Nicaragua y el exilio de jóvenes activistas. Primera parte

Foto: Cortesía

Por Carlos J. Gómez[i]

Después de 5 meses del comienzo de una larga jornada de protestas en Nicaragua, el país enfrenta una profunda crisis en materia de derechos humanos. Al mes de agosto, cifras oficiales registraron 197 personas fallecidas en el marco de las protestas,[ii] al tiempo que otros organismos presentan cifras más elevadas, la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) estima más de 400[iii] y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) suma 317.[iv] Asimismo la ANPDF denuncia que al mes de agosto 718 secuestros perpetrados por grupos parapoliciales, de los cuales 595 aún se mantienen desaparecidos. A esta lista se suman cientos de heridos, encarcelados, torturados, despidos injustificados y exiliados.

Cabe recordar que las protestas comenzaron tras una serie de reformas aprobadas, el 16 de abril, al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) con el objetivo, según las autoridades, de fortalecer el sistema de pensiones mediante la distribución de responsabilidades entre las empresas y los trabajadores, evitar la privatización del servicio prestado a los beneficiarios, mejorar la atención médica para todos y garantizar la seguridad social para la población.[v] Las polémicas reformas fueron canceladas días más tarde por el gobierno de Ortega. Sin embargo, las protestas incrementaron, alimentadas por la participación estudiantil.

Como es de esperarse, las explicaciones en torno a estas jornadas de protesta son múltiples, y revelan una polarización entre aliados y opositores entre la población en torno al gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) que se ha acentuado en los últimos años, y que se traslada hacia los partidos de izquierda de la región, dirigentes políticos e intelectuales de América Latina[vi] Por un lado, están quienes ven en las protestas una expresión más del histórico intervencionismo estadounidense,  con el objetivo de bloquear un gobierno legítimo, cuyos éxitos han sido palpables en diferentes indicadores sociales, y, por otro lado, quienes piensan que las reformas al INSS fueron solo la gota que derramó el vaso de agravios, producto de un gobierno autoritario que experimenta un fuerte retroceso democrático, y que no ha tenido ni la capacidad ni la voluntad política de reconocer a los opositores como interlocutores legítimos.

Más allá de tal polarización que generalmente deriva en descalificaciones, resulta fundamental “mapear” algunas de las consecuencias de todos estos acontecimientos. Una de éstas es la diáspora de miles de personas que han salido del país en diferentes direcciones. En unos casos, los espacios a donde se dirigen constituyen una ruta relativamente novedosa, como en el caso de la frontera sur de México[vii]; en otros casos, se dirigen a lugares donde existe una larga historia de flujos migratorios, como es el caso de Costa Rica. En este último caso, existen vínculos estrechos que, sin embargo, se tensan en el actual contexto costarricense.

Semanas antes de que diera comienzo la serie de protestas en contra del “combo fiscal” promovido por el ejecutivo costarricense, se presentó una manifestación abiertamente xonofóbica. El 18 de agosto, cientos de personas que portaban símbolos nazis y armas blancas, lanzaron consignas en contra de la población nicaragüense en la Plaza La Merced y otros espacios de San José. Estas manifestaciones terminaron en disturbios y 44 personas fueron detenidas. Días más tarde, se suscitaron pronunciamientos y acciones anti-xenofóbicos de diferentes actores políticos y sociales que reivindicaron el vínculo histórico de solidaridad ente Nicaragua y Costa Rica.[viii]

Los flujos de nicaragüenses  en Costa Rica son difíciles de contabilizar con precisión, pero según datos de la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) hasta junio se contabilizaron más de 23 mil solicitudes de refugio de nicaragüenses, lo que ha llevado a que el gobierno de Costa Rica apruebe —con ayuda del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados— una serie de políticas para acoger a los refugiados y perseguidos políticos de Ortega. El 23 de agosto se creó un protocolo para el manejo de atención integral de flujos migratorios extraordinarios en el que participan 30 instituciones públicas y 7 organizaciones internacionales. Entre los ejes de acción se encuentran: garantizar la seguridad pública, laboral, sanitaria y educativa; y reforzar los controles fronterizos, mayor coordinación entre diputados, alcaldías, iglesias y sociedad civil.[ix]

