Detectan reclutamiento de niños, niñas y adolescentes por grupos delictivos en Chiapas

*Entre 145 mil y 250 mil niñas, niños y adolescentes están en riesgo de ser reclutados o utilizados por grupos delictivos en México. Esto se explica por factores como el entorno familiar, la pobreza, el abandono, la falta de oportunidades, la violencia familiar, el contexto social o la cercanía a zonas con presencia de grupos delictivos, según datos de REDIM y ONC.

*El 55% de niñas, niños y adolescentes reclutados y utilizados por grupos delictivos, se concentra en siete estados: Estado de México, Jalisco, Puebla, Guanajuato, Veracruz, Michoacán, y Chiapas que representa el 8.1%.

Por Redacción Alma Martínez

La Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) y el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC) presentaron el estudio «Reclutamiento y utilización de niñas, niños y adolescentes por grupos delictivos; acercamientos a un problema complejo” en el que expusieron que las condiciones socioeconómicas desfavorables, la pobreza y la marginación, orilla a niñas, niños y adolescentes a unirse a grupos delictivos, y estos grupos se aprovechan para hacerles parte de actividades que ponen en riesgo su vida e integridad.

En la presentación participaron, Tania Ramírez, directora ejecutiva de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM); Francisco Rivas, director general del Observatorio Nacional Ciudadano (ONC); y Mirko Schilbach, encargado de negocios de la embajada de Alemania en México, esto debido a que el gobierno alemán apoyó en la elaboración de dicho estudio y a su política de protección de derechos de niñas, niños y adolescentes en diferentes países.

Tania Ramírez, directora ejecutiva de REDIM, mencionó que actualmente en México no existen datos oficiales sobre la cantidad de niñas, niños y adolescentes que puedan ser víctimas de reclutamiento o utilización por parte de grupos delictivos. Por lo que, este estudio hace un primer acercamiento.

Explicó que algunas situaciones por las que niñas, niños y adolescentes ingresan a organizaciones delictivas son: existencia en su círculo cercano de relaciones fuertes con la delincuencia organizada; vivir en una zona geográfica dentro del control de algún grupo delincuencial; la experiencia previa en actividades ilegales; el engaño y la falsa promesa de una vida mejor; y la visión de la delincuencia como algo común en la familia.

Ramírez expuso que cuando se habla de niñas y adolescentes el riesgo de ser violentadas incrementa, porque además de estar expuestas al sistema machista son reclutadas, utilizadas y vinculadas a labores cotidianas de los grupos al margen de la ley.

Son tratas como esclavas sexuales, como mujeres de los comandantes y miembros de la organización, sometidas a la planificación forzada, e incluso obligadas a abortar o a embarazados forzados.

Los niños y adolescentes reclutados generalmente desempeñan labores como informantes o halcones. Adquieren mayores responsabilidades y son promovidos para tareas mas riesgosas como trasladar mercancías ilegales o vigilar casas de seguridad. En ocasiones son obligados a participar en conflictos armados que ponen en riesgo su vida e incluso se les llega a asignar la ejecución de secuestros u homicidios.

La integración de las y los jóvenes a los grupos delictivos es sumamente redituable para estas organizaciones, ya que obtienen de manera “barata” elementos leales a quienes pueden entrenar y que cuando son detenidos las penas son bajas.

De acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), las niñas, niños y adolescentes acusados de delitos supuestamente cometidos mientras estaban vinculados a grupos o fuerzas armadas, deberán ser considerados en primer lugar como víctimas de delitos, no solamente como perpetradores.

Además, deberán ser tratados de acuerdo con las normas internacionales en un marco de justicia restaurativa y rehabilitación social, en concordancia con el derecho internacional que ofrece a la infancia una protección especial.

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Por su parte, Francisco Rivas, director general del ONC, aclaró que los carteles no son los únicos grupos delictivos involucrados, pero son los más visibles. También están presentes las familias delincuenciales y las pandillas.

