El México profundo, el de las y los hombres del color de la tierra en Chiapas… cambió… cambia

 

Pueblo creyente se moviliza para la defensa de su territorio. Foto: Gaspar Morquecho

Pueblo creyente se moviliza para la defensa de su territorio. Foto: Gaspar Morquecho

 

El cambio ha sido radical, mas no para bien…

En las últimas ocho décadas la Bestia Capitalismo desestructuró/estructuró las economías regionales de Chiapas e implantó otro modelo de explotación de la tierra, de sus recursos y la fuerza de trabajo lo que derivó un importante impacto en las relaciones sociales, la política y la cultura. Es tema de estudio que en las últimas dos décadas la inversión de los capitales nacionales e internacionales se han concentrado en proyectos de exploración y explotación minera, construcción de presas, turismo y en el campo a la producción de transgénicos y al abasto de materia prima para la industria de biocombustibles. Sin embargo, hay un enorme vacío en el tema del establecimiento de las Empresas Radicales en el campo de Chiapas y su impacto en los pueblos y comunidades campesinas e indígenas, y en los centros urbanos de Chiapas.

Es muy probable que las Empresas Radicales estén operando en esta entidad con las franquicias concedidas a grupos regionales que controlan gobiernos locales, el tráfico de todo lo traficable y, la producción y acopio de la Cannabis sativa o yerba y la Papaver somniferum, la lindísima Amapola. Plantaciones altamente rentables que han reanimado economías regionales, el consumismo y los giros rojos que propician la violencia, el alcoholismo, la prostitución y la drogadicción. Actividades han involucrado – de una u otra forma – al conjunto de la población.

La productividad de las Empresas Radicales en Los Altos de Chiapas no es menor: “El cártel de Sinaloa controla la mayor parte de la producción de mariguana en México y moviliza el enervante a través de más de 40 rutas terrestres, marítimas y aéreas. Sus envíos llegan (…) hasta (…) Los Ángeles, Montana, Chicago, Ohio y Houston (…); a países europeos, como España y Holanda (…) cargamentos de mariguana son movilizados (…) de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, a Mérida;”. (Agosto de 2013. Mercado de la mariguana. Domina cártel de Sinaloa la ruta verde. http://www.jornada.unam.mx/2013/08/11/politica/002n1pol).

En Simojovel, Chiapas, la población vive la realidad del establecimiento de las Empresas Radicales y sus productos: el cultivo y tráfico de drogas; presencia de grupos armados y tráfico de armas; robo de ganado; secuestro y extorsión; asaltos en carreteras y caminos; robos y asesinatos en poblados, amenazas de muerte y mayores ingresos para una franja importante de la población. A esa realidad sume otro de los males del Capitalismo del Siglo XXI: la inversión – sin precedentes -de Capital Chino destinada a la compra de Ámbar. Agregue los ingresos que obtiene el grueso de la población de los programas de Combate a la Pobreza. Resultado: una circulación extraordinaria de dinero ha incrementado geométricamente el consumismo y va aparar a las arcas del comercio en manos de los cacicazgos regionales.

 

Esas realidades se han empezado a visibilizar… pero no lo suficiente

Desde 2011, el Movimiento del Pueblo Creyente ha peregrinado para dar a conocer esa lamentable y peligrosa situación que priva en comunidades indígenas de Simojovel y en el conjunto de municipios de la Zona Norte de Chiapas. Sin embargo, 4 años después, las masivas peregrinaciones del Pueblo Creyente no han sido suficientes para sensibilizar y movilizar al conjunto de la población indígena, menos, a la no indígena. Priva una peligrosa indiferencia.

