Destrucción ambiental de San Cristóbal continua durante la pandemia

Conversación virtual «Agua y pandemia en Jovel”. Cortesía: CESMECA.

*La Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas a través del Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (CESMECA) realizaron una serie de conversaciones denominado “La pandemia en el sur de México, Centroamérica y El Caribe: desafíos abiertos para las ciencias sociales, los feminismos y las humanidades.


El agua es importante en medio de la pandemia del COVID-19, ya que permite realizar acciones básicas y fundamentales para prevenir la propagación del virus: practicar el constante saneamiento y lavado de manos.

Las luchas en defensa de los Humedales

Nicolás Gómez de la Red Ambiental de San Cristóbal de Las Casas, expuso que la humanidad está enfrentando una grave crisis de salud, económica y de acceso al agua durante la pandemia.

El ambientalista mencionó que, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo que a partir de febrero cuando de activo el COVID-19, una de las medidas para poder mitigar y prevenir era el lavado de manos, pero la realidad es que en Chiapas hay mucha agua, pero la población tiene un acceso limitado al líquido.

Gómez añadió que la pandemia dejó una situación de colapso en el sistema de salud y visibilizó que la población en México y, en específico Chiapas hay pobreza y poco acceso a los servicios básicos, como infraestructura, carreteras, sistema de drenaje y agua.

Señaló que, el 50% de la población en Chiapas carece del acceso al agua, además ve que hay un grave daño ambiental dificultado más la problemática.

En san Cristóbal tenemos varios procesos organizativos, en el caso de Jovel están en la defensa de la madre tierra, desde los pueblos originarios vemos la devastación de la Selva Lacandona, vemos el fenómeno del cambio climático, dijo el ambientalista.

Mencionó que, en septiembre de 2019, en el Valle de Jovel declararon una acción climática y con la pandemia vieron que la humanidad es aún más vulnerable, pero tal efecto también es de la propia destrucción de la humanidad.

Compartió que, en San Cristóbal de Las Casas tienen dos ecosistemas de importancia local, estatal, nacional e internacional, los humedales de montaña, áreas naturales protegidas los cuales vienen defendiendo desde el 2010.

El ambientalista dio a conocer que dentro de los humedales hay especies endémicas y 35 especies de aves migratorias provenientes de Estados Unidos y Canadá llegan al lugar, pero solo ven el interés inmobiliario, político y económico.

Las reuniones con los tres niveles de gobierno, sin respuesta continúa la destrucción de los humedales de María Eugenia, mencionan representantes de colonias, barrios y fraccionamientos de la zona sur del valle de San Cristóbal. Cortesía: Semanario Mirada Sur.

Añadió que tienen 15 focos rojos, por la destrucción los humedales de montaña y el efecto que tienen para el Valle de Jovel y Chiapas.

Hoy 250 mil habitantes en San Cristóbal no tienen acceso al agua, el 70% del agua proviene de los humedales, llueve, captan, filtran e ingresan a través del sistema de agua municipal a las viviendas, expuso Gómez.

Hizo un llamado a la sociedad para convivir en armonía con el entorno, animales, plantas y con la misma humanidad.

Gómez les dijo a las autoridades que, si se sigue destruyendo el planeta, la humanidad no enfrentará solo esta pandemia sino otras.

Por último, mencionó que en Jovel, existen lugares sagrados, desde la cosmovisión de los pueblos originarios son espacios donde se celebra la vida, la madre tierra, la naturaleza y los ecosistemas.

Realizan bloqueo con el fin de exigir a los órdenes de gobierno proteger los humedales de montaña. Cortesía: Semanario Mirada Sur.

La experiencia de la Colonia Maya en la defensa del Agua

Elizabeth Suárez del equipo Educreando A.C, compartió que la Colonia Maya se fundó hace 33 años, sin embargo, en el 2008 enfrentaron un problema, debido a que un empresario quería instalar una gasera en la zona de conservación ecológica, una montaña ubicada cerca del lugar, con la organización de los colonos evitaron dicho acto.

Para el 2012, dijo que el ayuntamiento dio permiso para que, en ese mismo lugar, hicieran cambios de uso de suelo.

En el 2016, añadió que se presentaron 3 inundaciones afectando a vecinos de la Maya, producto de la devastación ecológica, alrededor de 100 árboles fueron talados, y al llover una corriente de agua bajaba por la montaña.

