A 49 años de la fundación del Departamento de Antropología de la UAM-Iztapalapa

En 1974 se fundó la Universidad Autónoma Metropolitana con tres Unidades situadas en Iztapalapa, Xochimilco y Azcapotzalco. Respondía así el Gobierno de México de aquellos años a los sucesos de 1968, tratando de aminorar los resultados del Movimiento Estudiantil abriendo nuevos espacios universitarios. El Departamento de Antropología de la UAM-Iztapalapa se fundó en 1975, a un año de fundada la Universidad que ya cumple 50 años de vida. En mi caso, estábamos terminando el Proyecto de Investigación en los Altos de Jalisco y parte del equipo que trabajó en esa región estaba en plena redacción de sus tesis de licenciatura y en el caso de nuestro recordado amigo Gustavo del Castillo Vera su tesis de Doctorado a presentar en Austin, Texas. Nos preparábamos una parte de aquel equipo a iniciar un trabajo de larga duración en la región de la Laguna, en el Norte de México, a instancias del Director General del CIS-INAH (Centro de Investigaciones Superiores del Instituto de Antropología e Historia) el antecedente institucional del actual Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), que en aquel entonces era Ángel Palerm. Sucedió que el notable filósofo Luis Villoro Toranzo solicitó a Palerm la fundación de un Departamento de Antropología que estaría instalado en la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la UAM-Iztapalapa. Palerm respondió inmediatamente al llamado de Villoro y nos convocó a José Lameiras Olvera, Roberto Varela Velázquez, Juan Vicente Palerm y Andrés Fábregas Puig, para trabajar en el diseño de dicho Departamento. Los dos primeros colegas ya no están en este mundo, Juan Vicente Palerm vive en los Estados Unidos y es activo en apoyar a la población de origen latino, principalmente mexicanos, en sus estudios superiores, y en mi caso, soy investigador de tiempo completo en el CIESAS, Unidad Occidente con sede en Guadalajara. El Departamento de Antropología de la UAM-Iztapalapa nació en 1975, y los cuatro antropólogos mencionados se encargaron de los primeros cursos. El Diseño del Programa nos llevó varios meses de ricas discusiones. Los cuatro veníamos de muy diversos orígenes académicos: José Lameiras y yo, egresados de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), con estudios de posgrado en Alemania Pepe Lameiras y en Nueva York en mi caso, pero ambos habiendo cursado Seminarios en la Escuela de Graduados de la Universidad Iberoamericana, fundada por Ángel Palerm y Carmen Viqueira en la Ciudad de México. En el caso de Roberto Varela se trataba de un antropólogo formado en Francia con fuerte influencia del estructuralismo además de haber sido sacerdote jesuita; y Juan Vicente Palerm, formado en los Estados Unidos y en España con fuerte influencia de su padre, Ángel Palerm. Todos cursamos seminarios en aquella Escuela de Graduados de la Iberoamericana que nos sirvieron de preámbulo para continuar en diferentes universidades el Doctorado en Antropología. Para decirlo en breve, el Programa de Estudios lo concebimos, bajo la influencia de Ángel Palerm, con una columna de cursos de historia de la antropología, otro de teorías más los cursos optativos y lo que llamamos áreas de especialización. El ciclo total se concibió en semestres hasta hacer un total de cuatro años. El primer egresado de este Departamento de Antropología fue Claudio Lommnitz, en la actualidad uno de los antropólogos latinoamericanos más importantes trabajando en la Universidad de Columbia en Nueva York. Es miembro del Colegio Nacional.  De ese Departamento han egresado antropólogos y antropólogas como Ana Paula de Teresa, Federico Besserer, Jorge Acevez, Luis Aboites, Antonio McGregor, Antonio Higuera Bonfil, José Tappan Merino, Teresa Ejea Mendoza, Cecilia Sheridan, Eva Jaber Rafful, Luz del Carmen Vallarta Vélez, y varias generaciones más. No es exagerado afirmar que a 49 años de su fundación el Departamento de Antropología de la UAM-Iztapalapa es uno de los centros formadores de profesionistas en antropología más importantes en América Latina y El Caribe. El primer Coordinador del Departamento de Antropología de la UAM-Iztapalapa fue Roberto Varela y cuando la Coordinación se transformó en Jefatura, me tocó inaugurar ese puesto. La actual planta de Profesores del Departamento la constituyen profesionales de primer nivel, reconocidos y reconocidas por sus aportes y por la magnífica labor que desempeñan en la formación de nuevos antropólogos y antropólogas, incluyendo los cursos de posgrado. En aquellos primeros días contribuimos a formar al SITUAM, un sindicato que hizo y sigue haciendo aportes importantes a la vida democrática de la Universidad, que ha crecido notablemente. De los cuatro fundadores iniciales sólo Roberto Varela permaneció hasta su muerte en 2005 en la Ciudad de México. Había nacido en Guadalajara, Jalisco, en 1934. Fue un excelente compañero y un muy inteligente antropólogo. En lo que respecta a José Lameiras Olvera, atendió el llamado de Ángel Palerm y Luis González y González para, junto con su esposa Brigitte Boehm irse a Zamora, Michoacán, para formar parte de quienes fundaron El Colegio de Michoacán (COLMICH). José Lameiras murió el 14 de octubre de 2003 en la Ciudad de Zamora, Michoacán, habiendo nacido en la Ciudad de México en 1938. Juan Vicente Palerm emigró a los Estados Unidos y en mi caso, emigré al CIESAS para iniciar el Proyecto de Investigación Antropológica de la Frontera Sur allá por 1983, para instalar al CIESAS del Sureste en 1985 y después de desempeñar diversos cargos en Chiapas, regresar al CIESAS con sede en Guadalajara, Jalisco. “Como han pasado los años” como dice esa preciosa canción que interpretaba Rocío Durcal. La UAM cumple medio siglo, lo que comparada con la UNAM es apenas un breve tramo. Pero es una Universidad espléndida, con un gran sentido de lucha social y compromiso con el país, además de un centro forjador de profesionales que trabajan en sus respectivas áreas haciendo contribuciones importantes a las ciencias y a las humanidades. En mi caso, trabajar junto a un personaje de la importancia y la calidad humana de Luis Villoro ha sido uno de los grandes privilegios de los que he gozado. Que tenga larga vida la UAM para el bien de México y de Nuestra América toda.

Ajijic, Ribera del Lago de Chapala. A 21 de enero de 2024

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