Un botón de muestra del tamaño de la violencia en la Zona Norte. El 5 de mayo advertían: “Desde Pueblo Nuevo Solistahuacán nos informan que en la comunidad Rincón Chamula desde hace una hora hay un enfrentamiento entre el grupo armado denominado la Banda de Pancho contra un grupo aún no identificado, al momento se sabe que van tres muertos y las ráfagas de armas de fuego se siguen escuchando en las inmediaciones de esa comunidad; se alerta a las autoridades y a la ciudadanía en general a no circular por la carretera que conduce de Pueblo Nuevo Solistahuacán a Tapilula. Seguiremos informando.” (Bajo Reserva, Facebook)

En Simojovel El Mal campea. El 8 de mayo, en la comunidad La Pimienta murieron una niña y un niño después de la aplicación de vacunas y 29 fueron hospitalizados. El 16 de mayo, 20 infantes se encontraban en sus hogares. En el hospital cinco se encontraban estables y cuatro en situación delicada que evolucionaba favorablemente. Ya no requieren del apoyo de respirador artificial. http://www.jornada.unam.mx/2015/05/16/politica/014n3pol

No hay duda que la situación es crítica, grave… peligrosa.

 

Algunos tramos de la Ruta de la Bestia Capitalismo en Chiapas

La Rueda de la Historia – la del Capitalismo -, no se detiene y aplasta todo lo que no le es funcional. Como saben, la modernización capitalista, la industrialización de México arrasó con la Economía Campesina y empobreció a las masas. Los campesinos, indígenas o no, abandonaron la tierra. En la década de 1970 todo se había consumado. En América Latina, millones migraron a las ciudades. Lo demás sería cuestión de tiempo.

En 2012, en el norte de México: “2 millones de campesinos emigraron ante el bajo ingreso agrícola y 60 por ciento de los ejidos de los estados del norte, los más productivos del país, están rentados”. (Pérez. La Jornada. Marzo 2012). En 2013, de 26 millones de hectáreas de tierras cultivables en México, 12 millones de hectáreas habían sido abandonadas, principalmente por la migración y la poca rentabilidad. (Bartra, Jornada del Campo. Enero 2013).

En Chiapas la migración de indios es añosa. La imposibilidad de reproducirse socialmente en sus lugares de origen y la coerción capitalista los obligó a trabajar en las fincas desde finales del siglo XIX. Bandas de enganchadores ladinos garantizaban la fuerza de trabajo a las plantaciones. En 1936, se fundó el Sindicato de Trabajadores Indígenas (STI) que pronto se convirtió en el enganchador oficial de jornaleros. En la década de 1970 cayeron los precios de granos básicos y del café. Esa caída propició el ocaso del Sistema Finquero en Chiapas, pero también, la de los pequeños cafetales de los indios. En 1987 los testimonios de los indios milperos eran dramáticos: “… no tenemos dinero, no sabemos de donde comer, ya no muy se da el frijol ni el maíz, la tierra es pobre, no crece la milpa… hay otras necesidades grandes, el maíz y el frijol es caro comprar, ahora no tenemos dinero. ¿Cómo vamos a comprar? Ya no podemos vivir.” (Morquecho, 1992)

En 1989, las fincas dejaron de ser una trinchera para la sobrevivencia de los indios pobres de la entidad. La fuerza de trabajo barata de los indios guatemaltecos desplazó a los chiapanecos del trabajo en las fincas. En 1984 el registro a 7,900 indios chiapanecos frente a 35,848 indios guatemaltecos que trabajaron en el Soconusco. En 1992 el número de jornaleros de Chiapas fue cero mientras que el de jornaleros indígenas guatemaltecos fue de 60,944. (2012. Jan Rus, El ocaso de las fincas 1974-2009). Los indios de Chiapas buscaron alternativas productivas en sus lugares de origen y otros optaron por la migración, trabajo y residencia en ciudades, en centros turísticos y los Estados Unidos. Jan Rus estima que en los años de mayor migración – de 2005 y 2007 – se habían desplazado hacia EU unos 120,000 o 150,000 indios de Chiapas. “O sea, más indígenas chiapanecos que la población varonil de navajos, que son la tribu más grande de allá. Piensa en eso… Como decía Xalik Guzmán, ¡Jíjorela!” (Jan Rus. Correo electrónico. 15 de mayo de 2015)

 

La conversión agrícola en Chiapas

Sin duda la situación fue favorable para una particular y rentable modalidad de conversión productiva en el campo indígena chiapaneco. En la década de 1970 en San Cristóbal de Las Casas circulaba la yerba con singular alegría. Algunos jóvenes utilizaban sus portafolios para guardar la dotación y forjaban hábilmente – en sabanitas de arroz- churros de 20 centímetros de largo.

