Cerdos, pollos y vacas: la industria reprueba notas climáticas
El entorno de la localidad de Yaxkukul cambió hace unos 15 años, cuando se instaló una granja porcícola en los linderos del poblado. Llegaron los malos olores y el agua contaminada. El indígena maya Juan Uc lo recuerda bien. “Empezó a oler mal. Los caminos se llenaban de lodo por las lagunas negras. Se veía cómo tiraban los desechos de la granja”, me cuenta desde algún punto de su memoria.











