Tres meses de conflicto magisterial, ¿A dónde vamos?

 

Maestros de la CNTE en Chiapas. Foto:  Francisco López

Maestros de la CNTE en Chiapas. Foto: Francisco López

 

Les pagaron los salarios atrasados a más de 87 mil profesores de las secciones 7 y 40. Cayó la Secretaria de Educación estatal. Les liberaron a los presos políticos sin restricciones, y algunos otros enfrentarán las acusaciones penales en libertad, además se ha iniciado el proceso administrativo de la restitución de los maestros cesados.

Ello es una victoria de la CNTE. ¿Pero es una victoria total o parcial? Probablemente sea parcial, pero no total y mucho menos definitiva.

La demanda principal de la CNTE de que el Gobierno Federal abrogue la Reforma Educativa, no ha podido ser cumplida, y no se vislumbra que la administración peñanietista quiera echarse para atrás, -cosa que ha repetido cada vez que se le pregunta al presidente sobre el conflicto magisterial- con todo y el costo político nacional que ello está ocasionando.

A unos días para que de manera oficial se pueda inaugurar el ciclo escolar 2016-2017, es evidente la incertidumbre del regreso a las aulas.

Todo puede indicar que el conflicto magisterial está entrampado o en un impasse. La realidad es que todo se mueve, en la superficie política y también de manera subterránea.

Probablemente lo que veamos en los próximos días sea otra expresión del conflicto magisterial; el choque con padres de familia desesperados por abrir planteles para que inicien las clases y también padres de familia que reiterarán su apoyo al magisterio.

Es posible que veamos más demandas legales de los empresarios organizados.

 

Un total entrampamiento del conflicto.

Y al final conozcamos siendo efectiva la tentación Diaz Ordacista del uso de la fuerza pública para terminar con los bloqueos, los desalojos y el paro magisterial.

Pero esa incertidumbre poco a poco se va despejando.

Primero fueron los empresarios organizados de Chiapas y Oaxaca que entablaron demandas legales contra las acciones de la CNTE.

Después el panista Roberto Gil Zuarth, Presidente del Senado, pidió al Gobierno Federal poner fin a los chantajes de la CNTE.

Los empresarios y ahora el Poder Legislativo pidiéndole al Poder Ejecutivo, es decir al Presidente de la República, tomar medidas para que el país regrese a la normalidad.

Por si fuera poco,  en una entrevista televisada, Peña Nieto, aseguró que el Gobierno “no tendrá reparo alguno” en recurrir la fuerza pública para restaurar el orden de fracasar el diálogo con los maestros opuestos a la Reforma Educativa, y declaró que no llegó a su cargo “para ganar una medalla de popularidad”.

El presidente, parece dispuesto a asumir el riesgo de popularidad y de perder la silla presidencial para su partido el PRI en las elecciones del 2018, todo con tal de imponer una Reforma Educativa que es impopular, por lo menos entre el gremio magisterial.

Lanzando un guiño a la clase empresarial Peña Nieto advirtió: si el diálogo “no da margen para que se deponga esto que causa molestias, que lastima al comercio y la actividad económica, tendremos que recurrir a los atributos y a la capacidad que tiene el Estado mexicano para poner orden de forma pacífica y generar armonía social allí donde se ha perdido”.

 

¿Qué sucedió después?

Probablemente el think tank más influyente de nuestro país, “Mexicanos Primero”, respaldó el uso de la fuerza para hacer valer la ley, pero sin que signifique represión o afectación a los derechos humanos.

Con ello, al momento el conflicto CNTE-Gobierno federal sigue en lo mismo los últimos tres meses, CNTE tomando plazas, bloqueando carreteras y oficinas públicas; el Gobierno cediendo e intentado distender. Pero la ecuación cambia con la entrada al conflicto de los empresarios.

Si bien la CNTE ha ganado las batallas políticas y el gobierno parece dividido entre quienes están en el ala dura y otros en el ala conciliadora; los empresarios han iniciado las acciones legales y ello puede cambiar el conflicto.

La intervención legal de los empresarios ofrece al Gobierno Federal los recursos políticos para terminar con los bloqueos, los paros y propiciar el regreso a clases.

Ya el ombudsman, Luis Raúl González Pérez exhortó a los integrantes de la CNTE a que su oposición a la Reforma Educativa no afecte a los derechos de miles de las niñas y niños de todo el país.

Si el gobierno pierde toda la credibilidad ante la CNTE por la debilidad institucional ante los escándalos de corrupción; le queda primero el recurso legal y al último el monopolio de la fuerza pública.

