El Futbol: entre Deporte y Negocio

Partido de fútbol (1961) Picasso
En los inicios del análisis del comportamiento y motivaciones de las aficiones al futbol, privó el concepto de identidad como central en las pesquisas de los científicos sociales. Eso no quiere decir que no se tocaran otros aspectos, por ejemplo, el modo en que funciona el poder en la organización de las llamadas “porras” o “barras” que animan a los equipos de futbol durante el desarrollo de un partido o bien, situando el análisis en los “estudios de la juventud”, etcétera. Pero era la cuestión de las identidades lo que dominaba el escenario analítico desde las ciencias sociales-antropología, sociología-en los trabajos pioneros de un Eduardo Archetti o Pablo Alabarces en Argentina o los trabajos de Roberto DaMatta en el Brasil. En mi primer trabajo sobre estos temas desde lo que nombré “Antropología del Deporte” usé el concepto de “Comunidades de Identificación” para referirme a los aficionados congregados alrededor de un equipo de futbol como es el de las “chivas Rayadas” del equipo de Guadalajara. Andado el tiempo, los contextos han cambiado. Se consolidó en México-y en varias partes del mundo-el modelo empresarial en el manejo de los equipos de futbol desplazando a las cooperativas de socios. En México se consolidó el “dueño” de un equipo en contra del grupo de accionistas que decidían los destinos y el manejo del equipo. Quedará uno que otro equipo sin un solo “dueño” pero la mayoría de los conjuntos que juegan en las ligas profesionales del futbol mexicano, tienen un “dueño”. Me parece que en México ha tenido destacada importancia para comprender estos cambios la introducción del poderoso consorcio que es Televisa, que ingresó al mundo del futbol con el propósito confeso de ganar dinero a través de la manipulación del sentimiento de identidad de los aficionados. Todo se inicia con el nacimiento del Club América en una fecha del que fue nombrado “Día de la Raza”: 12 de octubre de 1916. Como en muchos otros países, el América surgió en un ámbito escolar impulsado por Rafael Garza Gutiérrez y su primo Germán Núñez más el entrenador deportivo Eugenio Cenoz. El equipó surgió configurado por estudiantes y conmemorando el supuesto “descubrimiento” de América por Cristóbal Colón. Es un momento en el que el contexto del futbol es el ámbito escolar y los equipos se asociaban a la identidad institucional de los estudiantes, sobre todo, de los colegios Maristas. Es importante notar que en México el origen de la popularización del futbol está asociada a la religión católica. De hecho, el Club América actual desciende de una fusión entre el equipo América y el Colón, ambos de procedencia de colegios Maristas. El tiempo pasó: en 1956, el América-ya muy experimentado y con varios campeonatos en su vitrina-es adquirido por Isaac Bessudo, un empresario dueño de la empresa refresquera “Jarritos”. Aquí, en mi opinión, se inicia la consolidación del uso de un equipo de futbol para amasar dinero; es decir, el equipo para a ser una parte de la empresa del espectáculo. En 1960, el club América es adquirido por Emilio Azcárraga Milmo que deseaba ingresar al mundo del futbol con el mismo propósito: acumular dinero. Azcárraga Milmo comenzó contratando a jugadores extranjeros e impulsando la construcción del Estadio Azteca. Negocio e Identidad son entrelazados y se inicia un nuevo proceso. En 1961, ingresa a los escenarios del futbol un personaje central en esta historia: Guillermo Cañedo a quien Azcárraga Milmo nombró Presidente del Club América y accionista del mismo. Es Guillermo Cañedo el cerebro que hizo del equipo América lo que es hoy: una máquina de hacer dinero. Lo logró a través de un Plan Financiero que incluyó la contratación de jugadores de alto precio para garantizar que el equipo se mantuviera siempre en lo alto en todas las competencias en las que participaría, lo que a su vez, garantizaba excelentes ganancias. Además, Guillermo Cañedo planteó y planeó la masificación del futbol manipulando los sentimientos de identidad de los aficionados con el equipo convertido por la afición en un símbolo. La estrategia de Cañedo tuvo éxito arrollador. El dinero fluyó como fluyen las aguas del río Grande de Chiapa de Corzo. Se logró la contratación de grandes jugadores como Zague, Arlindo Dos Santos, Moacyr, etcétera. Además, se contrató a grandes entrenadores. Como muestra, basta un botón: Ignacio Trelles, el legendario director técnico mexicano o Alejandro Scopelli, el famoso “Conejo”. Pero el clímax del negocio se alcanzó al inventarse el “Clásico de Clásicos”, el partido América contra Guadalajara, en cuyo