluiría «la extracción de cualquier tipo de sustancia», abriendo la puerta a la extracción de hidrocarburos no convencionales mediante la fracturación hidráulica o fracking; se autorizaría la incorporación de sustancias contaminantes en los cuerpos de agua.

Rechazamos también la Ley de Seguridad Interior que viene complementar estas reformas neoliberales, otorgando al Ejército mexicano nuevos derechos para que pueda reprimir a los pueblos que resisten a la legalización del despojo en México y defienden la Madre Tierra.

Nos unimos a todas las organizaciones y movimientos que defienden su territorio de los proyectos extractivos, nos solidarizamos a las organizaciones de Veracruz y Oaxaca que se defienden de los proyectos de fracking, gasoductos, eólicos y pozos petroleros, porque al igual que nosotros son víctimas de un modelo energético dominante.

Saludamos a nuestros hermanos y hermanas que se oponen al Proyecto Hidroeléctrico de La Parota en Guerrero, a Paso de la Reyna en Oaxaca, al proyecto de Enersi S.A. de C.V. en La Chinantla, a las represas de la Sierra Norte de Puebla, a la Presa de Abastecimiento El Zapotillo en Jalisco, a la represa El Cajón en Nayarit, a las hidroeléctricas de la Cuenca Bobos-Nautla y La Antigua en Veracruz. También a los movimientos que en Colombia, Panamá, Costa Rica y Brasil, entre otros países afectados, están realizando foros y movilizaciones para celebrar a los ríos y defenderlos de las represas.

Hacemos un llamado junto con el Movimiento de Afectados por Represas de América Latina (MAR) para prepararnos al Encuentro Mundial de Afectados por Represas a celebrarse en el 2020.

¡Agua y Energía No son Mercancía!
¡La energía es un derecho!
¡Agua para la vida, No para las empresas!
¡Ríos Libres, Pueblos Libres!
#AlertaLeyDeAguas

ORGANIZACIONES DE CHIAPAS:

La Voz del Pueblo
Frente Popular en Defensa del Soconusco 20 de junio (FPDS)
Sociedad Civil Las Abejas de Acteal
Consejo Autónomo Regional de la Zona Costa de Chiapas
Frente Cívico Tonalteco
Unión de Campesinos y Pescadores de la Costa de Chiapas
Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa A.C.
Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México

MOVIMIENTOS DE MÉXICO Y LATINOAMÉRICA:

Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER)
Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA)
Red Latinoamericana Contra las Represas, en Defesa de los Ríos y sus Comunidades (REDLAR)
Movimiento de Afectados por Represas de América Latina (MAR)

 

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