El primero estuvo a cargo de los empresarios, luego fue reforzado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Los empresarios, con sus acciones legales; le están dando la legalidad y la legitimidad que el gobierno no tiene para obligar a la CNTE al regreso a clases.

El Secretario de Gobernación, encargado de distender el ambiente con los maestros y de las negociaciones políticas, no es bien visto por el grupo compacto que gira alrededor de Peña Nieto.

En parte ello también entrampa el conflicto, porque Osorio Chong no puede ofrecer lo que el magisterio disidente quiere; la Reforma Educativa.

Del lado magisterial, es ya evidente el desgaste y las divisiones.

Un ala magisterial declaró hace pocos días: “si el gobierno en estos momentos garantiza darle seguridad a los trabajadores, de que la educación seguirá siendo pública, laica y gratuita; y se salvaguardarán los derechos de los trabajadores, estaríamos hablando de las posibilidades de llegar a acuerdos”.

Una claudicación de la demanda principal de abrogación de la ley educativa. O tal vez de los dirigentes.

Porque otra certeza que existe, es que la base ha rebasado a la dirigencia magisterial, y es precisamente la base la que desea y pelea por la abrogación de la Reforma.

Por eso el conflicto se entrampa. El Gobierno Federal podrá llegar a múltiples acuerdos con la dirigencia; financieros, sociales, de temas educativos etcétera. Pero es la base la que pide, exige y reclama la abrogación.

Por ello el fantasma del uso de la fuerza y la represión es latente. Se acaba el tiempo porque el inicio del ciclo escolar está próximo.

 

¿Qué hacer si se le viene la noche a la CNTE?

La política histórica de la CNTE del “todo o nada” siempre le había dado dividendos; especialmente financieros y de control de plazas. Pero también es cierto que siempre se habían topado con aspectos políticos coyunturales, nunca contra una Reforma Educativa.

El “todo o nada” no sirve cuando hay reformas legales y constitucionales de por medio. Se supone que antes pasan por todo el sistema democrático del Congreso de la Unión, de los congresos locales y de los cabildos de los ayuntamientos.

Existe claro está, el veto presidencial para detener las reformas. Como sucedió con la Ley 3×3. Pero por lo menos en tres ocasiones Peña Nieto ha revirado y afirmado que la Reforma Educativa no se cancela.

Por ello, ¿no hubiera sido mejor para la CNTE resistir y sobrevivir en lugar del todo o nada contra la reforma?

¿No hubiera sido mejor preocuparse por la suerte profesional de los que están a punto de jubilarse, de quienes tienen 20 o más años dando clases y que seguramente serán víctimas de la “resistencia al cambio” ante la ya inminente implementación de la reforma?.

 

No es tarde todavía. La CNTE se debe de abocar a proteger a los docentes de más edad.

El gobierno por su parte, debe de evitar a toda costa el uso de la fuerza pública porque ya está visto que no puede controlar los hechos de sangre.

Lo que debe urgirle al gobierno, además de resolver el conflicto con la CNTE, es recuperar la gobernabilidad en Chiapas, Guerrero y Oaxaca. Claro está que para recuperarla necesita disipar la irrupción magisterial y además lograr la reactivación económica.

No puede hacer lo primero y tampoco se vislumbra que ya se hayan tomado medidas para la reactivación económica necesaria.

La tentación Díaz-ordacista es latente.

¿Se le acabaron las ideas al gobierno?

¿Persiste la resistencia magisterial?

¿Qué acciones tomarán los empresarios ante las pérdidas económicas y la falta de apoyo gubernamental?

 

Sobre las acciones del gobierno estatal respecto al conflicto magisterial y la reactivación económica poco hay que decir. La inacción es total.

Lo único que parece cierto es que si se desmorona Peña Nieto, también se desmoronan ellos. La suerte está echada y es la misma para el ejecutivo federal y el ejecutivo estatal.

¿Lo único que queda es la violencia del desalojo?

¿Te di todo, para después darte con todo?. Del aspecto legal ya se encargaron los empresarios. Falta el garrote porque falló la zanahoria.

Un comentario en “Tres meses de conflicto magisterial, ¿A dónde vamos?”

  1. MADERAS DEL PUEBLO DEL SURESTE, AC
    21 agosto, 2016 at 10:34 #

    Muy bueno…sólole faltó incluir en analisis el contexto de la desatada carrera por la candidatura pridencial pri 2018, que estápresente en el conflicto, de forma subterránea

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