Inundaciones y frío han aumentado por La Niña, fenómeno que podría estar presente hasta 2021

Promedio (superior) y anomalía (inferior) de temperatura superficial del mar (TSM) en °C
del 08 al 14 de noviembre de 2020. Cortesía: SMN/CONAGUA

*Cada evento de La Niña es único y existen factores que condicionan sus efectos a escala mundial y regional, por lo que no suelen ser los mismos.


El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) dio a conocer que, en lo que va del otoño, en la región ecuatorial del Océano Pacífico se ha desarrollado el fenómeno conocido como La Niña, confirmado con los registros recientes de la temperatura superficial del mar (TSM), ubicada por debajo del promedio.

Shekel Monserrat González López, meteoróloga operativa del Organismo de Cuenca Frontera Sur de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) mencionó que, el fenómeno de La Niña estuvo presente en los años 2017 y 2018, una temporada activa de ciclones tropicales.

González López explicó que dicho fenómeno forma parte de un ciclo normal de clima conocido como Oscilación del Sur o ENOS, se compone de dos fases una es el evento cálido El Niño y otra fría La Niña, se caracteriza en especial porque se calienta y se enfría gran parte del Océano Pacífico.

La especialista añadió que La Niña es un fenómeno irregular, pero se puede observar entre dos o siete años, una forma de intuirlo es mediante la temperatura del mar, en especial sobre la zona del Pacífico Central y Oriental donde las aguas comienzan a ser más frías dentro de su promedio.

De manera muy general ya se estuvo comenzando a observar este efecto de Niña en lo que vendría siendo en los meses de junio y julio, incluso la niña comenzó a identificarse en el mes de octubre, expuso la meteoróloga.

González López mencionó que, este proceso es un fenómeno normal, en el Océano Pacífico el agua se enfría más, relacionándolo de cierta manera con los presentes frentes fríos, tormentas y depresiones.

Con lo anterior, explicó que una manera de relacionarlo es que al presentarse el fenómeno de La Niña, la zona del Caribe es más propenso a huracanes debido a que la cizalladura del viento se debilita al igual que los vientos alisios, esto favorece de gran manera a que se formen y se mantengan los ciclones tropicales, lo contrario con el Océano Pacífico al tener el agua un poco más fría y tener una mayor cizalladura del viento evita el desarrollo de los ciclones tropicales.

De igual forma, el SMN mencionó de forma estadística que, durante el invierno, el evento de La Niña se asocia a un déficit de lluvia en las penínsulas de Baja California y de Yucatán, así como en el centro, norte y occidente de México.

En contraste, también se relaciona con más precipitación de la habitual en regiones de Veracruz, Oaxaca y Chiapas, en tanto, los inviernos son más fríos en el occidente y el sur del país, y más cálidos en el noreste.

Por otro lado, acerca de la intensificación del fenómeno en el Pacífico ecuatorial, comentó que, debido a que es una zona de alberca caliente, las temperaturas son mayores, es un periodo que se genera solo, con el fin de regular la temperatura del clima en el planeta, es decir, la misma atmosfera con el océano tratan de regular su temperatura y esa es una forma de hacerlo.

Acerca de la prevalencia de La Niña dijo que comenzaron a observar que ya tiene una persistencia, tiene un 75% de probabilidad que el efecto perdure sobre la temporada otoño – invierno, del 2020 al 2021, pues podría estar presente hasta el mes de febrero con un nivel de moderado a fuerte, para los próximos meses.

Sin embargo, añadió que el fenómeno al presentarse vuelve más activa la temporada de ciclones tropicales y de igual forma al combinarse con el desplazamiento de los frentes fríos genera un potencial de lluvias sobre el sureste del país.

Anteriormente ya se estuvo observando con algunos eventos que hemos tenido, uno de los pasados y de mayor importancia fue el que se presentó a principios del mes de noviembre, que estuvo relacionado con el Frente Frío No. 11 y con un sistema tropical Eta, tuvimos el desplazamiento de este sistema sobre Centroamérica incluso cruzo parte de la península de Yucatán, dijo González López.

