Francisco Gabriel Ruiz Sosa: Jorge Sampaoli, el cuentista

Jorge Sampaoli, el cuentista

Por Francisco Gabriel Ruiz Sosa

En este escrito quisiera atender una faceta poco conocida o pocas veces tratada en las charlas de fútbol. Me refiero al futbolista que incursiona en el cuento. Jorge Sampaoli es actualmente el Director Técnico de Argentina y seguramente las cámaras nos mostrarán su figura una y otra vez en este Mundial celebrado en la tierra de Lenin. Sabemos que es entrenador, hincha y que su debut como jugador fue en su tierra natal, Casilda.

Pablo Paván dice que el “Zurdo” siempre vuelve a sus raíces, al fútbol amateur. Porque Sampaoli cree que ese contexto es la mejor manera de desarrollar el fútbol. Y, precisamente, Sampaoli escribió un cuento en el que podemos observar ese retornar al inicio. Porque el mundo al que Sampaoli apela en el cuento es el fútbol amateur. Jorge Sampaoli tituló su cuento “Técnico con árbol”. La pluma del santafesino nos indica la influencia recibida en su texto, intencionalmente o no, notamos desde la primera línea que hace un intertexto, porque nos remite al cuento “Viejo con árbol” de Roberto Fontanarrosa.

Notamos evidentemente los parentescos en los títulos de ambas narrativas. A mi modo de ver, para Sampaoli, el árbol cumple una función arcana de sabiduría, cobijado bajo su sombra, el técnico y el compañero espía pueden observar movimientos tácticos y jugadas preparadas por los entrenadores de los otros equipos.

El protagonista del cuento es apodado el “Pelado” y su secuaz tiene el sobrenombre de “Súper Hijitus”, porque se trataba de “un pequeño astuto y con poderes mágicos”. A lo mejor, el “Pelado” se trate de un mentor de Sampaoli, ya que dadas las características del entrenador argentino nos pueda parecer que cualquier parecido con “Súper Hijitus” es mera coincidencia.

Como un apasionado de la dirección técnica, Sampaoli relata victorias de jóvenes sobre jugadores consagrados y cotizados; pero les faltaba tener el escudo por bandera y un técnico que diera la vida por ellos. A este tenor, es natural entrever que el equipo del “Pelado” llegara a la final.

El rival a enfrentar era el más exigente y el que más baro tenía. Como era de esperarse el árbitro expulsó al técnico, quien se vio obligado a observar y dirigir el parado táctico de su equipo trepando un árbol. Después “Súper Hijitus” se serviría del árbol para ejecutar su tarea de espionaje. El objetivo era tomar nota de nombres, flechas, gestos y apuntes.

El relato de Sampaoli también describe revanchas injustas, colaboración en equipo, vocación por la causa, gritos para dirigir a sus jugadores, golpizas recibidas tras ser descubierto por el rival y, principalmente, su apuesta por la juventud. Finalmente, el árbol despertará una partícula faltante de su vocación hasta ahora dormida, pero latente en losprotagonistas del cuento, la de cazatalentos.

En el presente Mundial, esperemos ver a Jorge Sampaoli con otra perspectiva, como un cuentista que entrega el alma por su Argentina. Esperemos que con marcador y pluma en mano, el santafesino nos ofrezca una excelente narrativa con la albiceleste como protagonista de un cuento viviente que se escribirá en la memoria de quienes veamos este Mundial en Rusia 2018.

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