Artículos publicados por: María Gabriela López Suárez

Lucrecia observó el rostro de doña Irene, no se había percatado antes que las arrugas que se dibujaban en él justamente hacían referencia a un rostro que no mostraba facciones de enojo, por el contrario, estaba marcado en él un semblante grato, de armonía con la vida.

Los surcos de la felicidad

Lucrecia observó el rostro de doña Irene, no se había percatado antes que las arrugas que se dibujaban en él justamente hacían referencia a un rostro que no mostraba facciones de enojo, por el contrario, estaba marcado en él un semblante grato, de armonía con la vida.

Bebió el último trago de té. Se quedó pensando que si el trabajo en equipo fuera como bordar no estaba tan mal, era una manera de ir tejiendo ideas y poniéndolas en orden para realizar la encomienda.

Tejiendo ideas

Bebió el último trago de té. Se quedó pensando que si el trabajo en equipo fuera como bordar no estaba tan mal, era una manera de ir tejiendo ideas y poniéndolas en orden para realizar la encomienda.

Regresó nuevamente la vista a la fotografía, sintió como si hubiera una conexión especial entre el recuerdo de las ancestras y ese aroma a copal que continuaba percibiendo

Incienso de copal

Regresó nuevamente la vista a la fotografía, sintió como si hubiera una conexión especial entre el recuerdo de las ancestras y ese aroma a copal que continuaba percibiendo

Concha López Sarasúa. Foto: María Gabriela López Suárez

Los encuentros en el caminar

Les comparto que me dejé atrapar por las obras de Concha y parte de mi interés por la cultura del mundo árabe se reforzó al leer algunos de sus textos. Sin embargo, además de su valiosa labor como escritora, uno de los recuerdos más preciados es su faceta como persona. Si he de recordar a alguien con gran amor y alegría por la vida es a Concha.

Hace muchísimos años, en las lejanas tierras de Oriente, hubo un rey llamado Shariar, amado por todos los habitantes de su reino. Sucedió sin embargo que un día, habiendo salido de cacería, regresó a su palacio antes de lo previsto...

Tilín  tilín

Hace muchísimos años, en las lejanas tierras de Oriente, hubo un rey llamado Shariar, amado por todos los habitantes de su reino. Sucedió sin embargo que un día, habiendo salido de cacería, regresó a su palacio antes de lo previsto…

Desde que llegó, Priscila se puso a ayudar en las labores de la casa, disfrutaba dar de comer a las gallinas. Ozías le había mostrado algunos tips de cómo hacer para no tenerles miedo a que le picaran, así se sentía más segura y ya se animaba a realizar la labor solita.

Entre flores y piedritas

Desde que llegó, Priscila se puso a ayudar en las labores de la casa, disfrutaba dar de comer a las gallinas. Ozías le había mostrado algunos tips de cómo hacer para no tenerles miedo a que le picaran, así se sentía más segura y ya se animaba a realizar la labor solita.