La intervención que nos hizo ver “la Cabeza Maya” y otros espacios

Cada persona significa de manera distinta los espacios públicos o los que por alguna razón son usados como tal –lo que sucede con el espacio en donde está la Cabeza Maya-. En lo particular a mí nunca me significo nada la Cabeza Maya, su intervención, por el contrario pienso que pudiera darle un significado.

En sentido estricto la cabeza Maya no era más –dijera un amigo- “un pedazo de fibra de vidrio”, pero ahora que fue intervenida se significa de manera distinta. A mí me gusta que las y los creadores intervengan nuestra cotidianidad, que podamos encontrarnos el arte en la calle, que nos los topemos de frente, que nos diga algo.

La intervención de la cabeza Maya la realizó Antonio Triana Cardozo “Cix”, un joven de la Ciudad de México que tiene varias trabajos en diferentes partes de la república.

Yo creo que la intervención nos dijo algo a todxs –lo que sea-, y puso en la mesa de debate algunos temas de fondo como:

  • ¿Qué espacios públicos tenemos?
  • ¿Qué estamos haciendo por nuestros espacios públicos?
  • ¿Qué están haciendo las autoridades por esos lugares?

A mí, por ejemplo, hay espacios de Tuxtla Gutiérrez que me encantan, me significan mucho y son lugares públicos: El Museo de la Ciudad de Tuxtla, el Centro Social Francisco I Madero, la calzada de los hombres ilustres –qué feo nombre-, el Centro Cultural Jaime Sabines y el parque recreativo Joyu Mayu. Me preocupa la situación actual en que se encuentran los cuatro primeros espacios.

El Museo de la Ciudad de Tuxtla fue uno de los lugares afectados con el sismo del 07 de Septiembre. Nos duró poco el gusto de verlo remodelado y en funciones. Pareciera que la vida se empeñara en que nademos contra corriente.  El lugar sigue en funcionamiento de manera parcial –el estacionamiento, la cafetería, sala de juntas, la tienda de recuerdos, el jardín zoque-.

Reconocemos la urgencia que hay de reconstruir las casas y escuelas, pero prolongar la reparación de espacios como el Museo de la Ciudad es algo que también juega en contra del ánimo, la economía  y la construcción de ciudadanía en un lugar como Tuxtla Gutiérrez. Todos y todas debemos de unir esfuerzos y voluntades para que volvamos a tener el Museo en funciones al 100 por ciento.

El Centro Social Francisco I Madero lleva casi dos años en remodelación. ¿Por qué su retraso? ¿Cuándo se va inaugurar? ¿Cómo va a funcionar? ¿Qué esquema de participación ciudadana se va a usar en su funcionamiento? Estas y otras preguntas ya las hice a las autoridades correspondientes mediante una solicitud de información que espero y pronto me respondan.

La Calzada de los Hombres Ilustres era tan bella. ¿Qué hicieron con ella? La llenaron de concreto, pusieron elementos que están destinados a que dejen de funcionar y terminen como basura. Tan siquiera ya cámbienle el nombre y quiten el busto de uno que otro que está ahí que ya la historia los puso en su lugar. Cada vez que paso por ese sitio  mi sentimiento que antes era de alegría, ahora es, de tristeza e indignación, sobre todo de pensar que fue con nuestros recursos públicos que se hizo la obra.

El Centro Cultural Jaime Sabines lo abandonamos todos y todas. La ciudadanía que ha dejado de ir a este lugar, y las autoridades que no han sido capaces de otorgar y/o gestionar los fondos necesarios para su remodelación. Este espacio lejos de fortalecerse como un lugar dedicado al fomento de las artes se ha ido en picada y no hay autoridad que esté preocupada por detener la caída.

Hablo de estos lugares porque son espacios que me significan, que me dicen cosas, que creo que también le hablan al oído a toda la ciudad, estoy segura que cada persona que vive en Tuxtla tiene ese sitio público que le gusta, que se siente bien, que le significa – el parque central, de la marimba, bicentenario, el zoomat, el parque de su colonia-. Nos debemos de preguntar qué hacemos por ellos, cómo ayudamos a su fortalecimiento y su existencia.

La decisión del lugar en donde nacemos es azarosa, nadie eligió nacer en tal o cual lugar, pero sí decidimos vivir en algún espacio en particular de este planeta, quedarnos ahí –al menos por cierto tiempo. Lo que hace que pertenezcamos a un espacio es lo que hacemos por construirlo, el esfuerzo que ponemos en ello. La ciudad la construimos todos y todas.

Por cierto…el solo hecho que la intervención de la Cabeza Maya nos haya hecho voltearla a ver y  nos haga poner en la mesa de debate qué estamos haciendo por los lugares que nos gustan, la instalación, entonces,  ya cumplió su cometido.

 

 

 

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