Metrología y normalización: o la “nueva normalidad legal”

“Avión de papel”
Acrílico sobre tela. 80 x 100 cm.
Luis Morán Villatoro.

 

A Tadeo.

Por Luis Morán Villatoro

Eran los años 70 en la tienda de mi abuela, el tendero pesaba en un cucurucho de papel periódico -en el que podías leer a Mafalda o a la familia Burrón- las galletas de animalitos, el azúcar moreno o la sal de grano, el cacao, el pescado seco o los clavos para herrar a los caballos. En los tianguis, las “pesadas” se hacían usando dos jícaras atadas con mecates a un fiel como balanza: en una jícara se colocaban las papas y en la otra, una piedra “bolona” de peso desconocido; con seguridad alguien perdía en cada venta. Pero no nos dejemos engañar, el origen de este improvisado instrumento de medición se inspiró nada menos que en la balanza romana de Arquímedes (282-212 a C), usada hasta el siglo XX. Así de antiguos son los orígenes de la ciencia de las mediciones o metrología.

La mayoría conocimos los sellos que colocaban a las básculas de la tiendita de la esquina, sobre la complejidad metrológica y legal que ello implica, solo diré:

“…a la antigua báscula de la tiendita, hoy la sustituye una balanza digital <calibrada> que ha sido <verificada> contra un marco de pesas <certificado>, que a su vez fue <calibrado> a partir de un <kilogramo patrón> reconocido por el <Sistema Internacional de Medidas (SI)>”. Hoy, los viejos sellos dieron paso a los hologramas para legalizar que estás comprando “kilos de a kilo” y, para el caso de las bombas de gasolina, “litros de a litro”. Los consumidores asumimos que estas <mediciones> de <masa> y <volumen> cumplen con dos atributos: <exactitud> y <precisión>, hasta que se demuestre lo contrario.

La “nueva normalidad” trajo consigo a la Ley de Infraestructura de la Calidad (conocida como LIC) que acompaña al recién nacido “T-MEC” -acuerdo comercial en vigor a partir del 1 de julio de 2020-; como en su momento lo hizo la Ley Federal sobre Metrología y Normalización (LFMN) de 1992, con el TLCAN en 1994. En este contexto, México prepara a través de diversas dependencias articuladas por la Secretaría de Economía Federal, un amplio marco de “Gobernanza Regulatoria” para:

“…generar condiciones que permitan el buen desempeño de la actividad económica, al promover una mayor competitividad, definir los derechos de propiedad, brindar certidumbre jurídica, corregir fallas de mercado, fomentar la actividad empresarial y en general, promover las reglas que permitan una mayor productividad, innovación, inversión, crecimiento económico y bienestar de la población”

A la par de la entrada en vigor del T-MEC, el 1 de julio de 2020 también se publicó el Decreto de la Ley de Infraestructura de la Calidad, que abroga a la Ley Federal sobre Metrología y Normalización. La nueva LIC, entró en vigor el domingo 30 de agosto del presente año, a partir del proyecto de ley presentado por la Secretaría de Economía, y a iniciativa del Grupo Parlamentario de Morena en la LXIV Legislatura del Congreso de la Unión.

Pero, ¿Qué importancia tiene la metrología en nuestras vidas? ¿Cuál es la aplicación práctica de la normalización o de las Normas Oficiales Mexicanas? ¿Cómo impactará la Ley de Infraestructura de la Calidad a los sectores de la economía (primario o agropecuario, secundario o industrial, terciario o de servicios, y, cuaternario o del conocimiento); y, por ende, a los procesos, bienes y productos; a la ciencia y tecnología; y al comercio exterior?

Son cuestiones complejas que, desde ya, marcan líneas para los investigadores, y que no se pretenden agotar aquí. De los términos sobre metrología y normalización, ni hablar, la lista es tan amplia que se ha editado el Vocabulario Internacional de Términos en Metrología Legal para su consulta. VIML (2013).

