Regina: siete años sin justicia

Regina: siete años sin justicia

Han pasado siete años del asesinato de la periodista Regina Martínez Pérez sin una señal clara de justicia. Los encargados de aplicarla no han valorado más pruebas que permitan cambiar la línea de investigación original. Tres gobiernos estatales y la impunidad continúa.

#AlianzadeMedios | Texto: Norma Trujillo Báez y fotografías: Norma Trujillo y Raziel Roldán por Pie de Página 

El invierno de 2011 iniciaba, se había ido a su pueblo a pasar la Navidad con sus padres y familia, una llamada telefónica entró a su celular Black Berry -que apenas aprendía a utilizar-, era para darle una orden de información de la revista Proceso. Ello la hizo retornar a su casa que se ubica en la colonia Felipe Carrillo Puerto de la capital veracruzana. Desde afuera nada parecía anormal, pero al entrar su sorpresa fue que del baño salía vapor, encontró mojado el piso, como si alguien se hubiera bañado minutos antes, los jabones de tocador que tenía almacenados fueron desenvueltos y batidos, los dedos de quien lo hizo se habían quedado marcados. Eran los primeros indicios de una amenaza que ella sólo quiso que algunos de sus amigos lo supieran, “¿la pinche Procu qué va a hacer?”, se cuestionaba.

Y así fue, la Procuraduría de Justicia de aquel entonces, hoy Fiscalía General del Estado, no ha hecho nada por resolver el crimen registrado el sábado 28 de abril de 2012. La periodista Regina Martínez Pérez fue encontrada estrangulada en su domicilio de la colonia Reforma de Xalapa, desde entonces la Procuraduría General del Estado lanzó las primeras versiones que el crimen fue por robo y motivos pasionales.

En el expediente se menciona que la periodista falleció a causa de “anoxia por estrangulamiento” y que hubo lucha antes de ser asesinada, pero en el expediente de la investigación ministerial 19/2012/PC no hay respuestas a muchas interrogantes: ¿dónde están las muestras de la piel que tenían sus uñas?, ¿o, por ejemplo, el perfil de ADN de las gotas de sangre encontradas en la escena del crimen que corresponden a los acusados?, ¿dónde están la sábanas de llamadas de sus teléfonos celulares?, ¿qué dice el dictamen de sus correos electrónicos y de la computadora?, ¿y el análisis de los grupos de interés que afectó con sus trabajos de investigación?

De todo esto, nada se refleja en las sentencias expresadas por los jueces, o al menos alguna recomendación para cambiar la línea de investigación original.

Han pasado siete años del asesinato de la periodista Regina Martínez Pérez sin una señal clara de justicia. Los encargados de aplicarla no han valorado más pruebas que permitan cambiar la línea de investigación original. Tres gobiernos estatales y la impunidad continúa.

A siete años de su muerte, los encargados de aplicar la justicia sólo se han quedado con la presentación de los supuestos autores materiales, de los autores intelectuales nada se sabe. No se han valorado otras pruebas más allá de las testimoniales del “cómplice” o chivo expiatorio (Jorge Antonio Hernández Silva, “El Silva”). Nada del “desaparecido” asesino material Adrián Hernández Domínguez (alias “El Jarocho”),  ni los testimonios de sus vecinos, trabajadores y hasta de los amigos y familiares de los asesinos; sólo se encajonó el crimen de la periodista a un móvil pasional y de robo, pero omiten otras líneas de investigación, lo que sigue siendo una ofensa para los periodistas que buscamos una sociedad más justa, equitativa y humana.

En el acto que se llevó a cabo este domingo en la Plaza Regina, Elfego Riveros, uno de los fundadores de Radio Teocelo y amigo de Regina, dijo:

“Estamos aquí para pedir a las autoridades que se encuentren  a los verdaderos asesinos, pero también en tu ausencia los riesgos para el periodismo se han acentuado, así gobierne el PRI, la alianza PAN-PRD o Morena. Afortunadamente existe una sociedad que busca medios con credibilidad y periodistas confiables e independientes. También en tu ausencia hay un grupo de jóvenes capaces de incidir en la vida pública, jóvenes que garanticen a la sociedad su derecho a ser informada.

“Con tu asesinato también se atentó contra el derecho a la información para la sociedad. Siete años después los que seguimos no podemos ser sordos y mudos, ante la inseguridad, la violencia, porque el callar perjudica, porque el silencio también mata y nos mata a todos …y si Regina viviera, estuviera pidiendo tres cosas: no más maridaje entre gobierno y medios de comunicación porque desde ahí se limita la libertad de expresión; una nueva política pública que ayude a dignificar el auténtico ejercicio periodístico y que el lector sea el que certifique a los medios de comunicación sobre sus prácticas y no el gobierno”, apuntó.

También participó Cristina Almazán, integrante de la Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental, quien habló de la importancia que tuvo Regina al darle voz a los más desprotegidos en la entidad, que fueron el inicio de los movimientos actuales que buscan justicia y un Veracruz mejor.

El Premio Regina

En el acto, en su cuarta emisión, el Premio “Regina Martínez” fue entregado al reportero Jair Ávalos López, por su trabajo periodístico desarrollado con responsabilidad social. El joven periodista es del municipio de Tierra Blanca y destaca por sus trabajos de investigación.

El ‘Premio de periodismo Regina Martínez’ que hoy entregamos es un reconocimiento simbólico de periodistas a periodistas, nosotros no buscamos galardonar a medios ni aempresarios de la comunicación, sino a los reporteros que se arriesgan a hacer y a buscar lanoticia diferente, no está dirigido para aquellos que reproducen las versiones interesadas de políticos y empresarios para convencer y engañar a las audiencias ni a uniformarse en su contenido.

Este reconocimiento que no tiene dinero de por medio y, aunque puede parecer una quimera, busca dignificar el oficio periodístico, intenta persuadir y estimular en las nuevas generaciones, superar la deformación generacional de comunicadores que egresan titulados como propagandistas gubernamentales.

El Premio Regina ha sido otorgado a Miguel Ángel León Carmona, periodista que ha dado seguimiento puntual a los desaparecidos en Veracruz; Jessica Ignot, periodista de la Ciudad de Orizaba, quien refleja la violación de derechos humanos en la zona centro del estado, abarcando comunidades de la Sierra de Zongolica; Violeta Santiago, del municipio Agua Dulce, es una periodista recopiladora de la realidad y la violencia que se vive en el sur de Veracuz.

Regina sin justicia

En su momento se llamó a declarar a compañeros y amigos periodistas de Regina, declaraciones de las que la Procuraduría no desprendió ninguna sola línea de investigación en torno a sus trabajos periodísticos, ni siquiera hay en el expediente una referencia de los temas de derechos humanos y corrupción que abordaba.

Han pasado 7 años y no hay resultados, desde el gobierno de Javier Duarte, no hay justicia, luego el entonces gobernador Miguel Ángel Yunes Linares había dicho que se les daría puntual seguimiento a las investigaciones de los crímenes de todos los periodistas veracruzanos, pero pasaron dos años y tampoco exigió resultados en la investigación al fiscal Jorge Winckler, y en el actual gobierno han pasado 4 meses y aún no hay una señal clara que se hará justicia, lo que preocupa porque más del 90 por ciento de los casos de periodistas asesinados están en la impunidad.

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