De Casa de Gobierno a búnker electoral

Manuel Velasco Coello. Foto: Archivo

Manuel Velasco Coello. Foto: Archivo

 

El cierre de las campañas electorales prendió los focos ámbar en la Casa de Gobierno, donde la madrugada de este jueves se convirtió en una especie de casa común de los partidos políticos, especialmente del PVEM.

El inmueble en la colonia El Mirador fue cercado por autos y camionetas de  lujo, cuyos ocupantes acudieron  a comparecer ante el gobernador Manuel Velasco Coello.

Cada quien con sus pronósticos de riesgos, temores, futurismos y triunfos  anticipados.

Existen razones para que la veda hacia los comicios del domingo  y los posteriores resultados los mantenga inquietos.

La sentencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación les modificó la ruta política con la integración de las nuevas planillas y las fórmulas de candidatos.

A regañadientes y dilaciones los partidos políticos y la autoridad electoral estatal aprobaron la inclusión de mujeres para cumplir el derecho constitucional de paridad de género.

Aunque con toda probabilidad los enroques se realizaron a modo, el problema será el día de las votaciones cuando los electores se percaten que sus gallos no contienden.

Los conflictos se agudizarán  cuando las nuevas autoridades pretendan asumir el mandato.

En  la Casa de Gobierno preocupa también la procedencia que el Instituto Nacional Electoral ha dado a la sustitución del Consejo General del órgano electoral estatal, a partir de la probable remoción inicial de la consejera presidenta María de Lourdes Morales Urbina.

La interrogante que permea es quiénes calificarían las elecciones, un proceso generalmente complicado y tirante en Chiapas.

Otra preocupación que estalló   en la casa oficial  del rubio gobernador,  es el puntillazo político lanzado  por  Francisco Rojas Toledo, el candidato del PAN a la presidencia del ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez.

No es para menos. El cierre de campaña del médico ginecólogo fue precedido  por una sorprendente caravana de  más de 2 mil 100 automóviles de panistas y ciudadanos que lo acompañaron durante su discurso-mitin en las afueras del Polyforum.

Lo de Paco Rojas ya se advertía. Las redes sociales lo posicionaron muy pronto  por encima de su contrincante real, el candidato de la alianza del PVEM, Fernando Castellanos Cal y Mayor.

En las colonias, los barrios, el transporte público, los bares y la calle, la gente establece antecedentes y comparaciones.

El niñato Fernando está ligado al ex gobernador  y actual Cónsul en Orlando, Juan Sabines Guerrero – no en vano como legislador  le aprobó sus cuentas públicas que endeudaron a Chiapas por  más de 40 mil millones de pesos, según se refiere-.

Castellanos  Cal y Mayor, joven informal y desaliñado está en el primer  círculo de Velasco Coello con sus inconsistencias de gobernador, donde Tuxtla Gutiérrez padece con mayor severidad el abandono, el descuido y la negligencia institucional.

Existen razones  y  evidencias para la afirmación de la vox populi.

Sabines saqueó y se llevó hasta las bancas del parque central, pero Manuel y sus aliados políticos convirtieron la capital de Chiapas es una ratonera por la falta de infraestructura  y de servicios básicos, la inseguridad, la delincuencia y la falta de desarrollo social.

En su posición de  diputado El niño Nandito no representó ni defendió los intereses del pueblo tuxtleco, a los cuales estuvo obligado por ley y moralidad política, por ello no tiene ninguna calidad  para prometer ni garantizar nada en su pretensión del voto para la alcaldía.

Francisco y Fernando comparten, sin embargo, un antecedente en común. En Julio de 2009 Castellanos Cal y Mayor fue detenido en el aeropuerto Ángel Albino Corzo de Chiapa de Corzo con un millón de pesos en efectivo. Desde entonces ha pretendido justificar que dicho recurso lo utilizaría para adquirir un bien inmueble.

Una versión que no es creíble, puesto que cualquier crédito bancario se obtiene  por mecanismos de financiación y el efectivo no llega directamente al beneficiario.

En fechas próximas al actual proceso electoral, Rojas Toledo fue mostrado en un video cuando recibía una caja con 140 mil pesos, proporcionados por un empresario.

El panista argumentó que el dinero se utilizó para la atención médica de personas necesitadas en algunos municipios.

Se defendió que cuando recibió la cantidad  ni era aspirante  a ningún cargo de elección, ni el empresario en mención estaba en el gobierno, además de que aseguró que la aplicación del dinero recibido está legalmente comprobado.

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