En 1905 se creó la Ley de Pesas y Medidas en México, antecedente de la Ley Federal sobre Metrología y Normalización de 1992, que tras diversas reformas incorporó a las actividades regulatorias a otras dependencias, más allá de la Secretaría de Economía; la línea del tiempo comprende tres etapas:

1905-1928. La Ley de Pesas y Medidas no reguló el ámbito de la normalización, pero adoptó formalmente un Sistema Nacional de Unidades de Medida.

1941-1961. La Ley de Normas Industriales y la Ley General de Normas Pesas y Medidas, otorgaron atribuciones a la Secretaría de Industria y Comercio para desarrollar en México, un sistema de normalización. Este modelo se orientó a la industria estableciendo normas de Nomenclatura, Calidad y Funcionamiento.

1988-1997. Con la Ley Federal sobre Metrología y Normalización, México transitó de un esquema de economía cerrada a una política de liberación económica, que incidió en la construcción de un nuevo modelo. 

El modelo actual de normalización, estandarización, evaluación de la conformidad y metrología, impide comparar los avances y el desarrollo en la materia respecto a otros países que son socios comerciales de México; por ello resulta necesaria la expedición de nuevas disposiciones que reformulen al modelo en su conjunto, para propiciar el desarrollo de la innovación, fortalecer la productividad y competitividad nacionales; lo que motivó a la creación de la Ley de Infraestructura de la Calidad, la cual se compone de cuatro libros y 165 Artículos, y cuyo objeto es:

“fijar y desarrollar las bases de la política industrial en el ámbito del Sistema de Infraestructura de la Calidad, a través de las actividades de normalización, estandarización, acreditación, evaluación de la conformidad y metrología, promoviendo el desarrollo económico y la calidad en la producción de bienes y servicios, a fin de ampliar la capacidad productiva y el mejoramiento continuo en las cadenas de valor, fomentar el comercio internacional y proteger los objetivos legítimos de interés público previstos en este ordenamiento”. LIC (2020).

La creación del Sistema de Infraestructura de la Calidad, es uno de los pasos más importantes para que el país pueda transitar hacia una economía más próspera para garantizar el acceso a derechos, bienes y servicios fundamentales como la salud, la seguridad y el bienestar, por citar algunos.

Con la consolidación del SIC se prevé contribuir a los objetivos de política del gobierno en: desarrollo industrial, competitividad en las cadenas de valor y mercados internacionales, uso sustentable de recursos naturales, seguridad alimentaria, salud, ambiente y cambio climático, entre otros, de tal manera se cubran aspectos esenciales como el fortalecimiento de las instituciones y el desarrollo de los sectores productivos alineados a mejores prácticas en normalización, estandarización, evaluación de la conformidad y metrología en el marco de la Red Internacional de Infraestructura de la Calidad que reúne al Buró Internacional de Pesas y Medidas, al Foro Internacional de Acreditación, Comisión Electrotécnica Internacional, Cooperación Internacional de Acreditación de Laboratorios, Organización Internacional de Normalización (ISO), Unión Internacional de Telecomunicaciones, Organización Internacional de Metrología Legal, Comisión Económica de Naciones Unidas para Europa, Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, Grupo del Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio, en torno al Proyecto Mundial de Infraestructura de la Calidad.

Calidad significa garantizar que los bienes, productos, procesos y servicios cumplen con los requisitos que buscan los usuarios finales o consumidores, y es el objetivo principal del Sistema de Infraestructura de la Calidad, al mismo tiempo y de manera eficiente, apoyar al cumplimiento de las Normas Oficiales Mexicanas y los Estándares”.

En síntesis, se prevé un cambio de paradigma en actividades de normalización, estandarización, evaluación de la conformidad y metrología a través de la LIC, la cual establecerá un nuevo esquema en la materia, cuyas disposiciones se ajusten a la Planeación Nacional del Desarrollo, para generar un verdadero impacto en la sociedad que atienda los objetivos legítimos de interés público.

 

La Ley de Infraestructura de la Calidad: ¿una oportunidad para los estados?

