Sin recursos para la prevención, incendio acaba con 130 hectáreas de la Biósfera El Triunfo,

Incendio en Biósfera El Triunfo acaba con 130 hectáreas de bosque de niebla. Foto: Cortesía

Siniestro consumió más de 130 hectáreas de bosque de niebla

Este 2018, las labores de prevención de incendios, como las brechas cortafuegos, no se realizaron en la Biósfera El Triunfo, una de las áreas naturales protegidas más importantes del estado de Chiapas.

El motivo fue que el gobierno federal suspendió el programa de empleo temporal, cuyos recursos se utilizaban en esta región para pagar el trabajo de decenas de campesinos que año con año contribuyen a la conservación del bosque de niebla de El Triunfo.

El efecto no se hizo esperar, el 26 de marzo se inició un incendio que empezó en el ejido Puerto Rico, la falta de brechas cortafuego hizo que avanzara y poco más de una semana después, el fuego ha consumido más de 130 hectáreas.

A la falta de recursos para la prevención, se sumó la indiferencia de las autoridades federales. Desde el inicio del siniestro, guardaparques y pobladores solicitaron a la Secretaría de Medio Ambiente la llegada de helicópteros para, desde el aire, combatir el siniestro.

La razón es que, llegar a la zona del incendio implica caminar cuesta arriba cinco horas, a una altura de más de 2 mil metros, cargando el equipo de combate. Si a esto se le suma las tres horas que les lleva volver a los campamentos, las horas efectivas para abatir el siniestro se reducen a dos o tres, explicó Octavio Arsenio, combatiente.

“Empezamos a pedir el equipo aéreo desde el día que yo llegué -28 de marzo- e hice la valoración del incendio”, sin embargo, fue hasta el 2 de abril (cuatro días después), que llegaron los helicópteros de Marina, Policía Federal y Protección Civil.

Se espera que este 3 de abril se haya controlado el 90 por ciento del incendio, sin embargo el impacto en el ecosistema es incalculable.

Ubicado en la sierra de Chiapas, El Triunfo, uno de los bosques de niebla más importantes del país, ha logrado la conservación de su frágil ecosistema que, además, abastece de agua dulce a los ríos de la costa de la entidad.

Tiene una superficie de 119 mil hectáreas. La zona núcleo, de alto grado de conservación, abarca 25 mil hectáreas y el resto es área de amortiguamiento. Ahí habitan más 14 mil personas, distribuidas en 29 ejidos, una zona comunal y unas 300 pequeñas propiedades.

La mayor biodiversidad se encuentra en la zona núcleo, hábitat de especies en peligro de extensión, como quetzal, pavón, jaguar, ocelote, tigrillo, mariposas y salamandras, así como helechos, bromelias, orquídeas y palmas.

En el área de amortiguamiento hay bosques y 28 mil hectáreas dedicadas al cultivo de café, 11 mil de cultivos orgánicos, producto del esfuerzo de miles de campesinos y campesinas que decidieron cambiar las prácticas agrícolas para contribuir a la conservación del ecosistema.

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