Diagnóstico puntualiza la sobreexplotación de las trabajadoras guatemaltecas en Chiapas

Frontera sur de México, uno de los escenarios de movilidad internacional más dinámicos. Cortesía: Secretaría de Gobernación

*El documento brinda cifras sobre los perfiles sociolaborales y de movilidad de las personas trabajadoras transfronterizas guatemaltecas en Chiapas.


La Secretaría de Gobernación, a través de la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas (UPMRIP), en coordinación con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Colegio de la Frontera Norte (El Colef), presentaron el estudio diagnóstico “Personas trabajadoras guatemaltecas en Chiapas: perfil sociolaboral del trabajo transfronterizo en el empleo agrícola y no agrícola”.

Rocío González Higuera, titular de la UPMRIP afirmó que la frontera sur de México es uno de los escenarios de movilidad internacional más dinámicos, con respecto a los flujos de personas trabajadoras en esa región. Dicha población, se destaca por el escaso uso de documentos durante su proceso migratorio y el deterioro de las condiciones de empleo. 

En cuanto a los ingresos, un 54.4 por ciento del flujo del sector agrícola y un 35.8 por ciento del sector no agrícola percibieron salarios menores al mínimo, especificó González Higuera, al señalar que dichas personas no estuvieron en posibilidad de adquirir una canasta básica completa con su salario.

En el diagnóstico, destacaron que el flujo de personas trabajadoras guatemaltecas en Chiapas en el sector agrícola representó 33.8 por ciento del flujo laboral, mientras que aquellas del sector no agrícola fueron 66.2 por ciento.

Así mismo, del flujo de personas trabajadoras guatemaltecas que cruzaron a México, 46.2 por ciento lo hicieron sin contar con la Tarjeta de Visitante Trabajador Fronterizo (TVTF), en tanto que 53.8% contaba con dicho documento.

El estudio mostró de manera gráfica, las principales ocupaciones u oficios en el sector no agrícola y que están orientadas hacia el comercio 23.1 por ciento, construcción con 23%, industria el 11.8 por ciento, servicio doméstico 8.3% y 23 por ciento en servicios diversos: preparación de alimentos y bebidas, jardinería, cuidado de personas, etcétera.

También, resaltó que la mediana de ingreso laboral mensual en pesos en el sector no agrícola fue de 4 mil 800 pesos, lo cual representa 25 por ciento más que en el agrícola, el cual alcanzó 3 mil 840 pesos.

2. Características sociodemográficas de personas trabajadoras guatemaltecas en Chiapas,
según sector de actividad económica, mayo-junio 2021. Fuente: Elaboración con base en OIM. EPSPMC, mayo-junio 2021.

¿Quiénes son las trabajadoras guatemaltecas en Chiapas?

Los principales resultados que mostró el diagnóstico es que un 33.8% del flujo analizado labora en el sector agrícola y un 66.2% en el no agrícola. Además, la población es un tanto joven, con una edad promedio cercana a los 35 años, la mayoría se encuentran entre los 15 y 29 años, representando un 29.6%, y los de 30 a 49 años un 64.6 por ciento.

Aunado a ello, las personas trabajadoras guatemaltecas en Chiapas se caracterizan por sus bajos niveles de escolaridad y altas tasas de analfabetismo: el promedio de escolaridad es de cerca de 5 años, un 79.4% tiene nivel educativo de primaria completa o menos, y 15.9% es analfabeta.

El estudio resalta que la presencia de hablantes de lengua indígena es importante, pues cerca de tres de cada 10 hablan alguna lengua indígena. Y, las personas que participan en este flujo de movilidad laboral son en su mayoría casadas o en unión libre (83.2%), jefas o jefes del hogar (65.2%) y son el principal soporte económico del hogar (67.8%). La minoría son parejas (12.9%) e hijas e hijos (18.9%) de la persona jefa del hogar.

Miles de migrantes esperan salir de Tapachula. Foto: Benjamín Alfaro

Así mismo, las personas trabajadoras provienen tanto de localidades urbanas como rurales, procedentes de los departamentos guatemaltecos de Huehuetenango con 45.1%, San Marcos 29.8% y Quetzaltenango con 16.6%. Sus destinos laborales son principalmente en los municipios de Suchiate 29.4%, Frontera Comalapa con 25.0% y Tapachula 15.6 por ciento.

En ese sentido, un 46.2 por ciento del flujo de personas trabajadoras cruzaron y laboraron en México sin contar con la Tarjeta de Visitante Trabajador Fronterizo (TVTF), mientras que 53.8% contaba con este documento.

Existen diferencias entre los sectores de inserción según género: mientras el flujo de personas trabajadoras guatemaltecas en el sector agrícola es predominantemente masculino, con 92.0% hombres y 8.0% mujeres, en el sector no agrícola hay una importante presencia del género femenino (28.3%), indica el estudio.

Los patrones de movilidad laboral entre Guatemala y México son distintos por sector: en el agrícola los desplazamientos son mensuales o de menor frecuencia con 72.8%, mientras que en el sector no agrícola se presentan temporalidades más variadas: un 27.4% realiza cruces diarios, un 15.1% semanales y 10.5% cada dos o tres semanas, mientras que un 44.9 por ciento cruza de manera mensual o menos frecuente.

Condiciones laborales

Las prácticas de contratación de las personas trabajadoras se basan en las redes sociales de éstas, en la medida en que en el flujo total se entera en su comunidad del empleo a través de familiares y amigos (58.3%) o de otras personas trabajadoras (31.9%).

Un 8.2% del flujo estaba contratado o tenía trabajo apalabrado al iniciar su último empleo en México, y lo habían conseguido principalmente a través de familiares y conocidos (71.2%), y en menor medida con reclutadores privados (15.6%) o directamente de patrones (12.4%), expone el diagnóstico.

Por otra parte, indican que la jornada laboral fue larga: un 92.2% del flujo del sector agrícola y un 81.6% del sector no agrícola laboró 6 días a la semana. Un 74.2% y 52.9 por ciento laboraron 8 horas o más, de manera respectiva en esos sectores.

El promedio de horas trabajadas a la semana fue de 50 horas, y cerca de uno de cada cuatro personas laboró 60 horas o más a la semana, agrega el estudio.

La mediana de ingreso laboral mensual en el sector agrícola fue de 3 mil 840 pesos, mientras que en el sector no agrícola fue de 4 mil 800 pesos. A pesar de tener un empleo y largas jornadas laborales, importantes porcentajes de personas trabajadoras no logran salir de la pobreza.

Un 54.4% del flujo del sector agrícola y un 35.8% del no agrícola percibieron salarios menores a un salario mínimo. Mientras que un 16.9 por ciento del sector agrícola y un 23.4% del no agrícola no fueron capaces con su salario de adquirir una canasta básica completa.

Medidas para prevenir la COVID-19 en la empresa*. Fuente: Elaboración con base en OIM. EPSPMC, mayo-junio 2021.

La mayor parte de las personas trabajadoras se encuentran excluidas del acceso a un sistema de seguridad social en Guatemala: un 0.2% del sector agrícola y 0% del no agrícola tiene acceso al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social. Pues, casi todas las personas trabajadoras carecen de acceso a servicios de salud en México: un 2.4% del sector agrícola y 1.7 por ciento del no agrícola tienen acceso a servicios de salud en México por su trabajo.

Por último, de las personas trabajadoras subordinadas y remuneradas, un 55.2% del sector agrícola y un 57.1% del no agrícola reporta que en su centro de trabajo no se aplicó alguna medida de protección contra la Covid-19.

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