México se mueve a la derecha política

gerardo

 

Las elecciones del domingo pasado, reflejaron el hartazgo de los mexicanos. Fueron una suerte de corte de caja a la mitad del sexenio de Enrique Peña Nieto.

El examen a su gestión fue reprobatorio porque el Partido Revolucionario Institucional (PRI) no pudo retener las gubernaturas que se propuso conservar. Cedió terreno ante el Partido Acción Nacional (PAN) e incluso, la izquierda mexicana, agrupada en el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) tuvo en su primera experiencia política nacional un crecimiento exponencial.

El consenso es que la culpa del desastre priista es entera y completamente del Presidente Peña Nieto. Claro está que también hay culpables colaterales; el más evidente es el presidente de esa institución política, el experimentado Manlio Fabio Beltrones.

Pero la evidente debacle priista signifique tal vez el encarcelamiento de gobernadores emblemáticos por su nivel de desaseo administrativo y la corrupción; por ejemplo Javier Duarte de Veracruz. Quien ni tardo ni perezoso pidió reconciliación y unidad, mientras el abanderado de la alianza PAN-PRD y virtual ganador de la contienda electoral Miguel Ángel Yunes, reiteraba el compromiso de castigar penalmente los abusos del todavía gobernador Duarte.

Ahora bien; no parece que la jornada electoral del domingo pasado haya terminado ahí; porque a pesar de reconocer la derrota, el PRI ha anunciado que impugnará los resultados de algunas de las entidades en donde fue derrotado.

El asunto es que en el fondo, con el triunfo del PAN; México se movió al espectro político de la derecha y no es un hecho sorprendente.

 

¿La pregunta es porque?

Si ya nadie aguantaba la absurda guerra del último presidente panista, Felipe Calderón.

¿Por qué?

Si los doce años de presidencia panista fueron calificados de la “decena trágica” por la inacción de Vicente Fox y el perfil policiaco de Felipe Calderón.

La movilidad del voto mexicano hacia la derecha política no fue sorpresa, porque el país se asume como de derecha.

¿Qué explica este fenómeno político?

 

Desde el 2001, la Secretaría de Gobernación realiza la Encuesta Nacional sobre Cultura Política y Prácticas Ciudadanas (ENCUP) con el propósito de Contar con una base de información estadística de la población mexicana de 18 años o más a nivel nacional sobre las características de la cultura política, y lo concerniente a las prácticas de participación en asuntos de interés público; según dicta la página de internet de este ejercicio gubernamental.

La última ENCUP es del año 2012 y arrojó los siguientes resultados:

 

  1. Ocho de cada diez mexicanos perciben la política como un tema muy complicado o algo complicado.
  1. 65 por ciento de los ciudadanos entrevistados declararon tener poco interés en la política.
  1. El 76 por ciento de los ciudadanos eligieron a la televisión como el medio de comunicación al que acuden con mayor frecuencia para enterarse de lo que pasa en política. 
  1. En cuanto a la confianza institucional, las siguientes instituciones resultaron ser las mejor evaluadas por parte de los ciudadanos: Médicos, Iglesia, Maestros, Ejército, Televisión y los Militares.
  1. Cuatro de cada diez ciudadanos piensan que en el futuro tendrán menos posibilidades de influir en las decisiones de gobierno.
  2. El primer partido con el que nos identificamos los mexicanos es el PRI y el segundo es el PAN. Pero políticamente (ver pregunta No. 61, nos identificamos más con la derecha que con la izquierda).
  1. Sobre la idea que tienen los ciudadanos del rumbo que lleva el país, 64 por ciento contestó que el país no va por el rumbo adecuado.
  1. 44 por ciento de la población entrevistada, encuentra que para trabajar en una causa común, resulta difícil o muy difícil organizarse con otros ciudadanos.
  1. Ocho de cada diez ciudadanos está de acuerdo o muy de acuerdo en que el ejercicio del voto es el único mecanismo con el que cuentan para decir si el gobierno hace bien o mal las cosas.

