¡Primavera viva!

Por Lilian Gómez Escobar y Erick Ramírez Rodas

Ha pasado el mes de marzo, ya en el final del invierno y entrando a uno de los momentos más vivos y cambiantes del año. Llega la primavera y las flores se hacen presentes mostrando sus mejores colores y sus perfumes más exquisitos, claro, para atraer a los polinizadores y así a llenar las calles, los patios y los campos con sus voces, llamando la atención de las personas para darles el mensaje de la vida, el mensaje de la naturaleza, mostrando, como todos los años, su capacidad de resurgir, crecer y de fascinar.

Mientras caminamos por Tuxtla, muchas veces no nos detenemos a ver las flores y sus bellos colores dentro de la escala de grises de los edificios, por eso hoy te compartimos un listado de los árboles más emblemáticos de esta preciosa estación del año para que así, en un tiempo libre, salgas y explores un poco más de la naturaleza que encierra nuestra propia ciudad.

Empezaremos con el Cupapé (Cordia dodecandra, Boraginaceae), un árbol muy conocido por sus frutos de olor muy perfumado, estos son de color amarillo, con el que preparamos un dulce riquísimo. Los podemos encontrar por toda la ciudad, y son distinguibles por sus bellas flores estrelladas de color naranja llamativo.

Cupapé (Cordia dodecandra; Boraginaceae) – © Ken Fern

También podemos encontrar al Guanacaste (Enterolobium cyclocarpum, Fabaceae) su nombre proviene del náhuatl “quauh” que significa árbol y “nacastl” que significa oreja.

Guanacaste (Enterolobium cyclocarpum; Fabaceae) – © Ken Fern

Los siguientes son muy conocidos por la belleza de sus flores, hablamos de la Flor de Mayo o Popojoyó (Plumeria spp., Apocynaceae) y del Matilisguate o Maculís (Tabebuia rosea, Bignoniaceae), el primero, de flores grandes y estrelladas de diversos colores (ya sean blancas, amarillas o rosadas), por el bello aspecto de sus hojas, es usada para hacer guirnaldas y en fiestas, además de que estas mismas son comestibles, cocidas con azúcar. La segunda, es conocida por su belleza que radica en los meses de marzo y abril, cuando pierde todas sus hojas y se cubre de grandes masas de flores de delicados colores que van desde el blanco al rosa pálido y el rosa purpúreo. Personalmente uno de los árboles más bellos que he visto y que me trae muchos hermosos recuerdos.

Flor de Mayo (Plumeria spp.; Apocynaceae) – © San Diego Zoo

Matilisguate (Tabebuia rosea; Bignoniaceae) – © Rolando Pérez

Para los que viven en Tuxtla, habrán de conocer o haber oído hablar del estadio de fútbol “Flor del Sospó” (Pseudobombax ellipticum, Malvaceae), aunque, en realidad ¿conocemos este árbol tan particular? De corteza lisa, verdosa y con una altura de hasta 35 mtrs, sus flores son la parte más característica, ya que son grandes y no tienen pétalos convencionales, sino que se arreglan en numerosos estambres muy largos y salientes, de color blanco en árboles silvestres y en rojos en los cultivados. Sus frutos tienen abundante algodón en su interior.  Por la forma de sus flores, estos son utilizados como adornos de casa y templos, son bellos al florecer pero carecen de hojas.

Flor de Sospó (Pseudobombax ellipticum; Malvaceae) – © Ken Fern

Uno de los árboles más reconocidos no solo en nuestro estado, sino en el país, es el Sabino (Taxodium huegelii, Cupressaceae). Es originario de México y Guatemala, Son árboles muy longevos y que fueron muy estimados por los antiguos pobladores del Valle de México por lo que es el árbol nacional de nuestro país. En Tuxtla Gutiérrez, los podemos encontrar a lo largo de todo el río Sabinal. Un aspecto que personalmente se me hace sumamente precioso de ellos es el arreglo en el que se encuentran sus ramas, cayendo de manera delicada y danzante con el viento.

Sabino, Tule, Ahuehuete (Taxodium huegelii; Cupressaceae) – © Wikimedia Commons

Y por último, pero no menos importantes, nos gustaría hablarles de dos de los más emblemáticos árboles de esta bella estación:

La Primavera (Roseodendron donell-smithii, Bignoniaceae); todo aquel que ha recorrido las calles de la ciudad se ha topado con este hermoso árbol de flores amarillas que parecen bailar con el viento, Llenando de vida todo lugar en el que se encuentre, desde nuestra concurrida avenida central, nuestros parques y a lo lejos pintando los cerros con su bello color, se vuelve una imagen inolvidable de la estación.

Primavera (Roseodendron donell-smithii; Bignoniaceae) – © Estación Biológica Chamela

Para quienes leímos los libros de texto de la escuela, recordaremos una particular historia de un árbol sin hojas y únicamente con ramas, el cual al llegar la primavera, se llenó de bellas flores de un tono lila bellísimo. Pues bien, hablamos de la Jacaranda (Jacaranda mimosifolia, Bignoniaceae), que aunque no la encontremos en nuestro estado, si la podemos reconocer de las calles de la Ciudad de México donde, al igual que la Primavera en nuestra ciudad, engalana las calles de aquel estado y de la que se cuentan distintas versiones de cómo llegaron al país, pero de lo que no nos queda duda, es de su preciosa aportación visual dándonos postales de aquellos especímenes tan bellos.

Jacaranda (Jacaranda mimosifolia; Bignoniaceae) – © San Diego Zoo

Y así, llegan los meses cálidos, y con ellos la primavera, donde esperamos que calmes un poco tu ajetreada vida y te sientes a disfrutar de las maravillas que nos da la Madre Naturaleza con estos bellos pulmoncitos del mundo.

 

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