Del desarraigo y los caminos errados de Jaime Valls

El rector de la Unach, Jaime Valls, en la presentación de su tercer informe de actividades.

El rector de la Unach, Jaime Valls, en la presentación de su tercer informe de actividades.

Todas las calles y avenidas grandes de Tuxtla Gutiérrez se encuentran tapizadas de los logros de sus tres años de administración al frente de la Universidad Autónoma de Chiapas; la institución de educación superior más grande e importante del estado.

También la publicidad se puede ver en las salas cinematográficas, la radio y los periódicos locales.  Pareciera la publicidad de un político en ascenso y en busca de un puesto más importante.

 En realidad se trata de la estrategia de supervivencia de un personaje que ocupó los mejores cargos, generó grandes expectativas y se desinfló por su problema fundamental, del que nunca pudo esquivarse: la falta de arraigo.

 Esta falta de raíces lo hizo cometer un error garrafal ya que buscó la alcaldía capitalina con la finalidad de lograr reconocimiento local. Error porque sin arraigo cualquier error u omisión le costaría el olvido e incluso el repudio de la comunidad.

 Pero no había por qué alarmarse; su padre es un ministro poderoso, contaba también con el visto bueno del gobernador en turno, si cometía un error, todavía tendría tres años para recomponer el camino y dirigir la mira hacia su objetivo fundamental: la gubernatura.

Sin embargo sucedió lo inevitable, su falta de arraigo y también habrá que subrayar, de carisma; hizo que jamás comulgara con la comuna tuxtleca y menos con la opinión pública estatal.

 Por eso, en medio del enojo comunitario por lo despedazadas que quedaron las calles capitalinas, al término de su administración municipal -ni siquiera termina su periodo constitucional- salta a la rectoría de la UNACH de manera sorprendente, ya que no se le conocía carrera académica alguna.

 Mucho menos era docente unachense, condición no indispensable pero necesaria para conocer y dirigir una institución viva y de múltiples facetas. Esa condición al momento de ungir rector que todos los gobernadores habían respetado; con Juan Sabines Guerrero y Jaime Valls Esponda se rompe, y hoy la comunidad universitaria paga las consecuencias de esta decisión cupular.

 Jaime Valls erra el camino hacia la aspiración personal de todo político: la gubernatura; porque sin arraigo se lanza al ruedo de buscar la alcaldía capitalina.

No había otra opción, era necesario aspirar a la alcaldía porque ello le daría legitimización y arraigo. Sin embargo no calculó su falta de carisma, o no le importó. Seguro pensó que con las influencias del ministro -su padre- le alcanzaría.

 Erra el camino porque fue a contracorriente de otros políticos que han aspirado a la gubernatura y que en su búsqueda consolidaron una carrera legislativa. Eduardo Robledo, Roberto Albores Guillén, Pablo Salazar, Sami David, José Antonio Aguilar Bodegas y el actual gobernador que desde el poder legislativo salta hacia la primera magistratura del estado, entre otros.

 Para recomponer el camino que le desgajaban los baches de la ciudad y una relación personal –según diversas fuentes- deteriorada con el gobernador Sabines, se le ocurre llegar a la rectoría de la UNACH.

 Tras el tímido rechazo de algunos sectores universitarios, la comunidad sin poder creerlo en algunos casos o amagada por Nemesio Ponce Sánchez, se resigna a la unción del nuevo rector y éste ante la ignorancia del reto que se le presenta erra otra vez el camino.

Es en este momento que con el visto bueno de Nemesio Ponce Sánchez teje alianzas con la “mafia universitaria” léase el secretario general Hugo Armando Aguilar Aguilar, quien amenaza, hostiga y castiga a los auténticos universitarios que se opusieron a la llegada de Jaime Valls, en el caso extremo, compró las conciencias de los que pudo.

 Pero en ese esfuerzo contrario al espíritu universitario Hugo Armando Aguilar Aguilar también aprovechó la ignorancia del nuevo rector en los temas universitarios y se convirtió en el poder tras el trono. Craso error de Jaime Valls que nunca ha tenido el control total de los hilos universitarios y por ello dejó crecer el cáncer de la “mafia universitaria” que hoy responde a los intereses de Hugo Armando Aguilar Aguilar y no de Jaime Valls.