Los resultados completos, por demás interesantes; se pueden consultar en una versión ejecutiva en la siguiente liga: http://goo.gl/fDNJMG y en versión completa aquí: http://goo.gl/k1QfvB

 

Se pueden hacer muchas conclusiones con esos resultados de la ENCUP, por ejemplo, es claro que a los mexicanos no nos gusta la política, que nos enteremos del acontecer político nacional en materia económica, cultural, social y política por medio de la televisión, que los médicos, la iglesia, los maestros, el ejército y la televisión son como “los pilares” de la vida nacional; que no tenemos confianza sobre el futuro del país ni su rumbo y que es difícil organizarnos como ciudadanos.

No nos gusta la política ¿pero estamos conscientes de cómo nos influyen las decisiones de quienes hacen, o qué perdemos como ciudadanos sino participamos activamente en ella?.

Nos informamos por la televisión ¿estamos conscientes que hay otras opciones? ¿Sabemos todos que es un monopolio en México que se niega a morir y a ofrecernos calidad informativa?.

Evidentemente que si no nos involucramos en política, sino tenemos medios de información masivos que sean claros y objetivos, no se nos creará conciencia política y por ende; será difícil organizarse para transformar al país desde donde si hay punto de acuerdo: las elecciones.

 

Pero, ¿por qué los mexicanos se consideran de derecha?

¿Por qué ese viraje electoral hacia la derecha, cuando ni Vicente Fox ni Felipe Calderón entregaron buenos resultados ahora que gobernaron al país?.

¿Porque la izquierda no ha tenido la oportunidad de gobernar a este país o se le ha arrebatado la oportunidad dos veces?

Cualquier partido político moderno que se considere de izquierda debería pensar en fórmulas para distribuir lo más efectivamente posible el ingreso nacional y mejorar las condiciones de vida de los todos los ciudadanos; especialmente de los más vulnerables.

Otro de derecha, buscará la libertad individual para que desde dichas libertades, todos o casi todos tengamos la oportunidad de progresar económicamente.

Pero como a los mexicanos no nos interesan los temas políticos, mucho menos los debates económicos -que dicho sea de paso, estos últimos tienen un lenguaje técnico casi incomprensible- quizá el -eso si- claro lenguaje muchas veces beligerante de la izquierda, cause temor social y elijamos cambiar –vía el voto- hacia otro perfil de políticos y candidatos.

 

El problema es que este perfil de políticos no garantiza un cambio de nuestro sistema político. Aunque también habría que decirlo que la izquierda mexicana actual tampoco garantiza ese cambio y que incluso hay alianzas electorales entre la izquierda y la derecha mexicana que parecen por eso, contra natura.

Ni el PRD ni MORENA. Este último porque la Figura de López Obrador reproduciría el autoritarismo que el país arrastra con el presidencialismo del PRI.

Si analizamos lo de la televisión, también que no nos interesa la política; no intento decir que los mexicanos viramos hacia la derecha porque somos tontos. Más bien viramos hacia ese espectro de la política porque nos sentimos cómodos -la mayoría claro está- con el sistema político que tenemos.

 

En ese sentido, si algo tiene el sistema político mexicano es su increíble capacidad de adaptación.

Seguramente este le viene de nuestra historia política de dictadores, caciques, luego caudillos y ahora de políticos todopoderosos.

 

En México pasamos de plataformas políticas nacionalistas, a plataformas neoliberales. Eso desdibujó las identidades políticas. Ni ser de izquierda o de derecha es ya un valor absoluto en la política mexicana. Pero el ciudadano común ha demostrado con estas elecciones que está más identificado con la derecha que con la izquierda.

El problema es que en aras de defender privilegios, también los políticos de derecha defienden el sistema político actual. Así no importa que Peña Nieto y el PRI sean los grandes perdedores de las elecciones del domingo pasado.

El sistema político mexicano que en mucho descansa en los monopolios económicos, está a salvo.

Así todo cambia en México, para que no cambie nada.

 

¿Los priistas?

Ya regresarán de nuevo por sus fueros como lo hicieron en el 2012.

El enemigo social mexicano no son los gobiernos, es el sistema al que hay que derrumbar.

Twitter: @GerardoCoutino 

Correo: geracouti@hotmail.com

 

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