Aumenta la desigualdad y la pobreza laboral para mujeres, población indígena, trabajadoras y trabajadores informales y del hogar en el primer trimestre de 2021: CONEVAL

Aumenta la desigualdad y la pobreza laboral para mujeres, población indígena, trabajadoras y trabajadores informales y del hogar en el primer trimestre de 2021: CONEVAL

Durante el primer año de la pandemia por COVID-19, el precio de la canasta alimentaria en México aumentó hasta 65.31 pesos, mientras que, los y las trabajadoras perdieron 92.46 pesos de su ingreso mensual. Eso provocó que la pobreza laboral incrementara 3.5% y afectara a 36.4% de la población total. Entre las personas más perjudicadas están quienes se dedican al trabajo informal, realizan labores del hogar, las mujeres y la población indígena.

Por Ximena Torres en Zona Docs

Fotografía por Christian Cantero

En el primer año de la pandemia por COVID-19 México se convirtió en un país con mayor pobreza y desigualdad laboral de la que ya padecía antes, según la información referente al tema, que el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) presentó el pasado 18 de mayo de 2021.

El informe del CONEVAL realiza una revisión y comparación entre el primero trimestre (de enero a marzo) de 2020, antes y durante los primeros casos de COVID-19 en el país, y los mismos tres meses del 2021. Para ello, utiliza los datos recolectados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

Entre los primeros resultados destaca que las personas que se encuentran en una situación de pobreza laboral, es decir, la población que mensualmente gana menos dinero de lo que cuesta la canasta básica alimentaria, aumentó 3.8%.

Mientras que, en 2020, 35.6% de los y las mexicanas pertenecían a este grupo, en 2021 este porcentaje aumentó a 39.4%.

En los espacios urbanos el incremento de este tipo de pobreza fue mayor (4.8%) que en el ámbito rural (0.9%), aunque los porcentajes de población total afectada son mayores para quienes viven en el campo con 48.9%, que en la ciudad con 36.4%.

La pobreza laboral en aumento también se hizo presente en 26 de las 32 entidades federativas. Entre ellas está Jalisco, en donde la población que se encuentra en dicha situación precaria aumentó el 1.5% para llegar a conformar el 24.5% del total. Sin embargo, la Ciudad de México tuvo el mayor incremento con 14.9%.

El CONEVAL explica que la incapacidad para sostener los gastos más básicos se debe a otras dos tendencias estadísticas: el aumento de los precios de la canasta alimentaria y la disminución de ingresos que reciben las personas en sus trabajos.

El primer punto se mide con la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI), que es equivalente al precio de la canasta alimentaria y, por lo tanto, la cantidad mínima absoluta de dinero que una persona necesita al mes. Esta medición, así como la Línea de Pobreza por Ingresos (LPI), que también incluye la canasta no alimentaria, sirven para identificar a la población menos favorecida de la sociedad según el CONEVAL.

En 2021 la LPEI aumentó 3.7% en zonas urbanas y 4.0% en zonas rurales con respecto a un año anterior. Es decir, la canasta alimentaria urbana paso de $1, 676.58 pesos en 2020 a $1, 741.89 en 2021. La rural costaba $1, 278.35 pesos y ahora su precio es $1,326.23 pesos.

Contrario a esos aumentos, los y las mexicanos ganaron $92.46 pesos menos en 2021 comparado a lo que obtenían en marzo de 2020. Es decir, el ingreso laboral per cápita (la suma de dinero ganado por toda la población, dividida entre todos ellas y ellos) pasó de $1, 919.84 a $1, 827.39.

A escala estatal, 23 estados también experimentaron una disminución. En los nueve restantes, asegura el CONEVAL, sucedió lo contrario. Entre ellos Jalisco, donde el ingreso laboral aumentó 0.9%.

El CONEVAL también destacó que la población más vulnerable o la que menos tenía, fue, al mismo tiempo, la que más perdió. Y es que el Consejo Nacional divide a la población en cinco quintiles de ingresos. En el primero agrupa a las personas que menos dinero ganan y en el quinto a quienes más.

Durante el primer año de la pandemia el primer y segundo quintil fueron los que registraron mayores disminuciones de ingresos: 40.8% y 11.5% respectivamente. Por otro lado, la población con mayores ingresos solo perdió el 1.5% de sus ganancias.

Otro dato que de igual manera muestra una mayor precariedad en el trabajo, es el aumento de salarios bajos. Mientras, el grupo de personas que gana menos de un salario mínimo creció 3%, quienes perciben dos o hasta tres salarios disminuyó 2.7%.

Además de las dificultades ya mencionadas, el informe trimestral anuncia que 2.1 millones de personas perdieron su empleo. Por tipo de establecimiento los más afectados fueron los micronegocios con 0.8 millones de pérdidas.

Grupos en condiciones vulnerables

Entre los grupos de población que son más vulnerables, el CONEVAL reconoce a los y las trabajadoras informales. Los ingresos entre ellos y ellas disminuyeron 1.6% para 2021, mientras que, las ganancias de quienes laboran en la formalidad aumentaron. Las actividades donde las personas perdieron más dinero fueron el transporte, comunicaciones, correo y almacenamiento.

La brecha de ingresos entre mujeres y hombres disminuyó $228.05 pesos respecto a 2020. Sin embargo, los hombres aún ganaban $856.64 pesos más que las mujeres hasta marzo de 2021.

En los municipios con presencia de personas indígenas se gana menos de la mitad que en donde no habitan comunidades originarias: $2, 173.14 frente a $4, 619.90 pesos respectivamente.

13.4% de los y las trabajadoras domésticas perdieron su empleo durante la pandemia. De las 2.0 millones de personas que quedaron, 14.2% viven pobreza laboral.

Por último, se resalta el ingreso laboral según rangos de edad, pues la población de entre 30 a 64 años recibió 1.3 veces que los jóvenes menores de 29 y 1.5 veces más que los adultos mayores de 65.

Los primeros signos de recuperación

Las estadísticas presentadas son consecuencia del impacto generalizado de la emergencia sanitaria por COVID-19 y de las medidas adoptadas para mitigar la contingencia. No obstante, después de las “contracciones económicas” CONEVAL informa sobre “los primeros signos de recuperación”.

El primero es el Indicador Global de Actividad Económica, que de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) cambió de –8.2% en el tercer trimestre de 2020 a –4.1% hasta finales del mismo año.

También se muestra una recuperación en el número de trabajadores y trabajadoras registradas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). En diciembre de 2020 se recuperaron 137 mil 423 empleos y hasta marzo del 2021 otros 114 mil 564.

El CONEVAL es un organismo gubernamental autónomo que, entre otras labores, tiene como responsabilidad medir la pobreza para la construcción de políticas públicas y programas de desarrollo social.

Aquí puedes consultar el informe trimestral de pobreza laboral del CONEVAL:

https://www.coneval.org.mx/Medicion/Paginas/ITLP-IS_resultados_a_nivel_nacional.aspx

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