bell hooks: “la teoría para desaparecer el dolor”

bell hooks en una imagen de 1996. FOTO: GETTY

bell hooks (Gloria Jean Watkins), profesora, poeta, ensayista y activista feminista negra estadounidense, murió este 15 de diciembre de 2021, pero su legado seguramente permanecerá vivo por mucho tiempo. bell hooks nació en Kentucky, Estados Unidos en 1952 y adoptó el nombre de su bisabuela, a quien admiraba mucho, como un seudónimo, pero usó letras minúsculas para hacer una distinción.

Desde la década de 1980, bell hooks nos enseñó que el feminismo es un movimiento para acabar con el sexismo, que discrimina a las mujeres y a otras personas por razones de su género, pero también contra el racismo, que excluye a las personas por su origen étnico, por el color de su piel, su condición social, económica, entre otros elementos.

En Estados Unidos, las protestas estudiantiles de los años setenta se vincularon con el Movimiento por los Derechos Civiles, contra la segregación racial y por el reconocimiento de la igualdad de derechos para todos los ciudadanos, principalmente, para las comunidades negras. En su juventud, bell hooks vivió de cerca las movilizaciones de grupos de comunidades afroamericanas, chicanas y latinas, lo que inspiró fuertemente sus escritos y su quehacer como profesora universitaria. Así escribió sobre su experiencia:

“Llegué a la teoría porque me dolía -el dolor dentro de mí era tan intenso que no podía seguir viviendo. Llegué a la teoría desesperada, con ganas de comprender -de comprender lo que estaba sucediendo a mi alrededor y dentro de mí. Lo más importante es que quería hacer desaparecer el dolor. Entonces vi en la teoría un lugar para la sanación” (bell hooks, 1994: 59).

 

Las ideas de bell hooks influyeron en algunas feministas de mi generación en antropología. Su obra generó nuevas producciones teóricas que tuvieron gran influencia en ciertos sectores de la antropología y de otras Ciencias Sociales y Humanidades en las que me formé y en la manera en cómo actualmente entendemos las posibilidades de las disciplinas y de sus usos teórico-políticos.

Los libros de bell hooks no solo han sido una guía académica hacia la responsabilidad intelectual en un sentido amplio, sino compañeros de vida. bell hooks escribió numerosos trabajos, algunos de ellos son: ¿Acaso no soy una mujer? Las mujeres negras y el feminismo (1981), Teoría feminista: de los margenes al centro (1984), Enseñar a transgredir. La educación como práctica de la libertad (1994), así como Todo sobre el amor (2000).

bell hooks nos heredó la noción de educación como un proceso por el cual es posible crear una conciencia crítica y una justicia epistémica contra las opresiones de distintas comunidades:

“Todos nosotros, en la academia y en la cultura en su conjunto, estamos llamados a renovar nuestras mentes si queremos transformar las instituciones educativas —y la sociedad— de modo que la forma en que vivimos, enseñamos y trabajamos refleje nuestro gozo por la diversidad cultural, nuestra pasión por la justicia y nuestro amor por la libertad” (bell hooks, 1994: 34).

 

El mayor legado que me dejó es la definición del amor en un sentido distinto a las nociones dominantes. Ella escribió:

“el afecto es solo un ingrediente del amor. Para amar verdaderamente deberíamos de aprender a mezclar varios ingredientes – cuidado, afecto, reconocimiento, respeto, compromiso, y confianza, así como honestidad y comunicación abierta» (bell hooks, 2000)

¡Descanse en paz querida y admirada bell hooks!

 

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