«No es chantaje»: CNTE vs «No son los modos»: AMLO

El Presidente AMLO permaneció dos horas en el interior de su auto. Foto: Samuel Revueltas

Enfrentamientos entre grupos civiles armados que se pelean territorios, desapariciones forzadas, irrupciones de grupos de autodefensas, una crisis migratoria de miles de haitianos en la frontera sur y otros conflictos parecen ser lugares comunes en Chiapas donde este fin de semana estuvo el presidente Andrés Manuel López Obrador.

 

Aunado a la crisis de la pandemia donde esta entidad lo ha resentido de manera aguda en esta tercera ola aún con su Semáforo Verde, Chiapas enfrenta ahora una complejidad de brotes sociales donde los grupos inconformes llevan a las calles con marchas y bloqueos de carreteras.

 

Todo esto, a tres años del gobierno de López Obrador y del gobierno también de Rutilio Escandón Cadenas, cuñado del nuevo Secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, hermano de su esposa Rosalinda, quien es Administradora General de Auditoría Fiscal Federal del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

 

El viernes 27 López Obrador, fue retenido por poco más de dos horas por cientos de maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), justo frente al Cuartel de la VII Región Militar de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), donde pensaba dar su conferencia de prensa mejor conocida como su Mañanera, que por vez primera fue cancelada.

 

En Tuxtla, a López Obrador se le juntaron un coctel de protestas, donde no sólo habían maestros de la CNTE sino además, estudiantes que piden espacio para el ingreso a las escuelas normales, egresados de esas normales que piden plazas de docentes, trabajadores de la Secretaría de Salud, pero también trabajadores sindicalizados de la Universidad Intercultural de Chiapas.

 

Además destacaron en la protesta, familiares y amigos de Elías Manzur Constantino, es un ex mando policía municipal de Aguascalientes, detenido con un trasfondo político, alegan sus familiares.

 

También estuvieron los familiares de Luis Alberto Aguilar Morales, un expolicía federal chiapaneco implicado en una de las fugas del Chapo Guzmán en el 2015 del penal de Altiplano. Aguilar Morales está preso en un penal del Estado de México, a disposición del Juzgado Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales.

 

El presidente fue advertido del riesgo que implicaba ese ingreso por esa vía pero desoyó a sus equipo de seguridad uy decidió jugársela, enfrentarlos y usarlo a su favor. Lo que derivó en la cancelación por vez primero de la primera mañanera en lo que va de sus gobierno.

 

Pero no sólo ahí en Tuxtla hubieron protestas, en San Cristóbal de Las Casas, persiguieron al presidente los grupos inconformes como los desplazados indígenas de Chenalhó, rancheros y ganaderos que perdieron sus tierras en 1994 por el alzamiento armado zapatista, además de maestros

 

Protestas como estas se viven a diario en Chiapas, donde con bloqueos y marchas de expresas grupos para hacerse escuchar por las autoridades estatales, federales como la CNTE u otros como el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS), entre Ocosingo y Oxchuc, o el conflicto añejo que mantienen la Organización Campesina Emiliano Zapata-Casa del Pueblo con la Alianza de Comuneros Indígenas Tsotsiles de Venustiano Carranza y que se agudizó desde el pasado 25 de abril y aún no se resuelve.

 

Estos y otros conflictos sociales como en Pantelhó donde irrumpieron las Autodefensas El Machete, emergen al mismo tiempo que grupo criminales se emboscan y se enfrentan en Tuxtla, en Frontera Comalapa o Amatenango de la Frontera, peleando el control del territorio. Donde hay recientemente retenes, levantones y desaparecidos.

 

Manolo Pardo, del Centro Chiapas de la Conferencia Patronal de la República Mexicano (Coparmex), señala que no sólo hubo una falla de seguridad en torno al presidente para predisponer a un bloqueo de manifestantes.

 

Dice Pardo que ese cuartel general de la VII Región Militar tienen varias entradas y salidas, pero sólo una de ellas estaba tomada por los grupos inconformes y que si bien el presidente pudo haber ingresado por algunas otras, eligió la puerta principal donde ya estaban grupos de inconformes manifestándose.

 

“Dentro de lo bueno que vio y vivió el presidente, es que por fin está constatando lo que vivimos todos los chiapanecos con los bloqueos y marchas continuamente en las carreteras y las calles”, dice Pardo.

 

De quien haya sido la responsabilidad de la falla en la seguridad del presidente, al menos ya se registró la primera vez de la cancelación de su conferencia mañanera y eso ocurrió en Chiapas, en ningún otro lugar del país.

 

“Ojalá el presidente con esto el presidente voltee a ver a Chiapas, no sólo en los social sino también en la económico. Que el presidente vea a Chiapas y se enfoque en resolver los problemas críticos que enfrenta la región de la frontera sur”, dice Pardo.

