La importancia de la XVI Caravana de Madres Centroamericanas en México

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Carlos de Jesús Gómez Abarca

Carlos de Jesús Gómez Abarca*

Ente el 1o. y el 10 de mayo del presente año, 2022, luego de dos años de interrupción debido a la pandemia de coronavirus, se desarrolló la XVI Caravana de Madres Centroamericanas con el lema «Nunca nos hemos ido». Su presencia, en la medida que fue avanzando por el territorio mexicano, fue ganando presencia también en distintos medios de comunicación locales, nacionales e internacionales. ¿Cuál es la relevancia de esta jornada de movilización social en el contexto actual mexicano? En esta columna recapitulo algunos de los «momentos clave» de esta jornada de actividades para reconocer tal importancia.

Estas caravanas han estado conformadas por mujeres centroamericanas que buscan a sus hijos desparecidos por México, siendo en su mayoría campesinas, trabajadoras de la industria maquiladora, madres de familias pobres, abuelas, hijas o parejas de las y los migrantes perdidos en México, y desde el 2008, la Caravana de Madres Centroamericanas, ha estado constituida por bases eclesiales y ha tejido una fuerte alianza con el Movimiento Migrante Centroamericano (MMM). En su edición número 16, la Caravana está integrada por madres de Honduras, El Salvador y Guatemala, siendo para muchas madres la primera vez que caminan con la ayuda del MMM para buscar a sus familiares y, en esta ocasión, también se han sumado padres y hermanos de las personas desaparecidas, siendo en total de 37 mujeres y 8 hombres.

El objetivo principal de las caravanas ha sido encontrar a personas migrantes que en su tránsito por México “desaparecieron”. Se procura conocer el paradero de, según cifras oficiales, cerca de 70 mil migrantes centroamericanos “desaparecidos” en los últimos 10 años. Asimismo, en su tránsito otros propósitos adquieren relevancia, tales como la sensibilización de la difícil situación que atraviesan las personas migrantes en México, quienes son expulsados de sus países a razón de la pobreza, la violencia y el cambio climático, y en su búsqueda por llegar a los Estados Unidos, terminan siendo víctimas de las diferentes redes del crimen organizado, así como también ha sido relevante la denuncia por la violación a los derechos humanos que enfrentan migrantes centroamericanos.

La Caravana arribó por el punto fronterizo del Instituto Nacional de Migración mexicano en Ciudad Hidalgo, Suchiate, en el estado de Chiapas. Entre el 1o. y el 10 de mayo la caravana recorrió los estados de Chiapas, Tabasco y Veracruz, para culminar en la Ciudad de México. Entre las acciones realizadas se encuentran: la interlocución que tuvieron con diferentes organizaciones y actores sociales, tales como el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova (CDHYMC), en Tapachula, grupos de mujeres feministas del Puerto de Veracruz, alumnos de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco y el grupo Las Patronas en el municipio de Amatlán de Los Reyes.

Destaca también el diálogo sostenido con diferentes actores políticos. En Tabasco se reunieron con el gobernador de este estado y otras autoridades para solicitarles que les permitan el acceso a las cárceles y hospitales de la entidad para buscar a sus familiares. Más adelante se reunieron con personal de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas en México (CNB) y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), y el 9 de mayo se encontraron en el Senado con la legisladora federal Bertha Caraveo, presidenta de la Comisión de Asuntos Fronterizos y Migratorios en la Cámara Alta, para pedir una política migratoria más flexible en México, a fin de evitar que quienes viajan en búsqueda de un mejor futuro sean víctimas del crimen organizado.

Particularmente significativo fue el homenaje que la Caravana rindió a los 56 migrantes que perdieron la vida el año pasado en un accidente de tráfico en la denominada «Curva del migrante», en la carretera de Chiapa de Corzo – Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, y no menos destacadas fueron las manifestaciones realizadas en Tapachula, Chiapas, donde realizaron una marcha por la paz y comenzaron sus búsquedas mostrando las fotografías de los migrantes desaparecidos, actos que replicaron en Veracruz y en Ciudad de México, sumándose en esta última a la Marcha de la Dignidad Nacional donde acompañaron solidariamente a las mamás de los desaparecidos mexicanos. Asimismo, en la Ciudad de México, la presidenta de la Mesa Directiva del Senado, la senadora Olga Sánchez Cordero, inauguró la exposición fotográfica “Construcción de la Memoria Colectiva de la Caravana de Madres del Movimiento Migrante Mesoamericano”.

