Hablando de futbol

Durante esta encerrona hay sucesos relacionados con el deporte que son notables. En el futbol mexicano se creó una liga virtual a través de videojuegos con lo que se pretende mantener la atención de los aficionados. Pero lo más notable es la desaparición de la liga de ascenso, lo que confirma el dominio de los intereses empresariales sobre un deporte que más bien pasó a espectáculo. En ese sentido y quizá desde el Estado Mexicano, debería pensarse en otra liga dirigida a los aficionados interesados en disfrutar del juego. En tal clase de liga las Universidades tendrían un papel central para organizar una liga competitiva, con imaginación, que atrajera a las multitudes. Por supuesto, eso no sucederá. En México las Universidades y las Instituciones de Educación Media Superior y Superior en general, no tienen la organización que exhiben los Estados Unidos en torno al deporte. Es ampliamente sabido que en el vecino país del norte, desde la escuela secundaria, los colegios y hasta las Universidades, la práctica del deporte está organizada de tal manera que forma parte importante de la vida estudiantil y universitaria en general. Son esas ligas estudiantiles las que configuran las canteras de las que se alimenta el deporte-espectáculo. La asistencia a los encuentros universitarios del deporte que sea, son multitudinarias, porque están asociadas a algo fundamental en el ser humano: el sentido de pertenencia, la identidad. Defender los colores de la escuela o de la Universidad se convierte en un acto colectivo, masivo, que no sólo está en manos de los deportistas, sino de la comunidad de identificación. Por eso las asistencias a los partidos juveniles amateurs son masivos.

Los juegos olímpicos defendieron por largos años el espacio para la práctica del deporte por el deporte. Pero se acabó. Las olimpiadas cayeron en manos de los negociantes y con ello se mató su espíritu. Ahora son un gran negocio en el que participan deportistas pagados, profesionales. Los trucos y trampas en esos torneos están a la vista de millones de aficionados, pero nada pasa, porque el dominio de los financieros es total. El negocio de una olimpiada es de tal proporción, que el país que logra ser sede tiene que apoquinar cantidades ingentes de dinero para lograrlo. Por eso, en esta encerrona mundial, los grandes negociantes del deporte están muy nerviosos. Además, las redes mundiales del deporte profesional, en las que destacan las del futbol, mueven tales cantidades de dinero que implica a miles y miles de industrias y ocupaciones aledañas. La derrama de dinero que en México dejan los juegos de futbol durante los fines de semana, es de tal importancia, que en este momento las presiones para que se reanuden los partidos debe ser fuerte. Aunque con los estadios vacíos, porque es sabido que los aficionados verán los juegos desde la encerrona, en donde estén, a través de la T.V, las computadoras o los teléfonos celulares y por supuesto, los anuncios publicitarios pagan los altos costos que se cobran por publicidad, lo que permite sacrificar la taquilla.

Precisamente esas consideraciones millonarias son las que explican la desaparición de la liga de ascenso en el futbol. No importa dejar en la inopia a jugadores, equipos técnicos, trabajadores de múltiples tareas, si con ello los grandes capos financieros se siguen llenando los bolsillos. Con claridad, vimos de qué se trata con el caso de los cafetaleros de Tapachula que ganaron en buena lid el campeonato de la liga de ascenso y con ello, el derecho para jugar en la liga MX. Sólo que se les exigió pagar 123 millones de pesos para poder ocupar el lugar que les correspondía. En las actuales circunstancias se aprovecha la encerrona, la total atención en la pandemia, para alterar y cambiar la liga de futbol hacia horizontes que reditúen aún más a los financieros.

Sobre el futbol y sus submundos hay mucho que decir y se está diciendo. Por lo pronto, recomiendo ver la serie Puerta 7, en NEXFLIX, que describe sin pelos en la lengua (o más bien en la fotografía) como funciona ese mundo subterráneo en el que se mueve el futbol actual. Club de Cuervos no está mal, pero cae en los vicios de las telecomedias de televisa. Así mismo, la serie Un Juego de Caballeros narra con exactitud el paso del futbol amateur al profesional, los conflictos entre trabajadores y capitalistas con el futbol en medio. Además, viendo y reflexionando estas series, el aficionado al futbol pasará mejor la encerrona y tendrá elementos para entender a ese mundo  de tinieblas que es el futbol actual.

Ajijic, encerrona 2020. Ribera del Lago de Chapala, 26 de abril.

P.D. En próximo texto comentaré algunos de los libros más interesantes que se han escrito recientemente sobre futbol. Una revista de alto prestigio académico está preparando un número dedicado al análisis del futbol. Al momento de estar disponible, proporcionaré los datos.

 

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