 

Y cuando vaya a Tapachula, también pueda de ver la crisis migratoria que vive esa ciudad fronteriza, uan crisis que raya ya en la tragedia humanitaria que impacta en la población, los empresarios, comerciantes y consumidores.

 

“Como el presidente lo dijo es viernes y el también el gobernador Rutilio Escandón, también nosotros, en el sector empresarial estamos abiertos al diálogo para que el gobierno federal o el gobierno estatal nos busquen y podamos trabajar juntos de la mano”, dice Pardo.

 

Otros de lo que adelantaron su preocupación tan pronto como ocurrieron los hechos, fue el ex alcalde tuxtleco y exdiputado local, Francisco Rojas Toledo.

 

“No cabe duda que en Chiapas vivimos situaciones muy difíciles. La mayoría de la información que sale de Chiapas, normalmente es negativa. Enfrentamientos, violencia, etc… Lo que vivió el presidente, me simpatice o no su gobierno, no lo apruebo. Imagínense ustedes, si a un presidente de la República se le secuestra por más de dos horas, ¿qué esperamos el resto de los ciudadanos?”, dijo.

 

“¿Cuál es la conclusión de todo esto?, es que no hay Estado de Derecho. No hay autoridad en el gobierno del estado. Es un gobierno que no consensa, que no acuerda, que no escucha, no incluye a la sociedad en sus decisiones, ya vamos de mal en peor día con día. Y es momento que la sociedad empecemos a involucrarnos en las decisiones políticas, porque sino, el futuro que le estamos dejando a nuestros hijos será muy lamentable”, dijo Rojas Toledo.

«No lo secuestramos»: CNTE

Paro Alberto Mirón, uno de los líderes la Sección 7 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, adherida a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quien estuvo ahí afuera donde López Obrador estuvo retenido, dice tras el incidente que “los medios están tratando de ponerle algún ingrediente, y lo están considerando como un asunto de retención y secuestro del presidente”.

 

“Cuando lo que hemos buscado siempre por más de 18 meses es que se nos atienda que se resuelvan nuestras demandas”, dice Mirón.

 

Señala que cada que van  Palacio Nacional no los ha atendido el presidente, y por eso, al saber que venía a Chiapas, decidieron llegar a donde se presentaría este viernes 27.

 

“Lamentamos que lo haya tomado así, no es un asunto de chantaje, pero el presidente consideró que así era. No nos han resuelto pero pedimos es que resuelvan nuestras demandas”, dice Mirón, pues hasta ahora sólo han encontrado “un gobierno de oídos sordos en todos los niveles”.

 

“El presidente nos ha enviado con la maestra Delfina y que ya después él nos atiende, pero ya fuimos con ella y sigue con la dinámica de administrar los tiempos, de dilatar el conflicto”, dice el líder magisterial.

 

“No fue la intención de confrontarlo, no lo agredimos, sólo se retuvo la unidad para que se bajara y dialogara con nosotros pero no quiso. También nosotros siempre hemos buscado la vía pacífica” indica.

 

“El nos decía: ´no me están respetando, y nosotros le respondíamos que no le estábamos faltando el respeto´”, dice Mirón.

 

“El mensaje que nos dio es ´aquí me quedo. Yo se como se da esto, yo pasé por esto y ustedes saben exactamente de donde vengo´”, dice que les dijo el mandatario desde el interior de su camioneta negra.

 

“Hoy una vez más, dejamos clara la voluntad política, queda evidencia del planteamiento que hicimos que nuestra voluntad de diálogo. Y queremos aclarar que no sólo la CNTE estuvo en esa manifestación, habían otras representaciones que llegaron para exponer sus demandas”, precisó.

 

“Lo que ahí le exigimos dijo, es la reinstalación de la Mesa Nacional entre la propia CNTE y el presidente de la República, pues hay siete mesas pendientes, donde hay temas de maestros cesados, de maestros detenidos, de asuntos y conflictos laborales, y consecuencias que aún venimos padeciendo de la Reforma Educativa”, dice Mirón.

Dentro de los problemas que aún padecen por la Reforma Educativa peñista que no se derogó del todo, es que muchas veces la Secretaría de Educación sin tomar en cuenta al sindicato hace cambios y movimientos de docentes, sin tomar en cuenta al sindicato.

No son «buenos modos» de protestar: AMLO

A los maestros «pude haberlos dicho sí, nos vemos el lunes y allá los espero y pasar. Pero no. Quise quedarme porque no son buenos modos y no hay respeto. Y además siempre los hemos atendido. Y ellos tienen otros propósitos. Entonces quise protestar para no perder la costumbre. Porque yo vengo de la protesta, durante muchos años”, dijo el mandatario.

 

“Estuve como dos horas ahí. Eso no es nada. Si caminé como dos veces desde Tabasco a la Ciudad de México, luchando por la justicia y la democracia. Y viví en el Zócalo como dos meses, siempre luchando. Pero siempre de manera pacífica. Pero nunca provocando, siempre cuidando a la gente”, agregó.

 

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