Arranca el maratón: Morena mueve sus piezas en Chiapas

Con la renuncia de funcionarios que aspiran a convertirse en coordinadores distritales o municipales de Morena inicia el largo periodo electoral que culminará el próximo 7 de junio.

La mayor plaza en disputa es Tuxtla Gutiérrez, donde Paco Chacón ha recibido el apoyo oficial para hacerse de la coordinación municipal, que, llegado su momento, le permitiría ser el abanderado de Morena a la alcaldía.

Francisco Chacón es un profesional serio, trabajador y eficiente. Ha sido dos veces secretario en el ayuntamiento capitalino, encargos en los que se ha desempeñado de manera destacada.

Su único “pero” es un desafortunado eslogan de campaña que no resalta sus cualidades. Eso de “Por un Tuxtla chingón” yo lo dejaría para un tipo pendenciero y machista, no para un exsecretario del Humanismo que se propone gobernar la ciudad más importante de Chiapas.

En El laberinto de la soledad, Octavio Paz dice que chingar es un verbo de agresión y dominio: es el macho que se impone y abre, con tretas y violencias, cualquier espacio. Es, además, lenguaje de cantina y de cuates después de echarse una cascarita de futbol, que rebaja el registro del discurso público.

Francisco Chacón no tiene necesidad de la bravuconería machista, sino de promover un proyecto municipal con sentido humano, que ofrezca soluciones a los problemas de servicios urbanos de la capital.

En cuanto a Tapachula, Viridiana Figueroa, exdirectora general del Cobach, tendrá un paseo dominical. No tendrá contendientes significativos ni para la coordinación municipal de Morena ni para la contienda electoral. Su tiempo de precampaña podría dedicarlo a armar un programa de gobierno para una ciudad fronteriza a la que se le multiplican los problemas.

En Comitán, la aspirante con mayor posicionamiento es María del Carmen Vázquez Velasco, quien hasta el jueves 15 de octubre se desempeñó como secretaria general de la Benemérita UNACH. Es una persona cálida y preparada, a quien le tengo mucho respeto. Tuve la oportunidad de conocerla en el trabajo académico.

Los aspirantes sostendrán una carrera de resistencia -de casi un año- hasta tomar protesta como presidentes municipales. Pocos países tienen procesos tan largos; en Estados Unidos, las campañas presidenciales se extienden hasta dos años.

Pero esa es la nueva dinámica nacional, de la que no son responsables los aspirantes a gobernar estas ciudades chiapanecas. Saben que deben estar en el maratón desde el inicio: sortear las encuestas para las coordinaciones municipales, luego las candidaturas y, finalmente, las elecciones, que serán dentro de siete meses y medio.

No comments yet.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Leave your opinion here. Please be nice. Your Email address will be kept private.