Esta noche y madrugada, la onda tropical No. 44 se desplazará sobre la Península de Yucatán y sobre el sureste mexicano, interacciona con un canal de baja presión extendido en el occidente del Golfo de México, provocando lluvias puntuales muy fuertes en Veracruz, Tabasco, Chiapas y Quintana Roo. Cortesía: SMN

Añadió que, la combinación que se tuvo de dichos sistemas fue de suma importancia, ya que reposo el flujo del norte sobre la parte norte de Chiapas y generó precipitaciones generadas por forzamiento orográfico sobre las cuencas de los ríos de la sierra y peñitas, lluvias importantes sobre esta porción a principios de mes.

Sobre el Huracán Iota, la meteoróloga dijo que ya terminó su ciclo, sin embargo, tienen otros sistemas que han estado favoreciendo las precipitaciones en el estado chiapaneco, como el establecimiento de canales de baja presión sobre el sureste mexicano y la persistencia de la masa de aire frío, asociada al Sistema Tropical No.13, se encuentra en disipación sobre el noroeste del Mar Caribe.

Agregó de manera general que aún comenzó la temporada de frentes fríos, y se extiende hasta el mes de mayo, esperan que este mes de noviembre se terminen de generar los ciclones tropicales, ya que la temporada en el Atlántico es de julio a noviembre.

Hasta el momento, en los últimos análisis es que no hay probabilidad para desarrollo ciclónico a 5 días, la probabilidad es baja, pero aún se mantienen en vigilancia por formación ciclónica que se generen, dio a conocer la meteoróloga.

Por último, dijo que el fenómeno de La Niña es normal, pero no es persistente, pues cada año se va turnando entre El Niño, generando una variación climática.

Cabe mencionar que, el SMN dio a conocer el pasado 17 de noviembre que, en este mes de noviembre, las condiciones oceánicas y atmosféricas en el Pacífico ecuatorial han sido consistentes con las condiciones de ENOS – La Niña, por lo que, pronosticó que dicha condición continúe hasta la temporada invernal 2020 – 2021 con una probabilidad de 95%; y que esta se extienda hasta la primavera del próximo año con un 65% de probabilidad durante marzo – mayo.

Las tormentas pueden estar acompañadas de actividad eléctrica (descargas nube-nube o
nube-tierra), granizo y fuertes vientos, así como lluvia intensa con umbral superior a 20
mm en una hora o superior a 70 mm en 24 horas. Cortesía: SMN.

La Niña 2017 – 2018

Durante el invierno de 2017-2018, con una intensidad débil a moderada, se previó la presencia del fenómeno de La Niña, la cual se caracteriza por registrar menos lluvias y temperaturas más altas.

De acuerdo con la CONAGUA, en el mes de enero y parte de la primavera de esos años, se esperaban condiciones de una Niña con intensidad débil a moderada hasta por lo menos los meses de invierno con una transición a condiciones neutrales durante la primavera.

El pronóstico del SMN indicó que en el trimestre enero-marzo de 2018, la lluvia sería de un 9, 24 y 44 por ciento, por debajo de la media histórica para esos mismos meses en las regiones Noroeste, Norte y Occidente.

Fenómeno de El Niño

Debido al fenómeno climatológico “El Niño”, prevalecieron las lluvias de manera normal, durante los meses de julio y agosto. Cortesía: Agroasemex

Durante la VIII Foro de Perspectivas Climáticas organizado por Agroasemex, S.A. se puso de manifiesto que, el fenómeno del Niño permanecería neutral en el verano, y existía un 50 por ciento de probabilidad que La Niña se desarrollara durante el otoño y continuara hasta el invierno.

Las y los especialistas y meteorólogos señalaron que de acuerdo con los pronósticos del Fenómeno “El Niño”, prevalecerían las lluvias de manera normal, durante los meses de julio a agosto en gran parte del territorio nacional.

Durante sus exposiciones, los especialistas de AGROASEMEX, INIFAP y de la Universidad Veracruzana, previeron lluvias cercanas a lo normal en los meses de julio a agosto en gran parte del territorio nacional y en cuanto a temperaturas máximas esperaban que fueran superiores.

Señalaron que la actividad agropecuaria estaba expuesta a una multitud de riesgos por tratarse de una actividad a cielo abierto causados por fenómenos naturales que año tras año azotan a la república mexicana, como es el caso de ondas tropicales, ciclones tropicales, la canícula, el monzón de norte América, el fenómeno de El Niño en cualquiera de sus fases, frentes fríos, que pueden convertirse en catástrofes.

 

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