Estas cifras pueden ser engañosas porque no incluyen a la población que está cruzando por puntos ciegos de la frontera e incluyen a las personas que llevan años en Costa Rica y que por alguna situación no habían solicitado u obtenido el estatus de residente legal en el país. Según la DGME, el 80% de estas solicitudes son de personas que llevan viviendo varios años en Costa Rica, y que no pueden considerarse como refugiados. Más allá de los números oficiales, lo cierto es que se está suscitando un desplazamiento mayor de personas nicaragüenses al territorio costarricense. Se trata de jóvenes estudiantes que salieron de su país debido a la actual coyuntura, donde ser joven representa ser blanco potencial de la violencia,  más aún para quienes han participado alguna vez en las protestas.

En esta ola migratoria, varios son los jóvenes activistas han llegado Costa Rica, esperando que haya un mejor momento para poder volver a casa o para hacer planes en territorio tico. Algunos son activistas que desde adolescentes han enarbolando diferentes causas, adscribiéndose al movimiento feminista, el movimiento por la diversidad sexual, el movimiento ecologista y los movimientos en defensa del territorio, los cuales se han plantado críticos al gobierno de Ortega. Estos activistas han sido intimidados, privados de su libertad arbitrariamente, criminalizados, amenazados o torturados.

El desplazamiento de estas personas plantea nuevos y numerosos desafíos. A los jóvenes recién llegados los coloca en una condición complicada, por los tiempos tan largos que demoran en dar respuesta a las solicitudes de refugio y la imposibilidad de laborar que esto conlleva. Al gobierno le corresponde desplegar acciones para cumplir con los compromisos contraídos y dar respuesta a las demandas básicas de vivienda, salud, atención psicosocial y educación de los recién llegados, siendo esta última particularmente importante porque es probable que muchos sean los jóvenes que aspirarán a matricularse y concluir una licenciatura en la universidad pública. A la sociedad costarricense se le plantea el desafío de luchar contra la xenofobia, los mitos y los prejuicios que se han exacerbado y colocado de manera violenta en el espacio público.

El exilio de jóvenes nicaragüenses es algo que debe colocarse hoy en la palestra de todos los gobiernos involucrados, anteponiendo un horizonte ético que coloque en el centro la vida, más allá de las ideologías políticas. En Costa Rica, al momento de cerrar la redacción de este texto, el tema migratorio ha perdido centralidad por la conflictividad abierta en el movimiento nucleado por los sindicatos de trabajadores, pero continua siendo vigente, con posibilidades de violencia en contra de los nicaragüenses, sobre todo porque en Nicaragua los escenarios están cargados de mucha incertidumbre.

[i] Integrante del Observatorio de las Democracias: sur de México y Centroamérica.

[ii] https://www.infobae.com/america/america-latina/2018/08/07/el-gobierno-de-nicaragua-fija-en-197-los-muertos-en-las-protestas-y-ataca-a-entes-humanitarios/

[iii] https://www.laprensa.com.ni/2018/07/27/nacionales/2453364-cifra-de-muertos-por-la-represion-en-nicaragua-sube-a-448-segun-la-anpdh

[iv] http://www.jornada.com.mx/ultimas/2018/08/02/cidh-eleva-a-317-cifra-de-muertos-en-nicaragua-1928.html

[v] https://www.telesurtv.net/telesuragenda/gobierno-reforma-seguro-social-inss-nicaragua-20180420-0058.html

[vi] https://www.naiz.eus/eu/iritzia/articulos/la-izquierda-despues-de-nicaragua

[vii] https://www.chiapasparalelo.com/noticias/chiapas/2018/08/nicaragua-la-nueva-diaspora/

[viii] http://lanuevaprensacr.com/numeros-versus-mitos-la-migracion-nica-en-costa-rica/

[ix] La Nueva Prensa, agosto de 2018.

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  1. Nicaragua y el exilio de jóvenes activistas. Primera parte – Observatorio de las Democracias: sur de México y Centroamérica - 27 septiembre, 2018

    […] [v] https://www.telesurtv.net/telesuragenda/gobierno-reforma-seguro-social-inss-nicaragua-20180420-0058.html […]

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