En la década de 1980 tenía evidencias que los indios estaban involucrado en los rentables cultivos: Primero de la Cannabis sativa y después de la Papaver somniferum. En mi tesis de licenciatura afirmé: “otro de los signos más graves de tal situación es la incorporación de los indios al laberinto del grupo de mariguaneros y amapoleros.”

En 1987, un grupo de tzotziles chamulas llevó a la guarnición militar en San Cristóbal de Las Casas dos matas de la somniferum como evidencia del cultivo en el emblemático municipio alteño. Señalaban a los mandones delas comunidades ubicadas al oriente de San Juan. En enero de 1988: “dos chamulas y un andresero habían sido detenidos en el mercado de San Cristóbal de Las Casas por el Ejército… ‘los sebastianes’, caciques de Santiago el Pinar (…) habían acusado a Diego N de ‘amapolero’…” (Morquecho, 1992). En un ambiente de dominio y rivalidades intra e intercomunitarias, los cultivos se habían convertido, también, en un buen argumento de acusación y venganza.

Por algo, los temas del tráfico y del narco estuvieron presentes en la Primera Declaración de la Selva Lacandona: “Rechazamos de antemano cualquier intento de desvirtuar la justa causa de nuestra lucha acusándola de narcotráfico, narco guerrilla, bandidaje u otro calificativo que puedan usar nuestros enemigos”. Advirtieron los rebeldes. (1993. Comandancia General del EZLN)

En 8 décadas el perfil de los pueblos y comunidades indígenas se había desfigurado. Con mayor rapidez de 1970 a 1990: “La crisis en el campo está arrasando con todo: comunidad, religiosidad, tradiciones, costumbres, idioma, vestido, trabajo, cultivos tradicionales, fiestas, relaciones sociales y familiares, y de alguna manera potencia los vicios de la sociedad (dominante): individualismo, división, despojo, alcoholismo, convulsionando esa(s) identidad(es) pueblerinas.” (Morquecho, 1992).

Meses después del levantamiento indígena armado hice un recorrido por la Región Fronteriza de El Maques de Comillas, acompañado, nada más ni nada menos, por Hernán Cortés. Él era uno de los dirigentes del Movimiento Campesino Regional Independiente (MOCRI). En la década de 1970, por iniciativa del gobierno de Luis Echeverría, El Marqués fue poblado, entre otros, por campesinos de Sinaloa, Guerrero, Michoacán, Veracruz y Chiapas. El cultivo de Cannabis creció tanto como la destrucción de la selva. Hernán Cortés me contó que tres bandas controlaban el tráfico. Una por el río Chixoy, otra en el Lacantún y la tercera en la línea fronteriza. “Aquí todos estamos involucrados en el cultivo de la yerba. No porque todos la sembremos, sino porque unos tenemos a un pariente: el hermano, tío, cuñado o amigo que la cultiva”, señaló Hernán Cortés. También afirmó: “El Ejército es el que mueve la cosecha”. (1994. Morquecho. Con Hernán Cortés por le Marqués de Comillas. Jornada del Campo)

En ese lodazal absurdo de los sótanos del Chiapas profundo los cristianos comprometidos, los activistas de las izquierdas de entonces junto con cientos o miles de indios se dieron a la tarea de construir un proyecto de vida, desde mediados de la década de 1960 y principios 1970. Una década después, en 1983, las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN) se sumaron a esa tarea.

 

La Bestia capitalista neoliberal, la Hidra – o como le quieran llamar- siguió en lo propio      

A medio siglo de comprometido trabajo pastoral, a 43 años de la presencia de las izquierdas, a 3 décadas de la fundación del Segundo Núcleo Guerrillero de las FLN y a 19 años del levantamiento armado, los cristianos católicos hicieron el recuento de los daños de Capitalismo en Chiapas. En su III Encuentro, los catequistas de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas (2013) subrayaron: “La idea capitalista-neoliberal que aplasta a la sociedad y por lo tanto a la familia es una idea que la está agarrando el pueblo y que nos impone otra forma de ver y entender el mundo y la vida, diferente al de nuestra cultura y nuestros antepasados, haciéndonos perder nuestra identidad nuestra cultura, nuestras raíces. Ahora deseamos otro modo de vida en el que los valores son re-emplazados por la búsqueda de la comodidad, de una vida más fácil y superficial; nos hace más ambiciosos. No nos damos cuenta que en la idea capitalista hay un engaño que deja el corazón vacío, dividido, confundido”.

