Cajas de ahorro en Las Margaritas, usar el dinero como una expansión

A través del crédito pobladores y pobladoras del ejido de Veracruz, municipio de Las Margaritas, participan en la esfera del dinero. Foto: Gobierno municipal de Las Margaritas.

* Las cajas contienen dinero de la comunidad y son cuidadas por un tesorero, un secretario que guarda la llave del candado, y un vocal, que es testigo de la contabilidad y el manejo de recursos, detalló el investigador.

Por Redacción Alexandra Díaz

José Luis Escalona Victoria, investigador en el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), en la Unidad Sureste, analizó en su artículo “Dinero y crédito en poblados rurales de Las Margaritas, Chiapas”, las prácticas que conducen a la participación ciudadana en la esfera del dinero, en el ejido Veracruz, municipio de Las Margaritas.

En el ejido Veracruz, hace años se inició una práctica de préstamos con intereses que progresivamente fue teniendo éxito; se trata de contenedores de dinero hechos con madera, de distintos tamaños y con un broche para poner un candado. Son cajas de madera con un significado social, pues forman parte de “una pequeña burocracia local”, una forma de organización y participación en la esfera del dinero.

El investigador hizo un seguimiento de las cajas como parte de una investigación etnográfica del lugar, a través de consultas con las personas que ocuparon cargos entre 1985 a 2006, en la organización ejidal y a miembros de organizaciones sociales e iglesias, con el objetivo de “registrar información sobre las diversas formas de organización corporativa en el ejido” y los usos que se le daban a dichos recursos.

Escalona Victoria expresó que en el ejido Veracruz hasta antes de los ochenta, la manera en que financiaban los gastos públicos era a través de contribuciones económicas de las familias del pueblo, así como por aportes gubernamentales. Mientras que los encargados de administrar el dinero, eran las autoridades ejidales y las autoridades religiosas.

Pero para 2006, gracias al incremento de dinero en las cajas, las cooperaciones ya no eran necesarias, pues todos los gastos salían de dicho recurso.

El investigador afirmó que, si bien desde antes de la aparición de las cajas, ya existían prestamistas particulares, estos cobraban entre el 10 y el 20% de intereses por préstamo, a diferencia de las cajas que cobraban el 5%, motivo de su éxito y razón para que se hicieran más cajas.

Entre 2003 y 2006 se estableció un monto de 5 mil pesos como tope máximo de préstamo, con un 5% de interés por mes, en un plazo de tres meses y, en caso de que no se pagara en ese tiempo, se hacía un nuevo convenio por tres meses, incluyendo los intereses acumulados.

Así mismo, estos recursos eran usados para financiar los gastos de la autoridad cuando realizaba viajes a la cabecera municipal o a las oficinas del gobierno estatal pero, también para construir obras y servicios públicos.

Creación de diferentes cajas

Gran parte de los préstamos son usados para financiar viajes de jornaleros a Estados Unidos. Foto: Cortesía.

Escalona Victoria comentó que, al principio de la creación de cajas, se establecieron reglas para evitar que las deudas se multiplicaran sin control, los préstamos fueran pagados y la organización de dinero diera resultados. Y en caso contrario, cuando las cantidades acumuladas en las cajas eran considerables, repartían el dinero entre los miembros del fondo, para evitar cualquier robo.

El investigador dijo que entre 1985 y 1991 se crearon distintas cajas para multiplicar los ingresos. Primero, se creó una “caja de la garrapata” para bañar al ganado y aplicarle un líquido que eliminaba a dicho parásito, el dinero era usado para comprar el líquido y por su parte este se obtenía a través de una cuota por cabeza de ganado.

Se hizo una “caja de la cárcel”, la cual reunía las multas de las personas que eran encerradas por pelearse en la calle. Una “Caja de la carretera” en apoyo al mantenimiento de la carretera, que consistía en cobrar diez pesos a cada joven que se casara.

Otra caja llamada “Caja de la escuela” para construir un edificio escolar en donde antes había uno, pero que, por su antigüedad, fue demolido.

Una “Caja de la bocina” que reunía el dinero recaudado por un altavoz que funcionaba para dar mensajes y hacer llamadas a juntas; cuando las personas solicitaban un mensaje, debían pagar.

Escalona Victoria expresó que todas esas cajas comenzaron a hacer préstamos con 5% de interés, lo que resultó en más dinero y la creación de una “caja de contribución” donde se guardaba lo que sobraba del pago de impuestos.

En 1994 se hizo una “caja de ladrón” la cual cobraba una multa de 800 pesos a compradores de ganado robado, pero en 2004 se cerró y el dinero fue usado para cubrir los gastos de un evento en la localidad.

El investigador afirmó que durante el periodo del 2000 al 2003 se manejaban cerca de 13 cajas que sumaban un total de 303 mil pesos.

Dijo que el ejido Veracruz, parecía ser una excepción al usar estar formas de “trabajar dinero”, sin embargo, en Saltillo, su ejido vecino, aparecieron varias cajas de colectivos a partir del 2012. Con la función de solventar gastos para la comunidad y dar préstamos (sujeto a intereses) a los y las habitantes.

En la actualidad

El investigador dijo que un aspecto significativo es que gran parte de los préstamos son usados para financiar viajes de jornaleros a Estados Unidos, mismos que al pagar la deuda siguen “alimentando” a la caja.

Escalona Victoria expresó que existe una relación entre la expansión de préstamos con la migración en distintas poblaciones indígenas, pues se ha encontrado evidencia de que estas formas de participación en la esfera de dinero se han reproducido a otras partes de Chiapas, si bien no en forma de cajas, pero sí a través de “microcréditos, programas sociales contra la pobreza y el hambre e incluso sistemas de venta multinivel que impulsan otras burocracias gubernamentales y no gubernamentales, nacionales e internacionales, públicas y privadas, con lenguajes de corresponsabilidad y de autogestión”.

Comentó que el dinero tiene diversas formas de uso y para el caso de Veracruz, municipio de Las Margaritas, el dinero es una expresión, las poblaciones participan en la esfera del dinero y a través de ella se llega a la mercantilización y la proletarización.

Escalona Victoria concluyó que la historia de las cajas y el dinero habla de una transformación social, en la manera de organizarse e intercambiar bienes y servicios por dinero.

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