La transición democrática ha generado desencantos: José Woldenberg

Por Aldri T. Flores Robles/estudiante de la Licenciatura en Comunicación de la UNACH

José Woldenberg, expresidente del Instituto Federal Electoral, reconoció el desencanto de los ciudadanos respecto a la vida democrática del país por los déficits que se han generado en este periodo de transición.

Al presentar su libro, Política y delito y delirio, en la 2ª. Muestra Internacional del Libro Chiapas-Centroamérica, dijo que es necesario atender esos déficits, que se manifiesta en varios rubros, pero en especial en la falta de un crecimiento económico constante y una mayor cohesión social que permita cerrar la amplísima brecha entre ricos y pobres.

Woldenberg explicó que el libro que presentó ayer desempolva un hecho político que prácticamente estaba en el olvido: el secuestro en 1985 de Arnoldo Martínez Verdugo, líder de la izquierda, por un comando perteneciente al Partido de los Pobres.

El acontecimiento que alcanzó notoriedad en los medios de difusión de aquel momento fue muy dramático, afirmó el académico, porque se vivió con mucha incertidumbre y por las lecturas diferentes de los partidos políticos: “para la derecha el secuestro era un montaje de la izquierda para obtener más votos, y para la izquierda el secuestro solo podía tener como perpetradores a la CIA o a los agentes del imperialismo”.w

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

José Woldeberg resaltó la figura de Arnoldo Martínez, uno de los personas más relevantes de la izquierda, por: 1) no subordinar al Partido Comunista de México a Rusia, 2) luchar para que la izquierda transitara al mundo institucional con la participación de un candidato a la presidencia de la república, Valentín Campa, aunque no tuviera reconocimiento oficial, 3) forjar una izquierda unitaria con una coalición de partidos, en un proceso unificador que culminaría con la creación del PRD, y 4) su profunda convicción democrática que lo caracterizó, sobre todo, en el último tramo de su vida.

Sin dejar de ser una obra de análisis político e histórico, Woldenberg desarrolló el texto en forma de thriller, al presentar la participación de personas que llevaron al extremo sus convicciones políticos con el secuestro de un personaje y el reclamo de un rescate.

Woldenberg explicó lo que llega a suceder cuando una persona u organización se siente con el poder de autoeregirse  como salvadores e iluminados ante la corrupción autoritaria. Precisó que aunque su obra es un thriller no es una novela, sino la reconstrucción histórica de un secuestro político.

El comentarista de la obra fue el director de la Facultad de Derecho de la UNACH, Oswaldo Chacón Rojas, quien dijo que antes de formar juristas y politólogos, había que crear ciudadanía, una labor que ha realizado de manera destacada el autor de Política y delito y delirio.

 

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