En su informe los catequistas destacaron seis problemas: 1. El cambio en los modos de pensar y de vivir; 2. La migración; 3. El aumento de niños abandonados y de madres solteras; 4. La modernidad y la tecnología; 5. La violencia en la familia y, 6. El alcoholismo. En un inciso de un informe de 11 páginas señalan: “a) El alcoholismo, las drogas”, entre otras causas de la violencia en las familias que se materializa en el maltrato físico y la violación: “mujeres, niños que son golpeados; las niñas que son violadas, abusadas por los mismos de la familia (papá, hermanos, familiares); mujeres, esposas, que son forzadas, violadas por el esposo.”

Colocan al alcoholismo en la raíz: “de muchos males y sufrimientos como la violencia, asesinatos, pleitos, robos, SUICIDIOS, prostitución, violaciones, drogas, maltrato, abandono y desintegración de las familias;”

Realidad que está presente, “en todas las zonas de la Diócesis”. Afectan a la persona, a la familia y “a la vida de las comunidades”. En importante mencionar que el territorio de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas abarca prácticamente la mitad del territorio de Chiapas y que su población es mayoritariamente indígena.

 

El suicidio en comunidades indígenas de Chiapas

De acuerdo con el informe de los catequistas, el suicidio es una práctica en el territorio de la Diócesis de San Cristóbal. Un estudio sobre el suicidio – probablemente el único – lo realizó Gracia Imberton Deneke en dos localidades rurales del municipio de Tila: Río Grande y Cantioc. Región Chol. Tema de su tesis doctoral. En un artículo publicado en 2014, Imberton expuso:

“La explicación causal de los problemas apunta a un conjunto de tensiones y negociaciones ríspidas que ocurren en el ámbito doméstico, entre la pareja, por un lado, y entre padres e hijos, por el otro. (…) Las tensiones que afectan las relaciones de pareja incluyen el adulterio, tanto de hombres como de mujeres, y se atribuyen suicidios por esta causa al cónyuge del adúltero, pero ocasionalmente también al que cometió la infidelidad”. Otro motivo recurrente es: “el abandono del novio o cónyuge, en este caso, practicado más frecuentemente por los hombres. La violencia de género intradoméstica, muy común en el trato de los hombres hacia sus esposas e hijos, es considerada una causa principal.”

Edades y suicidio en las mujeres:“(…): diez casos entre los 10 y 44 años, y un caso de persona mayor de 60 años”. En los hombres se concentran: “en dos grupos de edad (…): de 20 a 24 años hay siete casos —y si ampliamos este grupo para incluir a los de 15 a 19 así como a los de 25 a 29 años resultan doce suicidios—, y de 35 a 39 años hay seis casos —si agregamos el grupo de 40 a 44 serían nueve suicidios—. De los tres casos restantes, uno se ubica en el grupo de edad de 30 a 34, y los otros dos, de 55 años y más. Destaca el alto porcentaje de suicidios entre hombres jóvenes en edad productiva y reproductiva.” http://liminar.cesmeca.mx/index.php/r1/article/view/344/356

 

Por si fuera poco…trata y prostitución de niñas y adolecentes indígenas

Pobreza extrema, excluidas de la educación escolarizada, poca o nula posibilidad de empleo bien remunerado ha: “propiciado que mujeres adolescentes y niñas que viven en San Cristóbal de Las Casas procedentes de comunidades rurales e indígenas, sean susceptibles de ser víctimas de trata de personas para la explotación sexual y/o laboral.” (Alma Rosa Rojas Zamora La Trata de Personas en San Cristóbal de Las Casas)

Una realidad rural y urbana: “El enganche se da principalmente en mujeres, de 12 casos identificados 10 son mujeres; (…) en su mayoría jóvenes con edades (…) entre los 12 y 18 años de edad. Niñas y mujeres indígenas (…), tzotziles originarias de San Juan Chamula, Chenalhó, Chalchihuitán y San Cristóbal.” También, “se tuvo conocimiento de casos ocurridos en los municipios de Chalchihuitán, San Juan Chamula, Pantelho, Huitiupan.”