Algunas de las consignas coreadas en estas jornadas de acción fueron: «Nunca nos hemos ido», «vivos se vinieron, vivos los queremos», «¿por qué los buscamos?, porque los amamos», «Señor, señora, no seas indiferente, se matan a migrantes en la cara de la gente», «Las personas no somos ilegales», “¿Dónde están?, ¿dónde están?, ¿nuestros hijos dónde están?”, “Qué queremos? ¡justicia!», “Por qué los buscamos?, porque los amamos!”, “Los migrantes no somos criminales, somos trabajadores internacionales”, “Ningún ser humano es ilegal” «¡Los migrantes no somos criminales, somos trabajadores internacionales!». Las exigencias y los mensajes son contundentes, claros y potentes, y sobre estos se sostiene el espíritu político de la Caravana.

Importante en estas movilizaciones son los liderazgos que la encabezan, tales como el de Thalía Vázquez Alatorre y Marta Sánchez Soler, presidenta y fundadora del MMM, respectivamente, esta esta última ausente por primera vez, y Catalina López, activista maya Kakchiquel e integrante del Equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial (ECAP) y del MMM, así como también el acompañamiento de organizaciones de derechos humanos y múltiples asociaciones no-gubernamentales a lo largo de la región, como Amnistía Internacional (CI), Comité de Familiares de Migrantes Fallecidos y Desaparecidos de El Salvador (Cofamide), la Diócesis de Tabasco (DT), la coordinación del Subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración (CSDHPM), perteneciente a la Secretaría de Gobernación (Segob), la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) y Comisión Estatal de los derechos Humanos (CEDH).

De esta manera, se desarrolló la edición 16 de la Caravana, la cual tiene en su haber diferentes logros. El MMM ha confirmado que esta caravana, a lo largo de sus quince ediciones precedentes, ya ha encontrado a más de 316 hijas e hijos vivos, y en esta ocasión se reunieron con tres más en Tapachula, Veracruz y Tamaulipas. Esto alienta la incesante búsqueda de las caravanas en los centros penitenciarios, hospitales y en las calles que van recorriendo. Asimismo, la expectativa hoy en día también está puesta en la Mesa de Búsqueda de Personas Migrantes Desaparecidas, que la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) está organizando para invitar a las organizaciones y gobiernos de los estados, y así concentrar la información.

Como puede observarse, la realización de la XVI Caravana de Madres Centroamericanas es fundamental por diferentes razones, refiero tres de estas:

La primera estriba en dar continuidad a la búsqueda de las y los migrantes desparecidos en México, lo que representa una oportunidad y una esperanza a sus familiares, alimentadas por el número de personas que han encontrado, que, aunque a simple vista pueden parecer pocas considerando el número de personas desaparecidas en México, no lo es si consideramos el papel de las instituciones estatales para esclarecer estas desapariciones.

En segundo lugar, la importancia de este movimiento va más allá de esta numeralia y podemos encontrarlo a través de su permanencia por poco más de 15 años, visibilizando las violaciones a los derechos humanos que viven los migrantes y las denuncias a las autoridades involucradas a la sociedad mexicana.

La tercera razón, no menos importante, es seguir colocando en la agenda política de México, a través del cabildeo legislativo y un amplio conjunto de acciones colectivas, los peligros que corren las personas migrantes en un contexto exacerbado de contención, militarización y violencia.

 

*Profesor-investigador del Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Integrante del Observatorio de las Democracias: sur de México y Centroamérica. carlos.gomeza@unicach.mx

Fuentes: Comunicados del Movimiento Migrante Mesoamericano del 1 al 10 de mayo de 2022 y recopilación de cobertura mediática realizada por el mismo MMM. Véase https://movimientomigrantemesoamericano.org/  y https://www.facebook.com/MovimientoMigranteMesoamericano

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