La oposición en los tiempos de la Cuarta Transformación

Andrés Manuel López Obrador ganó la presidencia de la república con el 53 por ciento de los votos totales, con su triunfo electoral desdibujó a los partidos políticos naciones y arrasó con la figura de los candidatos independientes.

Con su figura política de estandarte, MORENA ganó alcaldías, diputaciones locales, federales, gubernaturas y senadurías. Todo ello con AMLO casi pidiendo a los ciudadanos que confiaran en su proyecto político.

En consecuencia, López Obrador y MORENA o si prefiere; López Obrador a través de MORENA, dominan la vida política nacional y aniquilaron a los partidos políticos tradicionales que hoy son la oposición.

López Obrador cuestiona al poder económico, a los organismos financieros internacionales, al periodismo crítico y hasta a los propios dirigentes de su partido político y la fuerza de su discurso político, sencillo, repetitivo es lo que le interesa escuchar a la mayoría de los mexicanos.

Ante la falta de oposición, pareciera que el propio AMLO actúa como opositor a sí mismo; es decir, a su propio proyecto político.

López Obrador da un manotazo en la mesa y contradice a su propio gabinete, amenaza con renunciar a la militancia a MORENA y cambiarle el nombre si este partido político “se echa a perder”, ofrece una declaración y los líderes de su partido retiran iniciativas. Es como el “hombre orquesta” del gobierno y de su partido político.

Es el presidente más poderoso de los últimos tiempos. Ello emana de su victoria electoral y del desastre que las elecciones significaron para los partidos políticos y una figura política que emergía; las candidaturas independientes.

Es tanta su autoridad -que confirman las encuestas- que incluso en su informe de gobierno, el presidente dijo que la oposición está “moralmente derrotada”.

El asunto es preguntarse porqué la oposición está derrotada, por cuanto tiempo y de que depende que siga derrotada o se levante de la aplastante derrota electoral.

La oposición mexicana está “moralmente derrotada” porque sobre todo el PAN y el PRI arrastran lo que hoy la ciudadanía aborrece: la impunidad y la corrupción.

El tiempo en que siga en esas condiciones y la coyuntura que puede hacerla levantarse no depende de la oposición; depende de la derrota o del éxito del proyecto de gobierno de López Obrador ante los ciudadanos.

A la oposición le falta liderazgo; a MORENA a través de AMLO, le sobra. Después del liderazgo, hace falta un proyecto de nación. ¿Cuál es la visión de futuro que sobre México tiene en estos momentos la oposición nacional? Nadie en México la conoce y; si existe, en estos momentos a la mayoría de los mexicanos no les interesa. Toda la narrativa la domina el proyecto de López Obrador.

Ahora bien; ante las condiciones actuales de la política nacional de un solo hombre fuerte ¿Qué entendemos por oposición política? ¿México está bien con un solo proyecto político dominante? ¿Hace falta una oposición en México?.

Es un consenso pensar que en México vivimos en una democracia; imperfecta, pero democracia al fin y al cabo. Sin embargo, las democracias no funcionan por si solas. Para hacerlo necesitan que se confronten proyectos políticos y someterlos a la aprobación popular.

La oposición política debe suponer que existen uno o más grupos organizados en forma de partidos políticos que se oponen ideológicamente a un gobierno y que lo hacen de una forma racional.

¿Qué proyecto político alternativo de nación tiene la fuerza de oponerse a MORENA y López Obrador? En estos momentos, ningún proyecto político parece hacerle sombra al gobierno de López Obrador.

No le hacen sombra porque buscan el poder, una condición que perdieron y quieren recuperar. Esto si definimos a la oposición por sus medios y sus fines; en las condiciones actuales de la política mexicana todos persiguen lo mismo ¿Dónde hay oposición ahí, si buscan el poder?

Ser oposición en estos momentos de un partido dominante que eclipsó a los demás proyectos políticos, debe significar la oportunidad de reencauzar las demandas de la sociedad civil.

¿Quiénes abanderan la tolerancia, el matrimonio igualitario, la paridad de género, la inclusión de los grupos vulnerables?. ¿Caben estos derechos universales en la oposición eclipsada? ¿Estará dispuesta esa oposición a abanderar esa y otras causas ciudadanas?

Si los partidos políticos no pueden, es la hora de la lucha de la sociedad civil mexicana.

Twitter: @GerardoCoutino 

Correo: geracouti@hotmail.com

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