«Cuando una mujer abre una puerta, nunca la cruza sola»: el feminismo comunitario de Malú Mícher

Foto: Congreso de Chiapas

 

Al recibir la Medalla Rosario Castellanos 2026 en el Congreso de Chiapas, la senadora condensó medio siglo de vida pública en una convicción: las transformaciones no nacen del protagonismo individual sino de la capacidad de construir comunidad. Un feminismo que no excluye ni combate a los hombres, dijo, sino que camina con ellos para ampliar la democracia.

«Las grandes transformaciones nunca nacen del protagonismo individual. Nacen de la capacidad de construir comunidad, porque cuando una mujer abre una puerta, nunca la cruza sola. Deja esa puerta entreabierta para las que vienen detrás».

Esa fue la lección que Martha Lucía «Malú» Mícher Camarena llamó «la más importante» de su vida política, y el corazón del discurso con el que recibió la Medalla Rosario Castellanos 2026, la máxima distinción que otorga el Congreso del Estado de Chiapas, en sesión solemne celebrada el 6 de agosto.

Por eso, dijo, el galardón no le pertenece: «Si hoy recibo esta medalla, no la recibo como un reconocimiento individual. La recibo pensando en todas las mujeres con las que he tenido el privilegio de caminar». Los cambios, insistió, «se conjugan en plural y no en primera persona».

 

Un feminismo que no es contra los hombres

El pensamiento que Mícher desplegó ante el pleno se distancia de las caricaturas que suelen hacerse del movimiento al que ha dedicado su vida. Lo dijo sin ambigüedad:

«Nunca he entendido el feminismo como una agenda para unas cuantas. Mucho menos como una lucha contra los hombres. Lo he entendido como una manera de ampliar la democracia. La hemos llamado democracia de género, democracia paritaria (…) Encontré aliados hombres que me permitieron abrazar el anhelo de la igualdad y hacer realidad aquello que de pronto se veía tan lejano».

Al definir el sentido de ocupar cargos públicos, volvió sobre la misma idea de un camino compartido: de nada sirve el poder, dijo, si no se transforma la sociedad «y caminamos con los hombres también, para que aprendan nuevas maneras de relacionarse con nosotras: sin violencias, sin burlarse de nosotras, sin tocar nuestros cuerpos sin nuestro consentimiento, sin matarnos».

La igualdad, en su formulación, no le quita nada a nadie. Transformar un país «sucede cuando un hombre comprende que la igualdad no le arrebata nada, sino que amplía también su propia libertad».

 

«La injusticia nunca puede mirarse desde lejos».

Mícher fechó el nacimiento de su feminismo antes de conocer la palabra: «Comenzó cuando conocí la injusticia y la desigualdad».

Formada «por los jesuitas, que despertaron en mí una profunda conciencia social», aprendió con ellos «que la fe sólo tiene sentido cuando se traduce en compromiso con quienes más lo necesitan». De sus recorridos de juventud por el Mezquital, la Tarahumara y los Altos de Chiapas extrajo una convicción que atraviesa todo su pensamiento: «La injusticia nunca puede mirarse desde lejos».

«Recuerdo a niñas de mi edad viviendo una desnutrición que ninguna niña debería padecer. Recuerdo comunidades donde el acceso al agua, a la salud o a la educación no era un derecho garantizado, sino una incertidumbre permanente», relató.

La convicción se volvió forma de vida en 1978, cuando se instaló con su esposo en Los Sauces, comunidad rural entre Silao y León, Guanajuato: «Fue ahí donde el trabajo por las y los más pobres dejó de ser una idea romántica para convertirse en la realidad dolorosa y cotidiana de muchas familias con quienes compartí durante 12 años y quienes fueron mis mentores y mentoras. Ahí nacieron mis cuatro hijos».

Y fue en ese andar comunitario donde encontró la clave que unió para siempre su justicia social con su feminismo: «Recorriendo comunidades, escuchando historias y compartiendo la vida con muchas personas, descubrí algo que terminó por cambiar mi manera de entender la desigualdad. La pobreza nunca era neutra. Siempre encontraba a las mujeres viviendo una forma adicional de exclusión».

 

Nombrar lo que no tenía nombre

Otra de las ideas centrales del discurso fue el poder del lenguaje. Las violencias y desigualdades que hoy se discuten con naturalidad existían hace cuarenta años, dijo, pero eran invisibles: «No porque esas realidades no existieran. Existían. Lo que no existía era el lenguaje para nombrarlas. Y cuando una injusticia no tiene nombre, resulta mucho más difícil combatirla».

De ahí su síntesis sobre la aportación del movimiento: el feminismo «no inventó los problemas. Los hizo visibles».

Por la misma razón, su advertencia sobre los retrocesos apunta al lenguaje antes que a las leyes: los derechos comienzan a perderse «cuando cambia el lenguaje, cuando la igualdad deja de nombrarse, cuando las violencias vuelven a justificarse». Y dejó una definición que funciona como programa: «La igualdad nunca es una conquista terminada. Siempre es una tarea inacabada».

En esa tarea inscribió sus causas presentes:»y ahora vamos por la muerte digna», y su ética del poder público: «El deber de quien hace política no es administrar prejuicios. Es ampliar libertades». También la defensa de que «la libertad de conciencia y la autonomía de las personas también merecen protección».

Hacia el cierre, Mícher se preguntó qué significa realmente transformar un país. Su respuesta regresó al punto de partida: no a las leyes ni a los cargos, sino a la vida cotidiana de la gente. Transformar un país, dijo, «sucede cuando dejamos de acostumbrarnos a la injusticia».

El discurso -pronunciado en la tierra de Rosario Castellanos, a quien reconoció como la escritora que enseñó que las desigualdades más profundas son las que parecen normales, esa «normalidad que casi nadie se atrevía a cuestionar»- terminó donde empezó: en el plural. En las mujeres que abrieron puertas antes, en las que las sostienen hoy, y en las que vienen detrás, para quienes esas puertas quedaron entreabiertas.

No comments yet.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Leave your opinion here. Please be nice. Your Email address will be kept private.