Nanopartículas magnéticas mejoran diagnóstico de tuberculosis pulmonar

Cristina Gordillo Marroquín, doctora en Ciencias en Ecología y Desarrollo Sustentable con orientación en Salud, Equidad y Sustentabilidad

*Gordillo Marroquín, obtuvo el grado de doctora en Ciencias con la tesis denominada “Uso de Nanopartículas Magnéticas Eléctricamente Activas para el diagnóstico rápido y de bajo costo de Tuberculosis Pulmonar en Chiapas, México”.

*El uso de GMNP son una herramienta de gran potencial para diagnosticar tuberculosis de forma rápida y segura en regiones con recursos limitados.


La tuberculosis es la segunda causa de muerte por un solo agente infeccioso a nivel mundial. A pesar de su reducida sensibilidad, la baciloscopia (BK) es el principal método diagnóstico para detectarla en países de bajos y medianos ingresos, con tasas de morbi-mortalidad por Tuberculosos (TB) muy elevadas.

En su tesis, “Uso de Nanopartículas Magnéticas Eléctricamente Activas para el diagnóstico rápido y de bajo costo de Tuberculosis Pulmonar en Chiapas, México”, Cristina Gordillo Marroquín, doctora en Ciencias en Ecología y Desarrollo Sustentable con orientación en Salud, Equidad y Sustentabilidad evaluó y estandarizó un innovador método.

Dicho método está basado en Nanopartículas Magnéticas Eléctricamente Activas biofuncionalizadas con glicanos (GMNP, por sus siglas en inglés), que llamó “Ensayo de Biodetección Colorimétrica basado en Nanopartículas Magnéticas” (NCBA, por sus siglas en inglés), para detectar Mycobacterium tuberculosis (Mtb).

Los objetivos de su estudio fueron estandarizar el uso de GMNP para la detección, captura y concentración de células de Mtb en muestras de esputo, con el fin de identificar y optimizar la concentración de Tween 80 para dispersar complejos GMNP-Mtb y facilitar la cuantificación de Mtb por microscopía.

A través de una entrevista, compartió que su investigación surgió al visitar el Laboratorio Estatal de Salud Pública, en busca de colaboración para ejecutar otro proyecto, ahí conoció a la doctora Evangelyn C. Alocilja, trabaja en la Universidad Estatal de Michigan (MSU, realizaba una presentación sobre las nanopartículas y como podrían utilizarse para detectar un mayor número de casos de tuberculosis y aplicar un biosensor.

Gordillo Marroquín quedó fascinada con la investigación y fue una sorpresa para ella saber que la tuberculosis aun existe. No obstante, Alocilja notó su interés así que la invitó a formar parte del grupo de investigación, al no saber nada sobre el tema, realizó su propia investigación y se dio cuenta de la cantidad que hay a la mano, pero que aun así se desconoce.

La Secretaría de Salud del estado pretende aumentar la búsqueda activa de casos, con el objetivo de diagnosticar, tratar y curar a las personas con tuberculosis, y así cortar la cadena de trasmisión y disminuir la mortalidad de una enfermedad que es curable si se detecta a tiempo. Cortesía: Salud Chiapas

En ese sentido, fue un reto para ella empezar con un tema que desconocía, aunado a ello estaba la estigmatización, sin embargo, se vinculó al proyecto en el 2015. En el caso de Chiapas, empezaron usando muestras de personas enfermas, pasando de los ensayos preliminares, a la operatividad de como funcionaban y estandarizar gran parte de la metodología que ha sido su mayor esfuerzo y trabajo.

De acuerdo a lo que dice la Organización Mundial de la Salud (OMS), indicó que hay al menos 1.5 millones de defunciones al año por tuberculosis, de ellos, una buena proporción es en comorbilidad con el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). Es decir, las personas más susceptibles al TB son aquellas con VIH, diabetes, infantes, e incluso hay hábitos que pueden hacer que un individuo se enferme como: fumar, el alcoholismo y el uso de drogas ilícitas.

Así mismo, la investigadora indicó que hay dos formas principales de tener la tuberculosis, pero las más estudiadas son la latente y la activa. La primera, al menos una cuarta parte de la población en el mundo la tiene.

Esto quiere decir que tienen la infección, pero que no están enfermos, pues aquellos que lo están presentan la sintomatología de la TB: tos intensa, sudoración nocturna, perdida de peso, fiebre. Esta también se presenta en otras enfermedades, lo que se le dice a los doctores y enfermeras es que sospechen de la TB, sobre todo en aquellos lugares donde es endémica, explicó la investigadora.

En promedio, cada año se identifican mil 300 casos de tuberculosis en la entidad. Cortesía: Salud Chiapas

De la misma forma, detalló que la de mayor importancia desde el punto de vista epidemiológico, es la tuberculosis activa, porque aparte de tener los síntomas es la forma en la que se puede contagiar, lo contrario a la latente.

Lo que pasa con este es que nuestro sistema inmunológico no esta tan mal y lo que hace es encapsular a las bacterias y dejarlas dentro del pulmón, no mueren todas, algunas quedan vivas en estado latente a la espera de una oportunidad de que ya no hallan defensas, salir y seguirse multiplicando, agregó Gordillo Marroquín.

En México, dijo que se tienen elevadas proporciones de casos de TB, así como en mortalidad. Para Chiapas, la situación no es mejor ni alentadora, al ocupar el 12º lugar en cuanto incidencia y el 6º en mortalidad.

Además, su lugar en cuanto a la mortalidad, señaló que tiene que ver con muchas situaciones que no solo se vinculan a la enfermedad propia, sino a las condiciones en las que viven las personas, pues es uno de los estados con los mayores niveles de marginación en el país, y de la mano esta el poco acceso a los servicios de salud en las comunidades.