La información que arrojó el estudio en las comunidades indígenas es alarmante: “hay hombres que mandan a sus mujeres a estar con hombres…ellas tienen que trabajar para el hombre porque él no trabaja… y les pega si no van a trabajar y llevan dinero a la casa… No pueden dejarlo al hombre porque le tienen miedo, les pega pues…” (Testimonio de sexoservidora indígena tzotzil).

A la compraventa de mujeres se ha sumado la renta de niñas: “Otros casos reportados, es la entrega de hijas entre los 13 y 16 años a militares por la cantidad de 20 mil hasta 30 mil pesos, para que sean sus mujeres por uno, dos o tres años. Estos, principalmente en zonas donde hay cuarteles militares dentro de territorios indígenas (Pantelhó, Chenalhó, Ocosingo). Mientras los militares están acuartelados tienen su mujer, tienen hijos, ellas les “sirven” en las tareas domésticas, cuando les dan su cambio, las regresan al padre. El padre las vuelve a entregar a otro militar por una cantidad menor, porque como ya tuvo otro hombre antes y ya tiene hijo, ya no vale igual. (Entrevista Abogada PAIMEF)”

En cantinas y bares de la periferia de San Cristóbal, “un número significativo de mujeres jóvenes en su mayoría indígenas, inclusive vestidas con sus trajes regionales, como meseras y ficheras que beben cerveza junto a los clientes del bar. (…) Algunas de ellas expresan que fueron invitadas por amigas o porque su padre, padrastro o madre les buscaron el trabajo, encontrando varios casos en donde son éstos que motivan y obligan a emplearse en estos espacios.”

 

De los movimiento sociales de antaño…

Ni sus polvos… las agrupaciones, despedazadas: 4 o 5 CIOAC… 6 Aric Unión de Uniones en Cañadas y rompiendo el record… 18 OCEZ. Mientras a unos ni les va ni les viene el proceso electoral, desde 2012, ex bases de apoyo zapatista de “todos lados” se sumaron a las filas del Verde.

 

La guerra

En Chiapas la guerra sigue su curso, tenemos un conflicto armado no resuelto, el territorio está militarizado con y todo dispuesto para abrir el Frente de Guerra en la Frontera Sur.

 

Percepciones

En 2011 Marcos advirtió: “es preciso señalar que también se está destruyendo el tejido social en casi todo el territorio nacional.”

Me temo que para entonces el tejido social en México era otro. Un tejido de manufactura Capitalista Neoliberal. Ese otro tejido nos puede explicar porque, “la identidad colectiva de la Nación y fue suplantada por otra…” Por ejemplo, en comunidades de San Juan Chamula han izado la bandera yanqui.

Si en los últimos cien años de historia de México nadie tuvo como ni conque detener y destruir a la Bestia Capitalista… en 2015, menos.

 

Lo mejor

Después de este recorrido y recuento de hechos puedo afirmar que lo mejor que le ha ocurrido a Chiapas, a sus pueblos y en particular a los indígenas en casi medio siglo es: la entrega de los cristianos católicos y no católicos que optaron por los pobres para la Construcción del Reino; la presencia y esfuerzo de las izquierdas de finales de las décadas de 1960 y de principio de 1970; las FLN, la construcción del EZLN y el levantamiento armado. De hoy, la Autonomía de los pueblos rebeldes zapatistas; los movimientos en Defensa de la Vida, la Tierra y el Territorio. De lo mejor que pasa en México es la defensa de las y los migrantes. En Tenosique fray Tomas. En Oaxaca, Solalinde y Francisco Toledo. Por la Paz con Justicia y Dignidad Javier Sicilia. Por los Derechos Humanos, Raúl Vera… Continúa la resistencia de los familiares de los 43… En San Quintín los jornaleros luchan y se defienden… y la Tribu Yaqui recorre parte del país en defensa de la vida, la tierra, el territorio, el agua y el trabajo… ¿A lo mejor conviene revisar nuestro hacer y pensar?

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