Steven Vai, virtuoso de la guitarra

Hervey Rivera

Foto: Vento de Grecale. Licencia: Creative Commons

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Cuando era adolescente, cuenta la leyenda que existía un misterioso músico que “hacía hablar a la guitarra”. Ese virtuoso es precisamente Steve Vai.

Steven Siro Vai nació en 1960 en la ciudad de Nueva York. A los 13 años tomó clases con otro genio de la guitarra: Joe Satriani; quien aun recuerda cuando el niño Steve, aunque él rondaba los 16,  se plantó frente a él sosteniendo en una mano unas cuerdas y en la otra una guitarra eléctrica, con la petición que le enseñara a colocar las cuerdas y a tocar el instrumento.  Para algunos críticos, el alumno superó al maestro. Ciertamente son estilos y personalidades distintas, el talento de ambos se puede apreciar en sus giras conjuntas denominadas G3 (3 grandes) en las que alternaron con guitarristas de la talla de: Erich Johnson, John Petrucci, Robert Fripp, Steve Morse e Yngwie Malmsteen.

Cursó estudios en la prestigiosa Berklee College of Music de Boston Massachusetts y además de Satriani, el legendario Frank Zappa fue otro de sus mentores, quien lo aceptó como segunda guitarra en su banda. La carrera de Vai comenzaba de la mano de un prestigiado músico.

Otra banda en la que Vai participó, fue “Alcatrazz”, sustituyendo al sueco Yngwie Malmsteen. Para ese momento ya había grabado (1984) su primer disco como solista: “Flex-able”. Su paso por ambos grupos como músico invitado, ya le había puesto muchos reflectores.

Con un estilo técnico impecable, un manejo frenético en el escenario y una interacción con su público, Vai se hizo de un estilo propio con la combinación de todas las técnicas para ejecutar la guitarra eléctrica, así como el uso del “pedal wah-wah” que inmortalizara magistralmente Jimmy Hendrix. Vai puede ir del jazz al rock, del blues a la música oriental o del pop al clásico. Es un músico-fusión.

A diferencia de sus compañeros guitarristas, Vai no tiene problemas  en contratarse como actor en series de televisión y en el cine. Así participó (personificando al diablo) en la película “Encrucijada” (1986), en la que compite en un duelo de habilidades con la guitarra con el actor Ralph Macchio.

Posteriormente tocó en la banda de David Lee Roth y en el grupo Whitesnake. Fue con la aparición de su segunda producción (1990) “Passion and Warfare” que alcanzó el estrellato mundial. Es un disco instrumental con 14 canciones con un complejo nivel de ejecución que complejizó aun más con su única guitarra de siete cuerdas que la mar4ca “Ibañez” le fabricó especialmente. En la portada del álbum se puede apreciar el sicodélico modelo.

Una de las cualidades de Vai es su sencillez, fundó un sello discográfico denominado “Favored Nations” en el que apoya a otros músicos, tiene un trato afable con sus seguidores y con la prensa.

Definitivamente Steve Vai no es un músico de masas. Sus conciertos son en aforos pequeños, en la ciudad de México se ha presentado un par de ocasiones en el Teatro Metropolitan, en el que su audiencia se compone de músicos en ciernes, guitarristas profesionales y aspirantes a hueseros como el que esto escribe.

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