Serenidad y paciencia señor presidente

CALIMAN JOYU MAYU

Un poco el brío de su juventud, un poco la urgencia por demostrar sus capacidades, a Fernando Castellanos le urge comenzar la obra de Remodelación de Joyyo Mayu. Pero aquí la prisa es arma filosa que puede actuar contra él mismo.

En Tuxtla se han realizado muchas obras, de distinta clase, en diferentes lugares -según ocurrencias y caprichos de diversos manejadores del dinero público- que sólo han afeado la ciudad. La han convertido en un chirimol sin personalidad.

Lo que más urge al alcalde es la paciencia y entender que “con multitud de consejeros se gana la guerra” Esta es una guerra por la estética y la funcionalidad de nuestro emblemático parque, que Joyyo Mayu no termine siendo una cosa rara, con muchos millones invertidos (mal usados sólo es derroche), pero que parezca todo menos lo que siempre ha sido, el parque natural más hermoso de la capital chiapaneca.

Joyyo Mayu necesita más rehabilitación que modernización; más funcionalidad que transformación:

Caminar bajo sus enormes árboles es fascinante, siempre y cuando no tengas que ocultarte bajo esos mismos árboles para ir al baño.

En época de mango o de chicozapote que puedas llegar a comer gratis de esos frutos.

Que puedas colgar tu hamaca, tu columpio, llevar canasta y mantel para comer en familia bajo la mirada de ardillas y aves que buscarán en todo momento ser invitados al convite.

Que los niños, al escuchar el movimiento de animalitos entre las hojas secas imaginen que hadas o duendes los espían.

Que cuando recibas la visita de tu tía que vive en Sinaloa, antes que al Cañón quieras llevarla a Joyyo Mayu.

Que los turistas quieran conocer ese parque y que su asombro sea grande como ceiba y quieran tumbarse sobre una banca de madera a celebrar la inmensa sombra.

Que quieran enamorarse más ahí los enamorados, en esa naturaleza casi intacta. ¡En ese casi está la clave del éxito!

¡Urge ejecutar el Dren Pluvial! Así es, que lo haga el municipio, que comiencen por esas obras imprescindibles, que gasten lo que se tenga que gastar en las tripas y los huesos del parque. Y de paso que se reinstale el agua de tubería y la corriente eléctrica. Todo eso está bien.

Lo demás, modernización o rehabilitación o renovación o como quieran llamarlo, debe esperar un poco. ¿Qué tanto? Es necesaria la opinión de diversos actores de la sociedad: Arquitectos, Urbanistas, Universidades, Organizaciones Ecologistas, Especialistas en parque, y los demás que, con amor y responsabilidad deseen opinar por Joyyo Mayu. ¿Hay un grupo de Mujeres Fundadoras, una comunidad Zoque? Y también que participe el colectivo Joyyo Mayu Tzocoy.

Si es impaciente el presidente, si actúa con arrebato, toda mala decisión tendrá que cargarla él y su equipo de trabajo, en detrimento de su ya golpeada carrera política. Pero si antes del banderazo inicial se toma un respiro y apela al consejo popular para hacer un proyecto común…

a) Joyyo Mayu se verá como todos deseamos verlo,

b) Fernando Castellanos recibirá el aplauso por haber cumplido con su obligación de considerar al pueblo,

c) los habitantes del Parque recibirán el más grande beneficio.

Como dice el sabio Kalimán, Serenidad y Paciencia, señor presidente.

raymundo.zenteno 20 nov 2015

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