contexto se implicaba a la mismísima Historia de cómo se forjó la Nación en México: era remontarse a los conflictos entre la Audiencia de Nueva España y la Audiencia de la Nueva Galicia, la una con capital en la Ciudad de México y la otra con capital en la ciudad de Guadalajara. Más todavía, se confrontaban dos visiones: la cosmopolita representada por el América y la nacionalista simbolizada por el Guadalajara. Después de transcurrida una larga lista de partidos entre ambos equipos, es a finales del año de 1950 que al partido entre el América contra el Guadalajara se le empieza a llamar “Clásico”, es decir, el más importante en el futbol mexicano y el que mayores cantidades de dinero arrojaba a los bolsillos de los empresarios. Recordemos, además, que es el 31 de agosto de 1950 que se inaugura la Televisión en México transmitiendo su primera señal el Canal 4 XHTV, el vientre de Televisa. Las primeras pruebas de transmisión se habían iniciado en 1946 a través del Canal XE1GC. Antes, el ingeniero Guillermo González Camarena inventaría su propio sistema televisivo, incluyendo el color en las imágenes. El 1 de septiembre de 1950, desde la Cámara de Diputados, se transmitió por vez primera un informe presidencial: el cuarto de Miguel Alemán. En 1955 nació el consorcio Televisa y es justo en esa década de los años 1950 que la Televisión y el Futbol inician su enlace con las primeras transmisiones de los partidos. El sueño de Emilio Azcárraga Milmo de ganar dinero “vendiendo aíre” se realizó. Además, se amplió al consolidarse el futbol como el deporte de masas que es y el más popular. De aquí en adelante, TV y Futbol van unidos en México en el camino de acumular Capital. En México no se entiende la consolidación del futbol como negocio fuera de esa estrecha conexión TV/Futbol. Veamos la actualidad del negocio a nivel mundial: en el Mundial de Clubes que se lleva a cabo año con año, el Campeón se lleva 125 millones de dólares. Pero además se reparte entre los 32 equipos que participan, MIL MILLONES DE DÓLAFRES en la siguiente forma: la victoria en la fase de grupos significa 2 millones de dólares a cada vencedor; en los octavos de final, los victoriosos se llevan 7.5 millones de dólares cada uno; en los cuartos de final, el premio es de 13. 25 millones de dólares; la semifinal le significa a los ganadores: 21 millones de dólares a cada equipo; el campeón, por ese partido, se lleva 40 millones de dólares. Observando al desarrollo del futbol como un deporte convertido en negocio, resalta la contradicción entre los motivos de los aficionados y los objetivos del empresario, lo que constituye una separación entre los sentimientos de identidad del aficionado con los intereses capitalistas del empresario. Es una dualidad en conflicto. Veamos: en 2023 la poderosa FIFA (actualmente en control total de los Estados Unidos) informó un ingreso de 1, 200 millones de dólares: En este próximo Campeonato Mundial de Futbol a celebrarse del 15 de junio al 13 de julio de 2026, se repartirá entre los equipos UN MILLÓN de euros. Así que las Ciencias Sociales como la Antropología y la Sociología tienen ante sí el análisis de: A). Detallar la relación y la articulación de la masificación mundial del futbol y su consolidación como el espectáculo más productivo desde el punto de vista empresarial. Es un negocio estrechamente asociado con el avance en las tecnologías de comunicación. En México, además, esas relaciones se deben analizar a nivel regional y luego articular el ensamble nacional; B). Situar en el contexto de la Economía Política del Capitalismo a la consolidación de las identidades como mercancías en relación al futbol como negocio; C). Trazar las perspectivas del contexto del Deporte en general como lo que mantiene a las empresas televisoras, cada vez más amenazadas por los que se llama “streamings”. Es decir, la hipótesis es que la televisión se sostiene gracias a la transmisión de los espectáculos deportivos. Lo anterior no dice que desapareció el “deporte amateur” como lo demuestran los recientes importantes triunfos de los y las deportistas de México en varias competencias, incluyendo un campeonato mundial femenil en lo que se llama Flag Football (Futbol Bandera). Todo ello es cierto. Pero atención: en ese deporte también se reciben becas, una suerte de camino hacia la profesionalización y por lo tanto, al ingreso a la industria de la distracción y el espectáculo. El tiempo no dirá si esta aseveración es verdadera.
Bosques de Santa Anita, Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco. A 21 de agosto de 2025.

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