El poco acceso a los servicios se vincula por la distancia o el idioma, pues las lenguas indígenas no son representadas ni facilitadas en las unidades de salud, cuando es fundamental.

Aunado a ello, están los niveles socioeconómicos reducidos, lo que deriva en que las personas no tengan una buena alimentación, por todas esas razones no pueden atenderse con facilidad en las unidades de salud o no reciben la atención adecuada, es decir, no reciben un diagnóstico, determinando que hasta el 50% de la población es diagnosticada y la otra mitad no.

Esto porque la metodología más sencilla, económica, rápida y la que se aplica en muchos países es la prueba de la baciloscopia (BK), una técnica buena desde el punto de vista operativa, pero con una reducida sensibilidad. Por ejemplo, de 10 personas que estén enfermas se detecta la mitad o menos, dejando a las demás sin diagnóstico, cada uno en alrededor de un año infectara a 10 0 15 personas más, al no recibir un diagnóstico ni tratamiento siguen enfermando a la misma o mayor cantidad de individuos, dijo la especialista.

Los esfuerzos mundiales por luchar contra la Tuberculosis, han salvado aproximadamente 53 millones de personas desde el 2000 y se ha reducido la tasa de mortalidad hasta en un 37 %. Sin embargo, los progresos en muchos países se han estancado, las metas mundiales están fuera de alcance y sigue habiendo deficiencias en la atención y la prevención de la tuberculosis. Cortesía: Centro Regional de Alta Especialidad Chiapas

Por ello, la parte fundamental en la que se centra su investigación es que, si no hay diagnóstico, no hay tratamiento y mucho menos una curación, esta última al no existir, provoca que la cadena de transmisión continúe.

La principal idea es hacer un diagnóstico mejorado, más rápido de realizar y que detecte a todos los casos. Con la BK, la principal desventaja es que necesita una elevada cantidad de bacilos en una muestra para dar el resultado positivo, con el Ensayo de Biodetección que se propone, necesitarían menos bacilos, detalló la investigadora.

Es decir, con el uso de esos ensayos es detectar un mayor número de casos de forma rápida y económica, si una BK esta en 47 pesos, incluyendo la parte operativa e insumos, con el Ensayo de Biodetección tienen una metodología más sensible, de 10 casos verdaderos positivos al menos 9 serán detectados, cada uno en 49 pesos.

No incrementa mucho el precio en comparación a el costo que implicaría que los casos detectados contagien a más personas, ya que los tratamientos para la tuberculosis son caros, son durante 6 meses, de esos al menos los primeros dos meses son de 4 antibióticos fuertes y de alto costo, subrayó Gordillo Marroquín.

Por otro lado, visibilizó que hay otras cosas que permean alrededor de los casos y que deben cambiar, una de ellas son las políticas públicas para mejorar las condiciones de vida de las personas, porque al curarlas, vuelven a regresar al lugar en el que se enfermaron, donde puede haber individuos que no han sido detectadas y vuelve esa cadena de nunca acabar.

Acerca de la satisfacción de su investigación, cree que esta tiene mayor potencial, en cuanto a la tuberculosis, la metodología desarrollada se sigue mejorando con los años. El primer logro y mayor reto fue mejorar la BK convencional un 445%.

A su vez, las nanopartículas pueden adaptarse aún más para que sean especificas de aquellas que provocan la tuberculosis y que pueda ser utilizado en un biosensor, que no han llegado a este paso, pero seria lo prometedor y se encuentra trabajando en ello actualmente.

Es crear un biosensor que nos permita detectar a las personas enfermas, realizando tamizajes en los pueblos y grandes ciudades, con ello visibilizar a las personas afectadas y brindarles el tratamiento más rápido, añadió Gordillo Marroquín.

La tuberculosis es una de las enfermedades infecciosas más antiguas y conocidas de la humanidad. Cortesía: Secretaría de Salud

La investigadora también envió un mensaje “pensar en tuberculosis”, sobre todo que la población sepa que aun existe, que afectando a una gran proporción de la población y sigue causando la muerte de muchas personas a nivel regional, estatal, nacional y mundial, al ser una enfermedad vigente.

Al personal de salud, hacerlo visible desde sus clínicas, que se sospeche de la tuberculosis porque es un paso fundamental que las personas sepan que la enfermedad esta presente y se atiendan. Así mismo, mencionó que la pandemia retraso al menos cinco años los avances que se tenían en cuanto a las metas de TB, pues se proyecta que habrá más mortalidad e incidencia ya que se dejó de ponerle atención.

Otra de las recomendaciones para este personal es que cuando tengan un caso frente a ellos, que lo vean como una oportunidad de detener la cadena de transmisión y no estigmatizar.

Respecto a los políticos, que den aportación económica para hacer investigaciones para tuberculosis y cambiar la situación en la que viven las personas. Y, a la población en general que la enfermedad existe, es contagios, pero se puede curar.

Si ven a personas con la sintomatología sugerirles que vayan a una clínica, si tienen un familiar con la enfermedad que los apoyen y se den la oportunidad de crear una red de comunicación, esto es fundamental para el apego al tratamiento, 6 meses de tratamiento es un tiempo difícil, concluyó la investigadora.

Cabe mencionar que en la actualidad, Gordillo Marroquín colabora con diferentes organizaciones civiles, entre ellos “ARTB” un grupo que formó con amigos y colegas que trabajan en pro de la TB, a través del arte buscan informar y visibilizar la enfermad y que llegue a más personas. También, coopera con el Observatorio Social de Tuberculosis.

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