Respetar y cuidar la vida

Vecinas, vecinos y visitantes de los parques Joyyo Mayu, Tuchtlán y Caña Hueca, compartieron ideas para mejorar la calle. Foto: Yessica Morales

#MenosPuentesMasCiudad

Sonia revisó el calendario, quería confirmar la fecha en que había dicho a René, su hijo y a Juliana, su sobrina, de 10 y 11 años, que los llevaría al parque a montar bicicleta. El fin de semana había llegado, le llamó a Belén, su hermana, para que dejara ir a Juliana al paseo.

El domingo Sonia y René se levantaron tempranito, acomodaron en el coche la bici de René, sus botes con agua y luego pasaron por Juliana, quien vivía a un par de cuadras y los esperaba con ansias. Subieron la bici de Juliana al auto. Belén los saludó y despidió deseando que se la pasaran muy bien.

—Buenos días Juli, ¿cómo estás? Ya te hicimos madrugar en domingo —dijo Sonia.

—¡Hola tía Sonia! ¡Hola René! No te apures, ya contaba los días para que fuera la salida.

—¡Hola Juli! Ahora si podremos dar muchas vueltas en la bici, a ver cuántas vueltas aguantamos.

La ciudad estaba sin tráfico, eran las 7,30 de la mañana. El clima daba pinta que iba a ser caluroso ese día.

En el camino hicieron una parada, pasaron a comprar jugo de naranja con doña Chofi, quien vendía jugos a la entrada de la colonia donde vivían. Sonia se estacionó y bajó por los jugos.

—Buenos días doña Chofi, ¿cómo le va?

—Buen día señora Sonia. Aquí ya lista con la venta, ¿cuántos jugos  y de qué sabor quiere? Hoy tengo de naranja, zanahoria, betabel y toronja.

—Por favor, quiero tres, de naranja.

Sonia compró los jugos, se despidió de doña Chofi y regresó al auto para continuar rumbo al parque. En el trayecto había señalamientos de ir más despacio, Sonia observó la maquinaria trabajando para excavar. No tardó en darse cuenta que buena parte de lo que estaban excavando tenía como vecinos a una hilera de árboles que, sin duda, no tardaban en ser derribados.

—¿Oye mamá qué van a construir acá? ¿Por qué hay tantas máquinas?

Antes que Sonia pudiera responder, Juliana preguntó,

—Tía, ¿y esos arbolitos de allá los van a tirar? Son muchos, ¿verdad?

Sonia les explicó que en la ciudad había proyectos para construir puentes, y desafortunadamente, en muchos de esos proyectos el cuidado y respeto a la naturaleza no estaba contemplado, ni tampoco las afectaciones que eso podría causar a la población. Juliana y René escuchaban con atención. Mientras iban pasando por un puente les compartió que años atrás ahí había muchos árboles que fueron derribados para construir sobre ese espacio el puente. Como parte del resultado ahora el clima era más caluroso al haber menos árboles y más asfalto. Además de que los espacios con áreas verdes cada vez eran  más pocos.

Cuando llegaron al parque ya eran alrededor de las 8,30; bajaron las bicicletas y botes con agua. Sonia se acomodó en el pasto donde un árbol de matilisguate le brindaba una confortable sombra y además le permitía observarlos mientras rodaban bicicleta.

Al alejarse observó cómo René y Juliana se apresuraban con entusiasmo para montar sus bicicletas. Respiró profundo y pensó qué afortunados eran por contar con esos espacios rodeados de naturaleza. Sin embargo, eso también implicaba cuidar los parques, los árboles, la fauna que habitaba esos espacios, y para ello la organización y movilización ciudadana era esencial porque también significaba respetar y cuidar la vida.

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