Danza del Copotí; danza tradicional y riqueza inmaterial de los zoques de Ocozocoautla de Espinosa

El pueblo zoque es una etnia mexicana. Los zoques de Chiapas se llaman a sí mismos O’depüt, gente de palabra. Cortesía: Ocozocoautla, Tierra zoque.

*En Ocozocoautla de Espinosa, existe una gran variedad de danzas tradicionales, se practican durante diversas festividades dentro del calendario religioso zoque, algunas son de tipo ritual y otras con características evangelizadoras. Una muy peculiar es la danza de Copotí, también llamada Danza del 3 de mayo, Danza del Torito o Danza de la Santa Cruz; te´ Kopodi etse´, en zoque.


*La investigación forma parte del libro Los sonidos de nuestros pueblos: Escuchadas desde el sur.

José Alejandro Burguete Sarmiento, músico tradicional zoque, realizó una investigación acerca de la Danza del Copotí, esta se baila en grupos, de manera desordenada, con diversos vestuarios y accesorios como faldas, blusas, cabelleras, aretes, collares, máscaras o maquillaje, en algunos casos se pintan la cara con lápiz labial, los más tradicionales lo hacen con tizne o tizate.

Asimismo, añade que el tipo de baile se acompaña de dos movimientos, derecha e izquierda, con giros en diversas direcciones; se puede bailar en parejas o solo, dejándose llevar por el ritmo de la marimba o de la flauta de carrizo y tambor.

Respecto a los personajes que participan en la Danza, expone que se puede observa al torito, al toreador, a María Manuela, a los rejoneadores y a los copotíes. El vestuario que lleva cada uno es diferente.

“El torito, por ejemplo, lleva una estructura de bejuco forrada con tela, costal de ixtle y una cabeza de madera con forma de toro a la cual normalmente se le han puesto incrustaciones de cacho”, comparte.

Burguete Sarmiento, menciona que el toreador o capitán de la danza, lleva una calzonera roja, chaleco rojo, camisa de manta o colorida, sombrero de palma con flores de papel, morral de ixtle, pumpo, calcetas oscuras, huaraches, bastón color verde con punta en forma de cruz o con una bandera roja y lleva un cacho como instrumento.

El personaje de María Manuela es un hombre vestido con falda larga loreada, blusa con bordado de contado, cabellera de ixtle, con listón en trenzas, una muñeca de trapo, maquillaje en el rostro con tizne, también puede llevar el rostro cubierto con una mascarilla, describe el músico.

Los rejoneadores, son dos o más personajes, llevan ropa de manta, sombrero de palma adornado con flores de papel, huaraches, pumpo, cacho, bastón color verde con punta en forma de cruz, llevan en el rostro cruces pintados con tizne.

El investigador comparte que, los copotíes son varios personajes, llevan ropa común de campesino, con sombrero, huaraches de cuero, banderolas de color rojo, cacho, morral y pumpo. En general, son niños los que suelen desempeñar este papel, en conjunto van llamando al toro.

Entorno a la danza, se realiza al llegar a la Santa Cruz; se interpretan diez sones con flauta de carrizo de tres agujeros y tambor tradicional zoque de madera de tortugo y cuero de venado. Existen más de 26 santas cruces ante las cuales danzan, en un extenso recorrido.

Con base a lo anterior, entre las cruces más importantes están la Santa Cruz del Monte Calvario, Cruz de Peñitas, Cruz Meyapajk, Cruz Potinaz, la del barrio de la Santa Cruz; la de la Ermita Barrio Nuevo, Santa Cruz de la Lomita, Cruz Blanca o Mosmot, Cruz del Árbol, Cruz de Tsakotsok, Cruz del Venado y Cruz de Casita.

El investigador cuenta que, al momento de llegar al lugar de baile, los danzantes se presentan frente a la Santa Cruz, toman el lugar que les corresponde; se acomodan en forma de cuadrilla, en parejas de 4 a 6 columnas separadas, viendo hacia al frente de la Cruz. El toreador, se ubica frente a todos, en el extremo izquierdo, es el que da las indicaciones de los cambios en la danza.

A su vez, María Manuela y los rejoneadores se colocan a su costado; atrás de ellos se ubican los copotíes, el toro queda fuera de la danza, ya que se encuentra amarrado a un poste. En el cuarto son, este se suelta del lazo y realiza una ronda por fuera del cuadro de los danzantes.

Para el quinto y sexto son, el toro se queda fuera de la danza, pero hace desmanes, mientras todos los demás siguen haciendo el movimiento básico; en el séptimo son, los danzantes forman parejas y se toman del brazo; corren gritando “polet” en dirección de un círculo grande de su espacio, dan una vuelta y tienen que realizar tres sentones en parejas a manera de un salto, después, giran a sus direcciones como final del son.

El músico añade que, en el octavo son, los copotíes se forman en dos columnas, a la cabeza de cada columna se ubican los rejoneadores; al fondo el toreador, esperando al toro que está por fuera preparándose para embestirlo. El toreador se agacha, muestra la bandera de su bastón y los copotíes llaman su atención con el banderín, este se repite tres veces y cambian de ubicación.

Al final, todos toman al toro, en especial María Manuela, quien lo monta por la nuca y le tapa el rostro con su falda. En el noveno son, todos danzan hacia el frente y hacia atrás, todavía agarrando al toro y van diciendo un sonsonete.

“María Manuela, matate un gallo; si no tenés, andá robalo; María Manuela, matate un gallo; si no tenés, andá robalo. Decí que sí, decí que no, María Manuela me llamo yo; decí que sí, decí que no, María Manuela me llamo yo”, dice el sonsonete.

Por último, sueltan el toro y comienza el décimo son, todos forman un círculo y torean al toro, la danza finaliza cuando lo lazan en defnitivo.

Por otro lado, en la cosmovisión de los antiguos zoques, las cruces atraen a sus deidades antiguas, como Munganan, el Rayo Viejo, deidad que se transmuta en cuatro direcciones astrales. Considerando las características y las virtudes de estas deidades, señalan que este se ubica en la copa de los árboles, pero no tiene dirección ni color; es un hombre desnudo, longevo, con barba larga.

El Rayo Viejo se divide en el Rayo Verde, Rayo Azul, Rayo Blanco y Rayo Negro. El primero se ubica donde nace el sol, el segundo se ubica donde se oculta el sol; se le vincula a tormentas, al caos y el viento; el tercero, esta vinculado a la petición de abundancia, a las lluvias abundantes y a temporales, el último, se vincula a peticiones en época de sequías; su dirección es el sur, es el rayo en época de estiaje, cae sin lluvia, sin razón aparente y quema las cosechas.

Por último, los zoques enfrentan el reto de perdurar los conocimientos tradicionales, a través de la difusión y promoción constante, así como de los protocolos a la usanza del pueblo, en las que se preserven por todos los medios habituales la danza y su música.

“Considero que es de vital importancia este esfuerzo pues, aunque pueden asemejarse estas danzas y estas músicas a otras danzas y músicas zoques… forman parte de la riqueza inmaterial de los pueblos del mundo, esta es la versión que los zoques de Ocozocoautla interpretan, y es primordial darla a conocer”, finaliza Burguete Sarmiento.

Por otro lado, el pasado 31 de mayo se realizó la Danza de El Copoti en la Cruz de Monte Calvario, la cual esta ubicada en la punta del cerro del municipio de Ocozocoautla. A través de la página oficial de El Coitecote Show, podemos apreciar la danza antes expuesta, acompañado de la música de la flauta y tambores donde se ve la presencia del maestro Alejandro Burguete.

 

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