Puntualizó que el reclutamiento y utilización de niñas, niños y adolescentes por grupos delictivos es un fenómeno generalizado en México. Sin embargo, sobresale que el 55% de esta población en esta situación se concentra en siete estados: Estado de México (9.7%), Jalisco (8.6%), Chiapas (8.1%), Puebla (7.8%), Guanajuato (7.3%), Veracruz (7.2%) y Michoacán (6.5%).

Etapas del reclutamiento y utilización:

  • Contexto social: influyen los grupos delictivos, familias, pandillas, emulaciones y aspiraciones individuales.
  • Involucramiento: se da por ofertas laborales (físicas o virtuales), a través de engaños, estableciendo relaciones sexoafectivas o se asume la ilegalidad como una forma de vida.
  • Perfilamiento: se seleccionan habilidades de acuerdo con las necesidades del grupo criminal para cometer hechos delictivos.
  • Adiestramiento y capacitación: cursos donde se busca aumentar la competitividad y las habilidades, establecer lealtades y mayormente son impartidos por exmilitares.
  • Utilización y carrera delincuencial: pueden ser mensajeros, halcones, empaquetadores y distribuidores de sustancias psciactivas, sicarios, jefes de plaza, extorsionadores, cobradores de piso, etc.
  • Salida: aunque no hay muchas opciones, la forma mas segura es la desmovilización, de lo contrario se encuentran la detención, desaparición u homicidio.

El director del ONC explicó que desde la perspectiva jurídica, hay protección hacia las niñas, niños y adolescentes, pero frente al reclutamiento de este grupo poblacional, hay escasa experiencia y pocas herramientas disponibles.

En México, la legislación en materia de dicho reclutamiento carece de una estructura en su norma penal que sea explícita para sancionar diferentes modalidades y definir competencia jurisdiccional; el marco legal es débil ya que el reclutamiento no está tipificado penalmente, y se considera una forma de trata de persona.

Agregó que el reclutamiento y utilización por grupos delictivos es un riesgo latente debido al contexto de inseguridad y la ineficiente respuesta del Estado en México, que ha optado por la implementación de políticas reactivas que provocan un aumento de la violencia y de violaciones a derechos humanos. Este enfoque ha facilitado la corrupción en las instituciones públicas.

Hay que decirlo con todas las letras, ser niño y ser joven, en México es un peligro, porque el país pasa por la peor crisis de violencia de la historia, si consideramos que los últimos cinco años han sido los mas violentos de la historia del país. Los tres peores años son 2019, 2020 y 2021, estos primeros siete meses del año se encuentran dentro de los tres peores desde que tenemos registro, indicó Rivas.

Además, las políticas que se han buscado implementar no han sido efectivas, la militarización de la seguridad lejos de disminuir los fenómenos que se están viviendo en el país los están maximizando, por lo que se necesita una política puntual que genere mejores espacios para atenderlo.

También la directora de REDIM señaló que los países latinoamericanos han continuado apostando por dicha opción militar para la regulación de la vida civil. Sin embargo, optar por respuestas bélicas a los temas de seguridad con profundas raíces sociales como el reclutamiento infantil, no abona a la resolución del problema, ya que no atiende las causas profundas del mismo.

De ahí que desde REDIM y ONC expusieron que es necesaria la tipificación del reclutamiento y la utilización niñas, niños y adolescentes, acorde con el estándar internacional, para dar visibilidad al tema, reconocer el papel de los grupos delictivos y fincarles responsabilidades como autores del delito.

Infancia
Foto: UNICEF

El estudio cuenta con testimonios de niñas y adolescentes reclutadas por estos grupos, quienes forman células de halcones, encargadas de vigilar los movimientos de las autoridades, o sicarias, encargadas de ejecutar a integrantes de grupos rivales.

Como el caso de Sandra, reclutada por el Cartel de los Zetas a los 15 años: “fui jefa de los halcones y, al final, me pasaron a secuestros y a ejecutar a los secuestrados. Mi grupo era de 53 personas”.