Con la entrada en vigor de la Ley de Infraestructura de la Calidad, el Ejecutivo Federal podrá establecer mecanismos de coordinación y colaboración en materia de normalización, evaluación de la conformidad y metrología, con las entidades y municipios. ema (2020). Al respecto, los Artículos 6 y 7 de la LIC, establecen:

Artículo 6. Son auxiliares de las autoridades federales, las estatales y municipales en los ámbitos de sus respectivas competencias, para lo cual, colaborarán y otorgarán las facilidades necesarias en la aplicación y observancia de la presente Ley, en términos de los convenios de colaboración que suscriban con la Secretaría [de Economía] y las Autoridades Normalizadoras para esos efectos.

Artículo 7. Las autoridades y demás entes públicos federales, estatales y municipales deben observar y cumplir con las Normas Oficiales Mexicanas aplicables a los bienes, productos, procesos y servicios que adquieran o contraten bajo cualquier supuesto.

La LIC es en sí misma, es “producto” de un proceso de innovación en materia de mejora regulatoria y desarrollo económico para México. Pero, primero debemos resignificar la <innovación> como un modelo de desarrollo ampliamente probado en el mundo, incluso exitosamente probado en los estados del centro y norte de México.

Según Schumpeter, las innovaciones “radicales” originan los grandes cambios del mundo mientras que las innovaciones “progresivas” alimentan de manera continua el proceso de cambio. El vínculo entre innovación y progreso económico se produce a través de la creación de nuevos productos y de métodos de funcionamiento más productivos. Manual de Oslo (2005).

De allí que en la entidad no debemos pensar simplemente en implementar un esquema más de “regulación”, porque no es así. Se trata de aplicar un amplio marco de actuación para impulsar el desarrollo de los sectores económicos de Chiapas, a partir del cual, deben generarse grandes y profundos cambios en las estructuras, los procesos y resultados de estos sectores, a partir de las oportunidades que representa la nueva Ley para una economía pospandemia: cambios de visión, de formas de hacer las cosas, de apostar e invertir en el desarrollo social y económico, desde las empresas, el gobierno, la sociedad y la academia. Un modelo económico pertinente y a la medida de Chiapas. Una propuesta que pase de la crítica a la acción-participación de todos los actores. Aquí algunas grandes líneas de acción hacia la conformación del “Sistema Estatal de Infraestructura de la Calidad” para Chiapas:

Línea de Acción 1. Formar a expertos del Sector de la Economía, en materia de metrología, normalización y gestión de la calidad, sobre la base de la realidad estatal, para implementar y gestionar un “Sistema Estatal de Infraestructura de la Calidad” pertinente.

Línea de Acción 2. Promover la concurrencia entre las políticas públicas en la materia de metrología, normalización y gestión de la calidad, entre la federación y el estado, para cumplir y aprovechar las áreas de oportunidad de la Ley de Infraestructura de la Calidad, en el ámbito local (estado y municipios), para lograr establecer la nueva Gobernanza Regulatoria en Chiapas.

Línea de Acción 3. Hacer efectiva la Gobernanza Regulatoria entre el gobierno, los empresarios, la academia y la sociedad, que permita consolidar un modelo de innovación para el desarrollo económico de Chiapas, en beneficio de los sectores: agropecuario, industrial, de servicios, y, del conocimiento.

En resumen, la implementación del “Sistema Estatal de Infraestructura de la Calidad” para Chiapas, pasa necesariamente, por un ejercicio de reingeniería de procesos, de las estructuras y resultados e impactos económicos, para establecer las condiciones para asumir este proceso de innovación, entendido como la transformación de productos, procesos y servicios, en ideas comercializables, bajo principios de sustentabilidad y responsabilidad social; en beneficio de la cadena social de valor: los productores, los empresarios y la sociedad y, por ende, para consolidar la Gobernanza Regulatoria desde el gobierno.

Chiapas paralelo/30 agosto 2020

Un comentario en “Metrología y normalización: o la “nueva normalidad legal””

  1. Raciel Mendoza
    1 septiembre, 2020 at 13:21 #

    Excelente análisis y mejor la propuesta de abordaje, estimado maestro Morán.

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