Danzar al compás del viento
La danza se detuvo, el viento se había ido por unos momentos. Orquídea abrió lentamente los ojos, agradeció al árbol ese bello regalo.
La danza se detuvo, el viento se había ido por unos momentos. Orquídea abrió lentamente los ojos, agradeció al árbol ese bello regalo.
«… déjame vivir libre, libre como el aire… me enseñaste a volar y ahora me cortas las alas…»
Sin apartar la vista hacia el horizonte, se quedó contemplando la colina que iban subiendo y el juego de sombras que hacía la luz con los coches que iban antes del camión. Ya estaba cerca de su destino.
Esther repasó en su mente la lista de pendientes que tenía en las dos últimas semanas del año. Se quedó asombrada, tantas cosas por hacer, en tan poco tiempo.
Como por acto de magia, al cabo de unos 5 minutos llamaron a turno a don Augusto. El rostro de Ernestina mostró un gesto de alivio. Siguió distraída con el celular mientras su papá estaba en la cita médica. Venía la segunda etapa de espera.
Socorro no pudo articular palabras, sintió varios nudos en la garganta. Se acercó a Rosario y la abrazó fuerte. A lo lejos se asomó la tía Bertha, quien con paso lento avanzaba hacia ellas.
A todas las generaciones, amantes de la poesía. No recuerdo cuándo fue mi primer acercamiento a la poesía. Lo más probable fue en la educación formal; la educación en casaimentó mi interés por la literatura de cuentos, leyendas, novelas. Lo que si tengo claro es que desde la secundaria me gustaba escribir, frases sueltas, reflexiones y en el bachillerato comencé a hacer intentos de poesía, con rimas. Es en la etapa universitaria cuando de nuevo tuve acercamiento con la poesía; al ingresar a la licenciatura se ofertaron talleres distintos, los días sábados. No sabía por cuál decidirme, así que asistí […]
Llegó a su oficina, abrió la ventana que daba a la calle, prefería que el espacio se iluminara con luz natural, hasta donde fuera posible.
Como en una bella pintura, el azul se apreciaba degradado en sus distintas tonalidades, desde el más intenso hasta el tono más claro, además se fusionaba con un intenso color naranja y en la parte más alta se dejaba contemplar la luna, en forma de uña, como haciendo un guiño.