Luz… en el atardecer

Foto: Mario Robles

Era una tarde cálida en la que, como de costumbre, Rita solía levantar las flores de mayo que caían en el patio de su casa. Le gustaba verlas como alfombras en el piso; también le agradaba hacer guirnaldas con ellas para decorar los retratos de los integrantes de su familia que habían partido.

En esa tarea estaba cuando su vecina Lolita le compartió la buena nueva: ¡Ya hay luz en la calle! Rita le agradeció y rápidamente se dirigió a la puerta de la casa. Ciertamente estaban colocadas y prendidas varias lámparas que desprendían luz blanca.

Rita se quedó contemplando las nuevas lámparas, hizo una especie de recordatorio. Había olvidado cuánto tiempo la calle no tuvo iluminación. Después de unos segundos asomó a su mente la respuesta, casi una década.

-¡Wow! ¡Tantos años sin luz en esta calle ubicada en el centro! ¡Ya era justo y necesario que las autoridades colocaran las lámparas! ¡Vaya que ha volado el tiempo!- dijo para sí misma.

Echó un vistazo con detenimiento, ¿qué había cambiado? ¿Qué hallaba de nuevo? Nadie transitaba por la calle en ese momento. Para ella el tiempo se había detenido esos instantes; observó las casas, edificios cercanos y por otro lado el paisaje natural, que por cierto, era hermoso. El cielo en tonos naranjas, la luz de la tarde se imponía sobre la luz blanca de las lámparas nuevas. El trinar de las aves que buscaban  su madriguera ambientaba el paisaje sonoro.

Fijó su vista en el horizonte, la calidez del cielo trabajo a su mente distintos recuerdos en esa década. Las anécdotas con los seres queridos que ya no estaban, las bromas con sus tíos, los vecinos que habían vivido y no estaban más. En fin… las añoranzas del ayer que se había esfumado entre penumbras en la calle y ahora, en una tarde sin previo aviso la luz blanca estaba presente como si jamás se hubiera ausentado.

Sin duda ese momento fue especial,  le hizo recordar que así como una década se pasa volando, se va la vida en un abrir y cerrar de ojos, he ahí la importancia de vivir cada instante… inolvidable  hermosa tarde de verano aquella en la que Rita observó en la calle la luz… en el atardecer.

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