El difícil cambio de régimen, AMLO combatiendo a sus enemigos con las mismas armas

Insistente y persistente en afirmar que la corrupción es el mal endémico de México, el presidente López Obrador construyó su carrera política con la base de combatir la impunidad que la permite y a la elite nacional que se beneficia de ella.

No se equivocaba, la impunidad alentaba la corrupción y el poder político de unos pocos en un país históricamente desigual. Contra ello luchaba López Obrador desde la oposición y muchas veces como predicador en el desierto.

En el inicio de la carrera política de AMLO los grandes enemigos del mexicano eran el monolítico PRI, único partido político donde se podía realizar una carrera; el uso faccioso de la ley y unas instituciones públicas que solo atendían al mexicano y sus necesidades en épocas electorales.

Es decir, el enemigo de López Obrador era un régimen que se desgastaba y que además, ya no era popular; ni se nutría de la necesaria interacción con la sociedad pero, en contraparte; continuaba siendo un régimen poderoso.

 

Para AMLO acabar con el régimen era acabar con la corrupción y ese combate también significaría acabar con la clase política que todavía lo sigue sosteniendo. Actuaba en consecuencia y su reputación era de hombre incorruptible.

El hoy presidente sobrevivió en el 2005 a un evento político que fue llamado los “video escándalos” cuando el entonces Diputado Federico Döring filtró al noticiero de “Brozo” los videos en donde René Bejarano del PRD y Secretario Particular de un AMLO cuando era Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, recibía 45 mil dólares del empresario Carlos Ahumada.

Mientras AMLO sobrevivía; el régimen se desgastaba más. El PAN tuvo que disputar con López Obrador las elecciones del 2006, las más competidas de la historia y las más cuestionadas junto con las de 1988. Al perderlas, AMLO regresó a predicar en el desierto.

 

Seis años después el PRI regresa al poder y la clase política nacional se consolida. En contraparte, el régimen se tambalea por los escándalos de corrupción y AMLO deja de predicar otra vez en el desierto ganando en el 2018 la presidencia nacional.

Desde la presidencia de la republica López Obrador dijo que acabaría con la corrupción de “arriba para abajo” y comenzó por sus enemigos políticos, Rosario Robles y varias figuras políticas más.

Con la prisión a Lozoya Austin y los videos filtrados, se pensaba que AMLO y MORENA le darían el tiro de gracia a una oposición casi inexistente y que con ello, las elecciones del 2021 serían solamente un trámite para MORENA.

Ese triunfo de MORENA en las intermedias todavía puede ser posible, pero es probable que no sea aplastante.

 

A los videos de Lozoya, se le respondió con otro video. En ese video, uno de los hermanos de AMLO recibe dinero de un miembro del gobierno federal actual. Claro está que el video no es de fechas recientes y responde a otro momento político; específicamente a las elecciones del 2018; pero el asunto, al igual que con el video de Lozoya, es el mismo: hay dinero de por medio y pocas dudas existen de que este no sea dinero público.

A López Obrador la nomenclatura nacional le contestó con el mismo método. Al ir con todo contra Lozoya, a la Cuarta Transformación le respondieron con todo. Con ello, el proyecto político de MORENA está a prueba.

Sin embargo, el presidente López Obrador siempre ha advertido que no responde por nadie de su familia. Seguramente el video reciente es el fin de la carrera política de David León y también, Pío López Obrador estará en el ostracismo político.

Pero además, AMLO está a prueba porque ya no podrá salirse por la tangente con la fácil frase de que son sus enemigos los que obstaculizan su gestión y que además “no miente, no traiciona y no roba”. El presidente necesitará más que eso ante la evidencia del video.

Por su parte, la oposición, es decir el PAN, el PRI, los demás partidos y ahora también el PVEM; todavía tendrá que resolver legalmente las acusaciones de Lozoya Austin y ante la filtración del video de los miembros de MORENA; probablemente el presidente, irá con todo lo que tiene contra sus enemigos políticos.

 

Si tomamos en cuenta que dada las circunstancias, es más que seguro que alguien que recibe dinero sin un contrato de por medio, lo más probable es que sea grabado por quien le otorga el dinero y; que David León era operador político del gobierno de Chiapas y del PVEM; lo primero que es posible asegurar es que la alianza MORENA-VERDE es ya tóxica y se antoja imposible.

Es probable que los dos partidos ya no vayan juntos al 2021 y que además, se rompa el acuerdo -que muchos aseguran está dado- de que Eduardo Ramírez Aguilar asuma la presidencia del Senado.

 

Pero como se llegó a esta situación de los video escándalos?

Tal parece porque AMLO decidió combatir al régimen con sus propias armas. En este país con dinero se ganan las elecciones y la falta de ello hace que puedan perderse. La falta de equidad en la competencia electoral es una de las herencias de un régimen que poco a poco otorgaba concesiones populares.

A 20 años de la alternancia, es increíble que en este país la autoridad electoral todavía no logre un control y vigilancia efectivos sobre los gastos de campaña.

¿Hay otra alternativa para ganar elecciones en este país que no sea con dinero? lastimosamente eso no parece posible en el corto plazo. Lo que sí parece es que MORENA y AMLO recibieron una misma dosis de su propia medicina, pero al ser gobierno; están en mejor posición para salir del problema.

Tiene AMLO el reto de finalmente salir a acabar con el régimen anterior o de volver a MORENA un partido monolítico que poco a poco pierda la confianza ciudadana hasta que llegue el fin de esa institución política.

Correo: geracouti@hotmail.com

Twitter: @GerardoCoutino

 

 

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