¿Un cardenal en Tuxtla?

Pie de imagen: Macho adulto de Avispero Cardenalito (Piranga rubra) en todo su esplendor, observado en el parque Joyyo Mayu, donde es muy común. © Daniel Pineda Vera, 2019.

Por Daniel Pineda Vera

No realmente, aunque sí un pariente suyo. Esta nota no refiere a algún personaje religioso, al contrario, aquí, hablaremos sobre una de las aves migratorias más conspicuas y comunes que nos visitan en invierno, y que lo único que comparte con los cardenales que visitan el Vaticano cuando hay qué elegir nuevo Papa, es el intenso color rojo, que cubre enteramente al avecilla que hoy nos ocupa.

En alguna ocasión anterior, apareció en este misma plataforma periodística (Chiapas Paralelo), otra nota de mi autoría, sobre las aves migratorias en Tuxtla Gutiérrez (aquí, podrán accesar a ella en caso de habérsela perdido: https://www.chiapasparalelo.com/trazos/tecnologia/2019/09/visitas-invernales-las-aves-migratorias-en-tuxtla-gutierrez/), en aquella nota, expliqué un poco sobre el asombroso fenómeno de la migración en las aves, y mencioné algunas curiosidades y especies que visitan nuestra ciudad capital. Entre estas especies migrantes, mencioné a la que nos atañe el día de hoy: El Cardenalito Avispero o Piranga rubra.

El Avispero Cardenalito es un ave pequeña, de unos 17-20 cm de longitud del pico a la cola, con un cuerpo algo esbelto. Los machos adultos son enteramente rojos, destacando entre la vegetación por lo intenso de sus tonalidades; las hembras, por otro lado, son de color amarillento ocre o mostaza, uniforme; y finalmente, los juveniles machos, son idénticos a la hembra, pero comienzan a mudar sus plumas y poco a poco se tiñen de rojo, siendo frecuente ver individuos con plumaje mezclado. El pico, de color ocre grisáceo claro, es ligeramente robusto, y con una quilla a modo de «dientecillo» a la mitad del mismo. Estos pájaros residen durante el verano (donde además se reproducen) en el sur y sureste de los Estados Unidos. Posteriormente, llegando el otoño (septiembre-octubre), estas aves migran al sur, para pasar el invierno en condiciones más favorables de temperatura y recursos, visitando las tierras neotropicales, desde México, hasta el norte de Sudamérica.

Hembra adulta de Avispero Cardenalito (Piranga rubra), en el río Sabinal. © Daniel Pineda Vera, 2019.

Su nombre científico, Piranga rubra, proviene del idioma Tupí (propio de una de las etnias habitantes de la Amazonia), «Tijepiranga«, nombre que es dado a un avecilla no identificada, y del latín «ruber«, que significa rojo (quizás esto último resulte sumamente obvio en este pajarillo). Por otro lado, los nombres comunes son variados, según la región; los estadounidenses, le llaman «Summer Tanager», en primer lugar, haciendo alusión a la época del año (summer= verano) en que son abundantes por aquellas latitudes, y en segundo lugar, «Tanager», es un vocablo tomado del español «Tángara» (mismo que es tomado del Tupí, nuevamente, y que significa «bailarín» o «bailarina», y se le adjudica a pajarillos muy coloridos), que hoy en día es un género de aves propias de las zonas tropicales de América, muy coloridas y que gustan de comer frutas e insectos; antaño, el Avispero Cardenalito o Piranga rubra,  formó parte del género Tangara, llamándose Tangara rubra.

En Chiapas, se le confunde con los Cardenales (Cardinalis cardinalis), por el intenso color rojo de estas aves; y de hecho, la percepción popular no resultó muy errónea, ya que hoy en día, el Avispero Cardenalito y el verdadero Cardenal, son parientes, perteneciendo a la familia Cardinalidae. Siendo así, el nombre de «Avispero Cardenalito» le viene tanto por el parecido con esta ave roja y copetona, como por una costumbre muy interesante de esta avecilla…

Macho juvenil de Avispero Cardenalito (Piranga rubra), en el río Sabinal, nótense las manchas de color rojizo que poco a poco cubrirán enteramente a esta avecilla. © Daniel Pineda Vera, 2019.

Como el lector ya supondrá, resulta que el Avispero Cardenalito se alimenta, entre otras cosas, de avispas, ¡incluso de las enormes y atemorizantes avispas rojas «ahorcadoras»! Esto lo sabemos hoy en día, gracias a las perspicaces observaciones del gran Miguel Álvarez del Toro, quien en 1950, publicó a través de «The Auk» (revista estadounidense de prestigio, especializada en ornitología) sus observaciones sobre el ataque de una de estas aves hacia un panal, y la curiosa manera en que se las arreglaba para deshacerse de las avispas adultas, y así, poder acceder a las jugosas larvas al interior del panal. Estas observaciones no fueron algo aislado, puesto que personalmente he observado a esta especie asociada a sitios con panales y consecuentemente, con avispas en su pico, listas para ser devoradas. He ahí que el nombre de «Avispero Cardenalito» le haya quedado como anillo al dedo.

El Avispero Cardenalito puede ser observado al interior de selvas y bosques perturbados, en acahuales, en parques y jardines con árboles. En Tuxtla Gutiérrez es común, y a veces «muy común» en sitios arbolados. Quizás no sea muy fácil distinguirlo entre el follaje y las ramas, pero muchas veces, sus vocalizaciones, similares a una serie de chasquidos (puedes escucharlos entrando en este link: https://neotropical.birds.cornell.edu/Species-Account/nb/species/sumtan/multimedia/audio) los cuales podemos seguir con el oído y los ojos, y seguramente, encontraremos con éxito al Avispero Cardenalito. Visita tus parques urbanos (te recomiendo Joyyo Mayu-Caña Hueca, el Jardín Botánico, el del Oriente, el FundaMAT y otros similares), ¡seguro podrás disfrutar de convivir con estas hermosas aves!

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Fuentes Consultadas: 

1.- A Summer Tanager, Piranga rubra, annihilates a wasp nest. Miguel Álvarez del Toro (1950). En: The Auk, Vol. 67, Nº 3.

2.- Las Aves de Chiapas. Miguel Álvarez del Toro (1971, 1ª edición). Gobierno del Estado de Chiapas.

3.- A guide to the Birds of México and Northern Central America. Steve N. G. Howell y Sophie Webb (1995). Oxford University Press.

4.- Ficha de Piranga rubra. Consultado el 18 de enero de 2020, en: https://avibase.bsc-eoc.org/species.jsp?lang=EN&avibaseid=891798D9EFFE1F8D

5.- Helm Dictionary of Scientific Bird Names. James A. Jobling (2010). Christopher Helm, London.

 

 

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