Erró el camino también porque -y esto es lo más grave- el rector no sabe lo que es la academia, la investigación y la extensión. Solo rinde culto a la construcción de infraestructura. Y no está mal la infraestructura, pero eso no es todo en la Universidad.

Al hacer un repaso a sus múltiples discursos se darán cuenta que siempre dice lo mismo: construimos aquí, construimos allá, hacía falta por este lado, etc. En parte es cierto, la UNACH tenía y tiene muchas carencias, pero su falta de conocimiento de los demás temas universitarios ha hecho que hoy la máxima casa de estudios viva una etapa oscura en la investigación y la docencia; su razón de ser.

 Al contrario, está secuestrada por la “mafia” que pone y dispone a su antojo plazas docentes, administrativas y directores sin que sea preocupación principal la calidad de sus programas educativos.

 En ese tenor, el rector Jaime Valls se sintió a gusto, -él construyendo infraestructura y la “mafia” operando- tanto que tuvo la ocurrencia de reelegirse. Pero en el pecado llevó la penitencia. La “mafia” controló al universitario docente, al administrativo, al trabajador de confianza, pero el golpe lo recibieron de quienes en el papel se deben: los estudiantes.

 Estos pocos, pero bien organizados; pusieron en dos días de cabeza la administración de un rector sobrado que creía que todo estaba bajo control. Un golpe al ego del hijo del ministro quien con la voz quebrada al día siguiente de la tomas de rectoría ofrecía entrevistas a los medios de comunicación radial donde no quedó de otra más que afirmar que no podría reelegirse.

Sin embargo el asunto no terminó con las entrevistas radiales, los paristas le dieron una paseada de pronóstico reservado al hasta entonces sobrado rector en el “parque hundido” de ciudad universitaria. El primer acuerdo, que incluso se firmó ante notario público se refirió al respeto por parte del rector del artículo 22 de la ley orgánica universitaria que expresa la prohibición de la reelección.

 También los paristas le espetaron al rector que habrá construido mucha infraestructura, pero esta es para los docentes y los administrativos, mientras las aulas se caen a pedazos. Aquí también erró el camino, ya que en aras de legitimarse ante los docentes, Jaime Valls olvidó las peticiones de los alumnos, la parte que da vida a las actividades universitarias.

Descubiertas sus ansias de reelección, a Jaime Valls no le quedó otro remedio más que recular en sus aspiraciones. Pero el daño ya estaba hecho, el costo de su imposición en la UNACH hoy se refleja en las finanzas de esa institución, ya que tendrá que redoblar esfuerzos en el año que le queda, para cumplir el pliego petitorio planteado por los alumnos; de entrada la excepción del 25 por ciento en las cuotas de inscripción representan un gasto de entre 5 y siete millones de pesos anuales para la Universidad.  Siendo esto un logro de la lucha universitaria, sin duda alguna.

También para terminar con cierto nivel de decoro el año que le falta, deberá otorgar nuevas plazas, categorizaciones y prebendas a quienes se lo pidan ya que –sin el apoyo de Nemesio Ponce y la indiferencia del gobierno estatal- su rectorado es débil.

 El caso de Jaime Valls en Chiapas es emblemático y puede convertirse en una lección para los políticos desarraigados. No le alcanzó el enorme poder político de su padre porque carecía de arraigo, erró el camino al no buscar primero consolidar una carrera legislativa y después una popular.

A estas alturas, con la indiferencia del gobierno estatal hacia su persona y su proyecto individual, componer de nueva cuenta el camino es todavía posible pero muy difícil porque carece de carisma.

Tres son los saldos que tiene que componer urgentemente. Uno, cancelar esa publicidad engañosa; dos, dialogar y cumplir las demandas de los alumnos y por último cancelar los privilegios de la mafia universitaria. Solo así será bien recordado un rector que como le espetó una periodista en un debate en internet, el primer no unachense en llegar a la rectoría.