La ambientalista dio a conocer que, en el 2020, revocaron el permiso de cambio de uso de suelo, la lucha de los colonos ante esto trajo criminalización, pues 6 integrantes de la mesa directiva tienen demandas.

En la Colonia Maya ´prefieren el agua y la vida. Cortesía: Colonia Maya

Suárez dijo que, durante 4 años de organización pidieron que se exhibieran los permisos y la factibilidad de riesgo, pero nunca se les presento.

Ante esta situación, realizaron marchas, cortes de carretera, denuncias públicas, demandas en ayuntamiento y Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), pero comprendieron al final que, en el problema estaba la solución.

Aprendimos a cuidar los lugares sagrados, que el Manantial Navajuelos nos estaba regalando agua, pero había que cuidarlo, agradecer y tener respeto, aprendimos a sembrar, hacer el ritual y la fiesta de agradecimiento, dijo la ambientalista.

Además, mencionó que se han sumado a la defensa de la Reserva Quenvó-Cuxtitali, asimismo, incursionaron en el arte con una obra de teatro denominado “Somos la Maya”, donde cuentan la historia de la inundación tanto del agua y de conciencia.

Por su parte, Martín López López integrante de la misma Asociación Civil, añadió que ha sido un proceso de años donde la Colonia Maya se ha estado organizando e intentaron con muchas estrategias y formas de exigirle al gobierno cumplir con lo que le corresponde.

Al principio, dijo que tuvieron mesas de trabajo donde le pedían al gobierno reparara los daños, aceptaron hacerlo, pero la única alternativa que propusieron fue hacer un dren pluvial, al inicio lo aceptaron, sin embargo, no se habían dado cuenta que dicha propuesta expulsa el agua del territorio.

López López dijo que, empezaron a investigar y descubrieron que las zanjas de infiltración era una alternativa, y la realizaron en defensa propia.

Proponíamos que las autoridades nos protegieran del agua de lodo, del agua en exceso en las escorrentías que llegaban a la colonia, no lo hicieron, no se atrevieron y no supieron, nosotros en defensa propia en abril del 2017 hicimos una zanja hasta la fecha nos ha servido, mencionó López López.

El ambientalista señaló que, la Colonia Maya buscó ayuda, fuerza y aprendizaje, ya que, lo que principio veían como un problema, al final descubrieron que era una bendición, con certeza hoy pueden decir que no quieren el agua fuera de ahí.

Acentuó que, la sociedad no ha aprendido a descubrir las grandes ventajas del agua, de lo que es estar en una cuenca endorreica, porque el agua se queda y se convierte en un humedal.

Por otro lado, mencionó que en 1973 San Cristóbal se inundó, las autoridades de ese tiempo no buscaron alternativas y decidieron expulsar el agua, abrieron un túnel para que se fuera, la parte más baja de la ciudad se empezó a secar, esto dio pie a que gente y las autoridades empezaran a vender esos terrenos y a poblarlos, veían que no pasaba nada.

Sin embargo, durante el tiempo de la pandemia han sufrido 4 inundaciones.

San Cristóbal ha sido afectado por diversas inundaciones, de las que destaca la registrada en 1785. Foto: Vive San Cristóbal.

Desde la Colonia Maya, expuso que han propuesto la realización de zanjas de infiltración, pero hay quienes se oponen.

Si nosotros en toda la cuenca de Jovel no hacemos nada, la parte baja se va a inundar en un 100%, la población de la parte baja donde están los humedales se va a inundar, pero si hacen un trabajo cuenca arriba, van a detener el agua, que se quede un tiempo en esa cuenca, mencionó López López.

El ambientalista comentó que la Colonia, con la zanja detienen 100 mil litros de agua y tarda alrededor de una semana en irse a la parte baja.

La propuesta es que las colonias de la zona norte que viven cuenca arriba hagan algo, una zanja, si todos colaboran el agua se va a detener, para los que dicen que la zanja los daña, porque de manera solidaria detienen un poco el agua, te daña un 0.5%, pero ayuda a que no le dañen un 100% a los que estén en la parte de abajo de la ciudad, mencionó López López.

Dijo que, si en San Cristóbal de Las Casas y Chiapas no detienen el agua, este se va a Tabasco y se termina inundándose.

Comentó que, en este tiempo de pandemia e inundaciones, tiene que dejar la idea de ser más solidarios, mirar los problemas de manera integral y compleja, y buscar resolverlo haciendo alianzas.

Por último, añadió que no busquen expulsar el agua, sino que se quede en el territorio y poco a poco se vayan a los mantos friáticos.

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