Asimismo, contiene algunas recomendaciones:

  • Las Fiscalías deben diseñar estrategias de seguimiento e intervención con personal ministerial enfocadas a la sistematización de carpetas de investigación y casos en los que se hayan identificado a niñas, niños y adolescentes involucrados en actividades delictivas.
  • Procesar, clasificar, sistematizar y utilizar de manera coordinada información oficial proveniente de las instituciones del Estado para identificar el número de niñas, niños y adolescentes en riesgo de ser reclutados o utilizados por grupos delictivos y así generar un diagnóstico más preciso de este fenómeno.
  • Diseñar programas y acciones que busquen erradicar situaciones de vulnerabilidad específicamente en los casos en que: no asisten a la escuela o no pueden ejercer sus derechos; se encuentren en el mercado laboral o en alguna situación conyugal distinta a solteros; así como en un contexto de alta incidencia delictiva e inseguridad.
  • La creación de una Ley General en materia de Reclutamiento de Niñas, Niños y Adolescentes considerando el ejercicio de Parlamento Abierto.
  • Considerar las implicaciones que la pandemia por COVID-19 tiene sobre este fenómeno, pues se ha incrementado la participación laboral de niñas, niños y adolescentes en las actividades económicas, legales e ilegales, como consecuencia de la crisis económica.
  • Adoptar medidas relacionadas con lo establecido en los instrumentos del Derecho Internacional a fin de diseñar e implementar políticas públicas que atiendan de forma específica a la población civil de los contextos violentos y que atiendan las problemáticas de niñas, niños y adolescentes vinculados a grupos criminales.

La normalización de lo que debe ser rechazado

Presentación del estudio «Reclutamiento y utilización de niñas, niños y adolescentes por grupos delictivos; acercamientos a un problema complejo”.

El director del Observatorio Nacional Ciudadano señaló que la delincuencia se mueve a una velocidad en la que no se mueve el Estado, se han visto una serie de errores por parte de los gobiernos, incluso mentiras acerca del control territorial que tienen los grupos de delincuencia organizada en el país, además esta delincuencia está introducida en todos los temas, no solo en delitos contra la salud y narcotráfico.

Indicó que existen zonas del país en donde hay una idealización del fenómeno criminal y una normalización que lo hace aspiracional, inclusive hay personas que no necesariamente están involucradas en hechos delictivos, pero que imitan sus formas de vestir, hablar y relacionarse, por eso, es un proceso que normaliza lo que debe ser rechazado.

Desde el inicio de esta administración hemos perdido aproximadamente el 30% de recursos para las autoridades locales, para el combate a la delincuencia organizada u otros fenómenos, de igual manera los recortes en materia de derechos humanos son de 30% y 40%, dijo Rivas.

Añadió que hay una Guardia Nacional que se prometió civil y es militar, y aunque el presidente hace unos días presumió que había unos 100 mil elementos, el 90% en realidad son prestados por el Ejército que ni siquiera están adscritos a la Guardia Nacional.

Por último, declaró que programas sociales como Sembrando Vida, Jóvenes Construyendo el Futuro y Jóvenes Escribiendo el Futuro, son en realidad transferencias económicas, porque no están siendo destinados a zonas de mayor concentración ni de jóvenes en conflicto con la ley, ni en situación de riesgo, ni siquiera de incidencia delictiva, por lo tanto, son programas que buscan generar clientela para el gobierno Federal.

México pasa por la peor crisis de violencia de la historia y el abandono a las poblaciones vulnerables es latente, ser mujer es un peligro, ser migrante en un peligro, pertenecer a los grupos originarios en un peligro, pero más aún, es un peligro ser niña, niño y adolescente, y en ese sentido no podemos construir un país de paz si no se considera a aquellos que no solo son el futuro, son el presente, y que si no tienen un presente tampoco podrán construir un futuro, expuso el director del Observatorio Nacional Ciudadano.

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