7 Comentarios en “Del desarraigo y los caminos errados de Jaime Valls”

  1. Democracia directa universitaria
    18 diciembre, 2013 at 11:39 #

    La UNACH nunca ha tenido un rector con el grado de doctor (no confundir con los médicos) y cada ves es más usada como trampolín político. Eso a dejado de pasar con la UNAM, porqué no siguen su ejemplo. Según palabras de José Woldemberg lo político y lo académico no pueden mezclarse. Un político no tiene como principal fin buscar la verdad, un académico si, la ciencia no es un edificio qué soporte mentiras o solo fachadas muy bonitas pero sin estructura. Es triste ver el derroche de dinero en publicidad, cuando puede usarse ese dinero para mejorar servicios indispensables como la disponibilidad y ancho de banda de Internet o la contratación de bases de datos de publicaciones, esenciales para la investigación. El problema es qué estos servicios no se ven, no se les puede «cortar listón para inaugurar». Hace más daño un político en una universidad qué un académico en la política.

  2. Guillaume Cortot
    6 diciembre, 2013 at 12:50 #

    Gracias Isaìn, esa nota compensa un poco la de Sarelly, que era puro bolear de zapatos del rector, pero sigo esperando una investigaciòn a fondo sobre mi UNACH, donde trabajé un rato; que alguien se anime a hablar con estudiantes, maestros, personal administrativo, y que sepamos qué exactamente es que anda mal (porque a mi juicio las cosas sì andan mal). Es muy necesario!! Hàganlo por nosotros, y por los estudiantes, que se supone son el futuro de Chiapas y del paìs. No es necesario ponerle mucho tiempo ni dinero. Atentamente,
    G. C.

  3. juan manuel
    6 diciembre, 2013 at 1:41 #

    http://www.youtube.com/watch?v=94ljUlv-wLk
    mira es video porfa isain

  4. Max
    5 diciembre, 2013 at 23:53 #

    Pues la mafia existe, Y no solo es Hugo Armando Aguilar Aguilar, esta Ariosto de lo Santos Cruz, personero de Nemesio Ponce, borracho y jugador, que en su vida nunca ha dado clases y es lider del sindicato de docentes solo en la Unach pasa esto, esta Pedro Jimenez lider de los trabajadores, que tiene demandas por haber desfalcado a la libreria universitaria y tiene demanda de acoso sexual, e increiblemente reelecto infringiendo el estatuto universitario, pero el hilo se reventaria por lo mas delgado los estudiantes que al final de cuenta somos los perjudicados y que no estamos dispuestos a permitir mas robo y corrupcion dentro de la universidad, por que a raiz del movimiento, se ha desmantelado a estaba banda que operaba en la oscuridad, y estamos en espera de que se aplique la legislacion universitaria y si es hagan las auditorias necesarias, para deslindar responsabilidades…muy buen articulo Isain te felicita un autentico universitario…

  5. Samuel
    5 diciembre, 2013 at 13:09 #

    Veo que es un rector visionario. Sin embargo, la sombra de Sabines, no se la ha podido quitar. Para empezar, como Presidente Municipal no pudo desempeñar su labor porque el que debía brillar siempre era el ahora exgobernador. Tenía muy buenas ideas, pero su gestión fue gris por que las obras las tenía que hacer Sabines. Abandonaron la ciudad. Es más no podía repuntar. Eso era prohibido. Y como rector ha renovado la universidad en infraesctructura. Pero ahora no cuenta con apoyo gubernamental, no es del equipo pues.

  6. esquirlasdelapolaca
    5 diciembre, 2013 at 11:27 #

    Ahhh caray!!!! COSAS VEREDES MANDUJANO, o sea que el abusivo, provechado fue ese hugo armando aguilar al cuadrado y a éste pobre valls solo puso la cara. La mafia unachense incrustada como cáncer, esa mafia voraz en manos de ese fuereño de mala leche michoacano nemecio ponce son los únicos beneficiados.
    Tal parece que a cierto grupo de chiapanecos (no todos) le gusta que gente fuereña le venga a jugar el dedo en la boca mientras les dejen robar un cachito.

  7. Pedro
    5 diciembre, 2013 at 10:21 #

    Isain, no te reconozco en este articulo, no es tu estilo de escritura, siento que alguien más le escribió por tí, si es así malo y peor si efectivamente lo escribistes tú, lo noto parcial, tendencioso, sesgado , no pretendo defender a Jaime Valls, pero al contrario de tu visión, cuando fué Alcalde de Tuxtla Gutiérrez siento que si progresó nuestra sufrida capital e igualmente ahora veo una Universidad que es de las pocas cosas que están funcionando bien en nuestro estado en estos dias grises y mediocres de la función pública estatal.

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