Cuarto Poder o de cómo poner en riesgo la seguridad e integridad de sus reporteros

 

La portada de Cuarto Poder

La portada de Cuarto Poder

Sin medir las consecuencias, el diario Cuarto Poder no le importó el grave riesgo en que expone a sus reporteros, todo con tal de congratularse con su línea editorial con el gobernante en turno.

Conozco al amigo y colega Noé Xicotencatl López, un joven reportero de ese medio en declive.

Esa tarde del jueves 09 de junio lo vi como siempre cubriendo como todas las acciones en torno al movimiento magisterial desde que empezó hace 28 días.

Noé tiene un hermano en el Comité Ejecutivo Seccional de la Sección 7, eso le permite no sólo tener acceso a las manifestaciones sino que además muestra cierta simpatía y compromiso pese a la distancia que debemos de guardar en aras de la mal llevada y mal traída imparcialidad y objetividad.

Como todo reportero, Noé redactó la nota de esa marcha cultural de parachicos, chiapanecas, chores coitecos, zoques tuxtlecas y otros danzantes que participaron esa tarde.

Sin embargo, como todos los reporteros que laboramos para una empresa, muchas veces somos ajenos al titular que se le pone a nuestra noticia. Se supone que para encabezarla la leen los editores y directivos antes de difundirla. Muchas veces es el reportero el que sugiere uno o dos titulares diferentes.

La falsa nota que no es de Noé

La falsa nota que no es de Noé

En muchas ocasiones el reportero ni siquiera sabe con que fotografía aparecerá su texto periodístico al día siguiente.

Noé redactó la nota pero jamás en su afán de periodista le hubiera titulado con las líneas que aparecieron al día siguiente: “Falsos Parachicos marchan”

Al menos, los dos primeros párrafos de la noticia redactada no son de líneas de redacción de Noé.

“Respecto de la marcha anunciada con participación de Parachicos, el mayordomo ordenó respetar la indumentaria que solo se utiliza para celebrar al Santo Patrono San Sebastián, por lo que a la marcha se sumaron con ropa civil.

Los pocos vestidos de parachicos fueron personas ajenas a la agrupación original que desconociendo la orden del líder de danzantes, marcharon por la capital del estado haciendo un llamado a la paz social”.

El resto sí lo es.

Los memes

Los memes

El titular de la noticia al día siguiente indignó a los maestros y maestras, a los padres y madres de familia que marcharon, a los danzantes hombres y mujeres que al sonido de la marimba, el pito y el tambor, caminaron desde La Diana La Cazadora hasta la plaza central en apoyo al movimiento magisterial.

En redes sociales el linchamiento hacia ese medio impreso no se hizo esperar. Ridiculizaron el cabezal de la noticia. Memes y chistes no se hicieron esperar. El sarcasmo proliferó. Hasta una protesta física con consignas realizaron frente a las oficinas de Cuarto Poder.

Eso es lo de menos. Para los medios y los periodistas, el respeto o repudio social nos lo ganamos a pulso.

La mofa

La mofa

Lo grave de todo ello y que no midieron los directivos de Cuarto Poder es que exhiben a su reportero y lo ponen en un grave riesgo de agresión física por parte de quienes andan airados.

No debemos tolerar y debemos condenar cualquier agresión a un reportero en México. Claro que debe respetarse el derecho a la libertad de expresión, pero estamos viviendo tiempos de hipersensibilidad en los que medios y periodistas debemos ser cada vez más cautelosos en lo que difundimos. El coraje social por las políticas públicas está a flor de piel. Ninguna autoridad garantiza ahora el ejercicio libre de la libertad de prensa en Chiapas.

Cuarto Poder, contrario a su obligación de proteger siempre la seguridad de sus empleados, puso a Noé en el blanco de una posible agresión. Todo por quedar bien con el gobernante en turno. Nadie más que ese medio podría ser responsable de lo que a Noé le pase. Pues le firmaron una nota periodística que en nada coincide con su forma de ver y reportear un suceso.

Cuarto Poder violó pues de forma flagrantemente, la Cláusula de Conciencia Periodística. Y como de seguro ni ello ni muchos medios lo saben, y mucho menos los periodistas: es el derecho que tiene todo periodista a que el sentido editorial de sus textos periodísticos sean respetados coincidan o no con el medio para el cual trabaja. Al diario no le importó alterar el sentido de su noticia.

Es decir, aunque suene utópico en Chiapas en este Siglo XXI, el medio debe respetar la independencia de su reportero.

La burla

La burla

Según el jurista de la UNAM, experto en derecho de la información, Ernesto Villanueva: “La cláusula de conciencia es concebida como el derecho para defender la dignidad profesional del periodista, o como una vía para proteger el derecho a saber de la sociedad, o como un mecanismo para armonizar la legítima búsqueda de rentabilidad económica del medio con los derechos de los informadores”.

Refiere otra autora, María Clara Guida: “La cláusula de conciencia es un derecho de los periodistas, que tiene por objeto garantizar la independencia en el desempleo de su función profesional. La cláusula protege la integridad deontológica del periodista frente a hechos producidos en el seno de la empresa periodística que la cuestionen. El reconocimiento de la cláusula al periodista en el ejercicio de su libertad de información no puede entenderse exclusivamente como un derecho particular de aquél, sino, también, como garantía de que a través suyo se preserva igualmente la satisfacción del carácter objetivo de dicha libertad, de su papel como pieza básica en el sistema democrático y de su finalidad como derecho a transmitir y recibir una información libre y plural”.

Lo que o sabe ese diario, otro medios y los periodistas en Chiapas, es que la cláusula de conciencia esta protegida en la Ley de Derechos para el Ejercicio del Periodismo en el Estado de Chiapas. L ey publicada en el Periódico Oficial del Estado de Chiapas, el miércoles 12 de septiembre de 2007.

De la Cláusula de Conciencia

Artículo 9. La cláusula de conciencia es un derecho de los periodistas y colaboradores periodísticos que tiene por objeto garantizar la independencia en el desempeño su función profesional.

Artículo 10. En virtud de la cláusula de conciencia, los periodistas y colaboradores periodísticos tienen derecho a solicitar la rescisión de su relación jurídica con la empresa de comunicación en que trabajen, cuando:

I. En el medio de comunicación con que estén vinculados se produzca un cambio sustancial de orientación informativa o línea ideológica;

II. La empresa los traslade a otro medio del mismo grupo que, por su género o línea, suponga una ruptura patente con la orientación profesional del periodista y colaborador periodístico.

La aplicación del presente precepto, se hará con estricto respeto y observancia de la Legislación Laboral correspondiente.

Artículo 11. Los periodistas y colaboradores periodísticos podrán negarse, motivadamente, a participar en la elaboración de informaciones contrarias a los principios éticos de la comunicación, sin que ello pueda suponer sanción o perjuicio.

Claro, pero como es una ley sin dientes, una ley sin reglamento ni sanciones. Es una ley muerta en Chiapas. Una más de las muchas que abundan en el marco jurídico chiapaneco. Entonces en Chiapas no pasa nada. Reina la impunidad.

Mientras tanto, el medio tienes dos opciones: ofrecer una disculpa pública o cargar con ese desprestigio que de seguro poco ya le importa en tiempos en que los lectores prefieren otras vías para informarse.

El reportero tiene dos opciones, aceptar que se mancille su derecho y agachar la cabeza, exponer una carta aclaratoria en el mismo medio y que le sea publicada, donde aclare su posición o bien exigir que se le liquide conforme a derecho.

 

 

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