La Santa Cruz, una fiesta para la petición de lluvias y buenas cosechas

Celebración de la Santa Cruz. Fotos: portal Chiapas viajes y de Xun Pérez.

*La celebración de la fiesta de la Santa Cruz, tiene su origen en la fe cristiana.

*Esta festividad tiene el propósito de venerar la cruz como máximo símbolo del cristianismo católico: Cruz – Dios Padre, y Cruz – Espíritu Santo, pero también cumple un propósito de carácter propiciatorio: Cruz – Cristo Jesús, el Hijo dador de vida, agua y buenas cosechas.


El Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) dio a conocer que, la fiesta de la Santa Cruz se vincula con la llegada de las primeras lluvias y el inicio de la siembra del maíz. De hecho, la fiesta posee un carácter agrícola, la fertilidad y el buen logro de las cosechas.

Por ejemplo, en Zinacantán, la fiesta se inscribe dentro de la cadena de rituales conocidos como k’in krus, estos se rigen por el calendario solar.  No obstante, en el Zinacantán actual, k’in es un concepto que señala las ceremonias «ordenadas regularmente por el calendario solar anual», que se expresan a través del calendario ritual católico.

Es significativo el hecho de que las ceremonias de pozo y linaje se realicen en o cerca de la fiesta de la Santa Cruz, indicó el INPI.

Celebración de la Santa Cruz. Fotos: portal Chiapas viajes y de Xun Pérez.

Así pues, los rituales de k’in krus ayudan a diferenciar dos subdivisiones fundamentales del año natural en los Altos de Chiapas, y en general de las sociedades agrícolas mesoamericanas: la época de lluvias y seca. Los rituales dan inicio en mayo y concluyen en noviembre.

En sentido simbólico podría decirse que las ofrendas de mayo aseguran que todo esté bien en relación con los dioses que controlan la lluvia; en octubre expresan reconocimiento por la época de lluvias que termina. Pero en otro sentido, quizás más fundamental, los rituales destacan y vuelven a confirmar la distinción seca/lluvia en que el zinacanteco confía, expuso el INPI.

Los rituales K’in Krus en su nivel más concreto se orientan hacia una relación con el agua y la tierra, dos de los recursos de crítica escasez en el territorio de los altos. Sin embargo, en un análisis más profundo, creen que tanto los manantiales como las tierras pertenecen al «Señor de la Tierra», pues nada se puede usar ni tomar de sus dominios sin alguna compensación.

Además de la fiesta del 3 de mayo como parte de la secuencia ritual K’in Krus, en años de sequía algunos chamanes llevan a cabo ceremonias especiales para que llueva. Los chamanes hacen un ritual de cuatro días y una peregrinación de más de cincuenta kilómetros al centro de Zinacantán, el «Gran Cerro Joven», hermano menor del «Gran Cerro Anciano».

Después de más de veinticuatro horas de marcha, el chamán, mirando al este, ofrece velas, rezos e inciensos a los dioses que se cree habitan dentro del cerro y poseen un dominio especial sobre la lluvia.

Celebración de la Santa Cruz. Fotos: portal Chiapas viajes y de Xun Pérez.

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